| Las cadenas de Andrómeda
se lanzan contra Fénix, quien las atrapa. Seiya le grita
a Shun que el Caballero Fénix es su hermano mayor. Shun
se alegra al ver que su hermano volvió como se lo había
prometido, pero Fénix lanza su poder Ave Fénix contra
Andrómeda. Ikki le dice a Shun que está cansado
de oír sus gemidos y lo ataca, esta vez tirándolo
en el ring. Jabú de Unicornio trata de detener a Ikki de
Fénix, pero es Fénix lo derrota.
En ese momento, aparece
el Caballero del Lobo y contrincante del Caballero Fénix
en el Torneo Galáctico. Ikki dice que no está
interesado en participar en el torneo, ya que él sólo
volvió para tomar venganza. El Caballero del Lobo duda
de la capacidad de Ikki, pero Ikki ataca con su poder el Golpe
Fantasma. Con este poder, el Caballero del Lobo ve su peor pesadilla
y cae en estado de shock.
El Caballero Fénix
lanza un golpe a Tatsumi, que se encuentra en el balcón,
ya que él lo golpeó hasta cansarse cuando era
niño. Fénix ataca a todos los Caballeros presentes
y se da cuenta que ninguno es rival para él. En ese momento,
las sombras del Fénix aparecen para ayudar a su líder.
Fénix se va del coliseo, pero se lleva con él
la armadura dorada. Seiya no puede permitir eso y se lanza a
buscarlos.
Nota: Las sombras
del Fénix son guerreros (no Caballeros) que visten armaduras
negras y que ayudan, por miedo, a los Caballeros Negros. Los
Caballeros Negros son las contrapartes de los cinco Caballeros
de Bronce principales (Pegaso, Dragón, Andrómeda,
Cisne y Fénix). Estos Caballeros Negros visten las mismas
armaduras que los Caballeros de Bronce, sólo que de color
negro y sólo se dedican a causar destrucción y
muerte.
Los Caballeros de Bronce
y la policía de Tokio salen a las calles a buscar al
Fénix y a sus sombras que se han llevado las piezas de
la armadura dorada. En el enfrentamiento con las sombras del
Fénix, los Caballeros de Bronce recuperan la mitad de
las partes de la armadura y se enteran de la existencia de los
cuatro Caballeros Negros que ayudan a Fénix en su venganza.
Seiya y Shiryu se dan
cuenta que no podrán pelear contra Ikki si sus armaduras
están dañadas. Por suerte, el maestro de Shiryu
le había comentado que existía alguien que podía
componer las armaduras de los Caballeros. Así que Shiryu
parte a los Antiguos Cinco Picos de China para buscar a esa
persona. Al mismo tiempo, en la mansión Graude se realiza
una conferencia de prensa, convocada por Saori y Tatsumi, para
informar acerca del robo de la armadura dorada. Seiya trata
de encontrar el rastro del Caballero Fénix con la ayuda
de un perro policía.
Por su parte, Shun de
Andrómeda llega hasta el árbol donde entrenaban
Ikki y él cuando eran niños. Sin previo aviso,
Shun es atacado por el Polvo de Diamantes del Cisne Negro. En
ese momento Hyoga llega a ayudarlo, enfrentándose a su
doble. Guiado por el perro policía, Seiya llega. El Cisne
Negro está a punto de ser derrotado cuando Andrómeda
Negro ataca a Hyoga para distraerlo; en ese momento llegan los
Caballeros Negros para llevarse al Cisne Negro con ellos.
Pasan varios días
y por fin hay noticias del Caballero Fénix. Saori visita
a Seiya para llevarle éstas noticias. Se trata de un
combate entre los Caballeros de Bronce, y Fénix y los
Caballeros Negros. El ganador tomará todas las piezas
de la armadura dorada. Saori se preocupa por Seiya ya que, sin
su armadura de Pegaso, es muy probable que salga lastimado.
