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Sexo a cambio de regalos:
¿eres una puta?
Dado que no existe ninguna diferencia entre aceptar un regalo de nuestra pareja a cambio de sexo y la prostitución, lo mínimo que podemos hacer es adecuar nuestras tarifas a las del mercado. Sería terrible que alguna de nosotras cobrase menos de lo merecido por simple ignorancia. Pero los hombres es mejor que vayan aprendiendo lo que cuesta cada cosa por el método del "ensayo y error", a ver si así tiran por lo alto y salimos ganando.
De todos modos recordar que en el sexo siempre hay categorías, y vosotras podéis merecer cobrar el doble que otras según vuestro atractivo y experiencia. Pero nunca aceptéis dinero en metálico, que queda muy feo, sino objetos o cenas cuyo valor sea aproximado al de la petición sexual.
Tarifas: (en euros y pesetas)
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Sobre la primera tabla, está claro que no podemos pedir lo mismo por una mamada que por un polvo. Tambien hay que tener en cuenta que hay muchos precios de cenas, según dónde te lleve a cenar, y muchos precios para la ropa.
En cuanto a la segunda, tengamos en cuenta que puede ser diferente el que nos hagan una cosa o se la hagamos a nuestro chico: Por un lado no nos cuesta gran cosa hacerle una lluvia dorada a alguien (mearle encima), pero debemos pedir una cantidad elevada porque sabemos que si nos lo pide es que lo desea mucho, es una perversión por la que pagará el precio. Y por supuesto si la peor parte va a ser para vosotras (recibir la orina o hacerle el beso negro) entonces debéis subir la tarifa.
Sobre el fetichismo: Si tú chico quiere que le des sexo mientras llevas una ropa que le excita (cierta lencería, botas de cuero, medias con liguero, etc.) lo mínimo es que te regale la ropa. Si ya la tienes no es excusa para que no se rasque el bolsillo.
Sobre el intercambio de parejas o el lésbico (que tu chico sea un poco "voyeur" y quiera verte con otra chica) puedes variar las tarifas dependiendo de lo mucho o poco que te excite.
Sobre el sado puedes aplicar la misma tarifa tanto si se lo tienes que hacer como si él te lo quiere hacer, o subirla en este último caso, según lo que te pida y lo que te exciten sus propuestas. En este apartado puede entrar desde atarle a la cama, hasta el uso de látigos, pinzas, cera hirviendo, etc. Lo dejamos a tu criterio, chica.
En caso de que consigas atraparlo en las redes del matrimonio se considera que tu marido tiene derecho a disfrutar de la tabla 1 sin hacerte regalos, por lo menos durante un tiempo. Hay que tener en cuenta que te puede estar pagando la manutención, y que cuando te divorcies le habrás sacado una buena tajada. Que lo disfrute mientras pueda. Eso sí, las cosas especiales seguirán costando regalos, y no cuentan los de aniversarios y festividades, que son obligados.
Tras el triunfo del feminismo es mejor dejar que los hombres conserven algún vestigio de su dignidad. Cuando tenemos una cita con un hombre es aceptable que le dejemos claro que nosotras trabajamos más, tenemos más éxito y estamos mejor pagadas que él. Pero tambien tenemos que comprender que él necesita conservar cierto respeto por sí mismo. Es la razón por la que debemos dejar que él lo pague todo.