Mientras tanto, Shiryu
llega a Cinco Picos y ve con asombro que su maestro esta muy
bien de salud. El maestro le explica que le dijo a Sunrei que
fuera a buscar a Shiryu para decirle que estaba enfermo. Esto,
con el fin de probar si Shiryu podía mantener su concentración
en la pelea. Shiryu le pregunta sobre la persona que puede repara
las armaduras de los Caballeros y el maestro le dice que en
la montaña de Jamir vive Mu, él es la única
persona que puede repara las armaduras de los Caballeros.
Librando varios obstáculos,
Shiryu llega al palacio de Mu y es atacado por la telequinesis
de Kiki, un alumno de Mu. Shiryu se acerca a Kiki y le pide
que repare las armaduras, confundiéndolo con Mu, pero
Kiki responde que él no es Mu y que Mu está parado
junto a él. Shiryu se da cuenta que ni siquiera había
sentido su presencia y le pide que repare las armaduras del
Pegaso y del Dragón. Mu le dice a Shiryu que no puede
repararlas ya que sus armaduras están muertas.
Nota: Todas las
armaduras de los Caballeros tienen la habilidad, como la piel
humana, de regenerarse (limitadamente) de heridas leves. Cuando
una armadura es seriamente dañada, ésta no puede
reconstruirse así misma. En esos caso se necesita de
la ayuda del control sobre la materia y espacio del Caballero
Dorado Mu de Aries.
Shiryu le insiste a
Mu, ya que con la batalla de los Caballeros Negros próxima,
sin sus armaduras no tendrían ninguna oportunidad de
vencer. Mu lo entiende, pero para repara las armaduras, Shiryu
tiene que derramar la mitad de su sangre sobre cada una de ellas.
El peligro es mucho, pero Shiryu le debe su vida a Seiya y corre
el riesgo. Al borde de la muerte, Shiryu se desploma pero Mu
lo sostiene y hace que deje de sangrar. Pero su sacrificio no
es en vano, ya que con la sangre que ha derramado y el polvo
estelar de Mu, las armaduras de bronce pueden ser reparadas.
Nota: Para reparar
una armadura dañada, Mu de Aries necesita de una hora
aproximadamente usando su cosmo energía, pero si la armadura
está muerta (máximo daño), Mu no puede
repararla solamente con su cosmo energía. Cuando una
armadura esta muerta, la única forma de revivirla es
dándole nueva vida con la mitad de la sangre de un Caballero.
Al principio, Shiryu intentó bañar ambas armaduras
con su sangre, pero al darse cuenta que posiblemente no volvería
a usar su armadura, decide utilizar toda su sangre en la armadura
de Seiya.
Después de varios
días, los Caballeros de Bronce llegan a las montañas
del Valle de la Muerte, donde tendrá lugar el combate
contra Fénix y los Caballeros Negros. Seiya sigue confiado
en que Shiryu llegará con su armadura para ayudarlos
a pelear. En ese momento, Seiya ve que Shiryu está corriendo
hacia él con la caja de la armadura de Pegaso sobre sus
hombros. Al acercarse, Shiryu desaparece y Seiya ve a Kiki,
quien le cuenta como Shiryu se sacrificó para reparar
la armadura de Pegaso.
Seiya,
Caballero de Pegaso se enfrenta ante su doble, el Caballero
del Pegaso Negro. Ambos utilizan su poder Golpe de Meteoro;
Seiya es alcanzado por un golpe del Pegaso Negro, pero éste
último muere por el poder de Seiya, quien ahora ha conseguido
más piezas de la armadura dorada. Hyoga, Caballero del
Cisne vence al Caballero del Cisne Negro con su poder Trueno
de la Aurora y se dirige contra Ikki.
El Cisne ataca al Fénix
con el Trueno de la Aurora, pero Ikki lo detiene fácilmente.
Ahora Fénix utiliza su Golpe Fantasma y hace que Hyoga
tenga una pesadilla sobre su madre. Dejando inmóvil a
Hyoga, Ikki le atraviesa el corazón. Mientras tanto,
Seiya comienza a sentirse mal, ya que el golpe del Pegaso Negro
desató una enfermedad en su sangre, y se desmaya. Shun
de Andrómeda escucha que alguien se queja y ve a Seiya
en un acantilado.
Utilizando su cadena,
Shun intenta sacar a Seiya, pero lo atacan las cadenas negras
del Caballero de Andrómeda Negro. Junto con el Dragón
Negro, Andrómeda Negro aprovecha que Shun de Andrómeda
está ocupado tratando de salvar a su amigo. Mientras
tanto, Kiki decide ir a ver los combates para aprender, cuando
se aparece Shiryu frente a él con su armadura de Dragón.
Aunque las heridas del Dragón aún no han sanado
completamente, Shiryu está listo para pelear.
Mientras tanto, Shun
logra vencer a Andrómeda Negro y se prepara para enfrentarse
al Dragón Negro, cuando Shiryu llega. El Caballero del
Dragón le dice a Andrómeda que vaya a ayudar al
Pegaso mientras él se encarga del Dragón Negro.
Shun lo obedece y la batalla entre los dragones empieza. Por
la gravedad de sus heridas, Shiryu comienza a sangrar mucho,
pero aún así no deja de pelear.
El Dragón Negro
se extraña y le pregunta por qué lo hace, a lo
que Shiryu le responde que es por la amistad. Aún débil,
Shiryu utiliza su poder Dragón Naciente contra el Dragón
Negro, pero no logra vencerlo. El Dragón Negro se acerca
a Shiryu y con su dedo golpea el centro sanguíneo de
Shiryu para detener el sangrado. Cuando Shiryu le pregunta el
por qué lo hizo, el Dragón Negro le contesta que
por un momento, quiso creer en aquello que Shiryu llamaba: amistad.
Shun sube con Seiya,
cuya piel se ha tornado negra. Para salvarlo, Shiryu golpea
los puntos estelares de Seiya para que la sangre infectada salga.
Andrómeda y Dragón lo dejan y se dirigen a pelear
con el Fénix.
Nota: Todos nacemos
protegidos por un signo del Zodiaco. Los Caballeros, a parte,
están protegidos por una constelación del cielo.
Así como la constelación está formada por
estrellas, los Caballeros tienen puntos estelares (la misma
cantidad y ubicación que las estrellas de su constelación
guardiana). Estos puntos, si son tocados apropiadamente pueden
sanar cualquier enfermedad o herida, pero si son golpeados con
agresión pueden causar la muerte.
Shiryu y Shun llegan
a donde está Ikki, pero para evitar que Shiryu dañe
a Ikki, Shun lo golpea con su cadena, dejándolo inconsciente.
Shun le ruega a Ikki que deje el camino del mal, pero Ikki lo
ataca. De pronto aparece Seiya ya recuperado, pero aún
está muy débil para enfrentar a Ikki.
También aparece
Hyoga, quien sigue vivo a pesar de que Ikki le atravesó
el corazón. Fénix vuelve a ejecutar su Golpe Fantasma,
pero el Cisne conoce ya el movimiento y ejecuta su Polvo de
Diamantes, pero lanzándolo hacia arriba, en forma de
escudo. El ataque de Fénix se refleja en el escudo de
hielo de Hyoga y lo ataca a él.
Nota: Un ataque
especial no puede ser usado dos veces sobre el mismo Caballero.
Los ataques especiales de los Caballeros son armas de dos filos.
Si un Caballero abusa al usar su ataque especial se arriesga
a que su contrario pueda descubrir algún punto débil
en su ataque. En sí, los ataques especiales de los Caballeros
tiene que sorprender al oponente para causar daño.
A pesar de la ilusión
de su propio Golpe Fantasma, Fénix no cae y utiliza su
ataque Alas del Fénix para acabar con sus enemigos. Todos
los Caballeros de Bronce caen, menos Seiya. Seiya está
parado junto a la armadura dorada, a la cual sólo le
falta el casco que tiene Ikki. Fénix ataca de nuevo a
Pegaso, pero él lo golpea destruyendo la armadura del
Caballero Fénix. Seiya le explica a Ikki que es el espíritu
de sus amigos y de la armadura dorada lo que está venciéndolo.
En ese momento la armadura del Fénix vuelve a aparecer.
Nota: La armadura
del Fénix tiene la propiedad de renacer de sus propias
cenizas, al igual que el Ave que le da su nombre. Esta característica
no la tiene ninguna otra armadura, ni siquiera las armaduras
doradas.
Aún con su nueva
armadura, Fénix es derrotado por Pegaso. Los Caballeros
de Bronce no entienden el odio del Fénix y éste
les cuenta de su entrenamiento en la Isla de la Reina Muerte.
La isla era el infierno en la Tierra, la actividad volcánica
hacía que todo el suelo estuviera siempre caliente, esto
evitaba que creciera cualquier tipo de vegetación. Sin
árboles, el sol golpeaba con toda su fuerza el suelo,
tanto en el día como en la noche el calor era insoportable.
A su llegada, su entrenador
le dice que si quiere ganar la armadura del Fénix, tendrá
que vencerlo. Ikki le muestra respeto a su maestro, pero éste
le patea diciéndole que no quiere su respeto, sino su
odio. Durante días, Ikki entrenó contra su maestro
y siempre quedaba muy lastimado. Para su suerte estaba Esmeralda,
que era la hija de su maestro y se parecía mucho a su
hermano Shun. Esmeralda curaba las heridas de Ikki cuando terminaba
de entrenar con su maestro e Ikki estaba muy enamorado de ella.
Un día, Esmeralda
llevó a Ikki al único lugar en la Isla de la Reina
Muerte donde crecían flores. Ante toda la desolación
de la isla, ese lugar era como un oasis. Pero el maestro de
Ikki los encuentra y le dice a Ikki que no le dará más
oportunidades de conseguir la armadura del Fénix. Ikki
hace su mejor esfuerzo, pero no logra nada; en un ataque, Ikki
esquiva un golpe de su maestro, pero éste golpe lo recibe
Esmeralda. Ikki corre a su lado, pero ya es muy tarde y Esmeralda
muere.
Aunque Esmeralda era
su hija, el maestro de Ikki no muestra dolor por su muerte.
Ikki se enfurece y ataca a su maestro, quien no puede defenderse,
pero se alegra de haber despertado el odio de Ikki. Ikki atraviesa
a su maestro y así ganó su armadura de Fénix,
pero también perdió su alma.
En ese momento hay un
terremoto en el Valle de la Muerte y unos soldados se roban
las piezas de la armadura dorada. Los Caballeros de Bronce los
enfrentan, pero no consiguen quitarles las piezas de la armadura
dorada. Entonces aparece Dócrates, un Caballero del Santuario
que fue enviado por Arles para que buscara al Fénix y
le llevaran la armadura dorada. Fénix reconoce a Dócrates
y les advierte a los Caballeros de Bronce que se cuiden de su
poder.
Dócrates utiliza
su golpe Meteoro de Herákles y hace dos enormes agujeros
en el suelo. Dócrates le pide al Fénix que le
entregue el casco de la armadura. Ikki saca el casco pero se
lo avienta a Seiya. El Fénix utiliza su poder Alas del
Fénix y destruye el pilar donde estaba Dócrates.
Con su poder, Ikki provoca un derrumbe; los Caballeros de Bronce
corren para ponerse a salvo, pero Ikki, completamente debilitado,
no logra hacerlo y muere aplastado.
Los Caballeros dejan
una cruz en el lugar; Hyoga cuelga el crucifijo que le regaló
su madre antes de morir. Con el casco de la armadura dorada
en sus manos, los Caballeros de Bronce tiene aún una
ventaja sobre sus enemigos. Un poco más tarde, en el
Valle de la Muerte, los soldados de Dócrates lo buscan
entre los escombros. Dócrates se levanta de los escombros
y se prepara para vengarse de Fénix por su osadía.
Dócrates llega
a la fundación y secuestra a Saori y a Tatsumi. Los Caballeros
de Bronce tiene que ir al coliseo donde se realizaba el Torneo
Galáctico para cambiar el casco dorado por Saori y Tatsumi.
En el coliseo, Dócrates engaña a Seiya y Shun;
Dócrates se queda con Saori, y sus soldados se llevan
el casco dorado fuera del coliseo. Afortunadamente, el Cisne
está afuera esperando a los soldados de Dócrates.
En el interior del coliseo,
Dócrates quiere matar a Seiya, porque venció a
su hermano Cassios para conseguir la armadura del Pegaso. Shun
y Seiya atacan a Dócrates pero éste es demasiado
poderosos para que lo puedan derrotar. El Cisne llega con el
casco dorado y utiliza en Dócrates una técnica
que le enseñó su maestro para congelar sus piernas.
Sin poder moverse, Dócrates es atacado por Seiya y por
Shun, y cae derrotado. Seiya y sus amigos ahora saben que los
guerreros del Santuario no se darán por vencidos hasta
que obtengan el casco dorado.
Arles, el gran Patriarca
del Santuario, está desesperado y manda a Giste y a sus
Caballeros de los abismos a obtener el casco dorado de los Caballeros
de Bronce. El antiguo Patriarca exilió del Santuario
a Giste, Tiburón, Medusa y Serpiente Marina a la Isla
Calavera, ya que eran más piratas que Caballeros. Si
le llevan el casco dorado al Patriarca Arles, éste les
perdonará.
Giste y sus Caballeros
toman la acción ofensiva y roban uno de los buques petroleros
de la Fundación Graude y mandan un ultimátum a
los Caballeros de Bronce: si no se presentan con el casco dorado
en 24 horas, ellos hundirán el buque, contaminando por
meses el océano y matando a todos sus tripulantes.
Seiya y sus amigos no
tienen opción y van al buque donde los atacan los Caballeros
de los abismos. Los Caballeros de Bronce logran salvar el buque,
pero Giste y sus aliados escapan con el casco dorado. Para recuperarlo,
los Caballeros de Bronce los persiguen hasta la Isla Calavera,
donde los derrotan y recuperan el casco dorado.
Sin muchas claves sobre
el enemigo del Santuario, Seiya, Shiryu e Hyoga deciden ir con
sus maestros para preguntarles sobre el Santuario. Shun es comisionado
para cuidar del casco dorado y de Saori. En los Cinco Picos
de China, el maestro de Shiryu le explica que el nuevo Patriarca
del Santuario dominó al Caballero Cristal. En Grecia,
Seiya pelea contra Shaina y sus cómplices, pero aparece
Marín y le da a entender que Hyoga está en problemas.
El maestro de Shiryu
le explica a éste que el Caballero de Cristal, y maestro
de Hyoga, se dio cuenta del mal que estaba haciendo el nuevo
Patriarca y decidió ir a hablar con él. Pero el
Patriarca utiliza su Golpe Fantasma para controlar la mente
del Caballero Cristal y lo manda de regreso a Siberia. Hyoga
llega a Siberia buscando a su maestro, pero ve que toda la gente
del pueblo está construyendo una pirámide de hielo
para el Caballero Cristal.
Hyoga no quiere creerlo
y va a buscar a su maestro, quien lo recibe con un golpe. Hyoga
no quiere pelear con la única persona a la que podía
llamar "padre", pero el Caballero Cristal no le deja opción
y Hyoga pelea con su maestro. El golpe del Patriarca empieza
a debilitarse y al Caballero Cristal le empieza a doler la cabeza
y lo distrae del combate y el ataque Trueno de la Aurora de
Hyoga lo mata. Ya sin el control del Patriarca, el Caballero
Cristal muere y Hyoga lo sepulta en un ataúd de cristal.
Sin pistas del casco
dorado, Arles manda a Formax, el Caballero del Fuego a atacar
el coliseo del Torneo Galáctico y la mansión Graude,
todo esto con el fin de hacer que Saori saliera de su escondite
para poder quitarle el casco dorado. Mientras tanto, en una
cabaña en el bosque, Saori y Tatsumi ven como se incendia
el coliseo y la mansión, pero Shun no los deja ir. Tatsumi
ignora a Shun y va a la mansión, donde es capturado y
torturado.
Sabiendo la ubicación
de la cabaña, el Caballero de las Llamas llega y empieza
a incendiar el bosque. El Caballero de Andrómeda intenta
defender la cabaña del fuego, pero es inútil y
queda envuelto en llamas. En ese momento, las llamas se elevan
y en el cielo aparece la figura del Ave Fénix. El Caballero
del Fénix aparece de entre las llamas con su hermano
Andrómeda. El Caballero Fénix ataca al Caballero
de las Flamas con su Golpe Fantasma para derrotarlo. Seiya y
Hyoga llegan de Siberia y ven que su amigo Ikki ha vuelto de
entre los muertos para pelear a su lado.

Mientras, Arles ya no
tiene opción y manda a Misty, Caballero de Plata, a matar
a Seiya. Junto con Misty, Arles manda a Marin, Caballero Femenino
del Águila y entrenadora de Seiya. Durante un paseo en
la playa, Seiya se encuentra con Misty y con Marin. Kiki, quien
acompañaba a Seiya, utiliza su poder para traer la armadura
del Pegaso para que pudiera pelear.
Marin le explica a Seiya
que Misty es un Caballero de Plata y que él nunca lo
podrá derrotar; dicho esto, Marin atraviesa la armadura
de Seiya. Seiya cae, pero Misty se sorprende al ver la facilidad
con la que Marin lo mató, así que después
de enterrar el cuerpo, Misty le dice a Marin que se vaya y desentierra
el cuerpo de Seiya, dándose cuenta que sigue con vida.
La pelea entre Misty
y Seiya dura poco y Seiya es quien gana. Pero aparecen Asterion,
Caballero del Can Mayor y Moses, Caballero de la Ballena. Ambos
son Caballeros de Plata y lastiman seriamente tanto a Marin
como a Seiya, pero al final los derrotan. Seiya despierta en
la playa y ve un mensaje que le dejó Marin. "Seiya:
por favor, cuida de Atena".
Todos los Caballeros
de Bronce se reúnen en el coliseo para descifrar el mensaje
de Marin. En la antigüedad, los Caballeros protegían
a la diosa Atena, pero en este momento no se habían encontrado
con ella. Tatsumi les dice que están mal, ya que Atena
siempre ha estado a su lado. Tatsumi les dice que Saori Kiddo
es la diosa Atena. Ahora los Caballeros deben de protegerla
del Patriarca del Santuario.
En un intento de ir
al Santuario para ver que está pasando, Seiya, Shun y
Shiryu quedan atrapados en una isla. En la isla, Shaina se enfrenta
con Seiya, mientras que Shun enfrenta a Algol, Caballero de
Perseo. En su ataque, Shun queda convertido en piedra para el
asombro de Seiya y Shiryu. Algol es el poseedor del Escudo de
Medusa, el cual tiene la habilidad de convertir en piedra a
aquel que lo vea.
Seiya también
es convertido en piedra y solo queda Shiryu para vencer a Algol.
Para poder vencerlo, Shiryu tiene que golpearse los ojos y quedar
ciego para evitar convertirse en piedra. Sin poder ver el escudo
de Medusa, Shiryu mata a Algol y Seiya y Shun vuelven a la normalidad,
pero los ojos de Shiryu no pueden sanar y no volverá
a ver.
Sin poder ver, Shiryu
decide volver con su maestro a China. En el cuartel de los Caballeros,
Ikki tiene diferencias con los demás Caballeros de Bronce
y decide mejor andar sólo. En eso, Damián, Caballero
de Plata del Cuervo y criador de cuervos, manda a sus mascotas
para que secuestren a Saori. Seiya los persigue y salva a Saori,
pero queda muy dañado de su mano izquierda y se encuentra
en una parte muy peligrosa. Rodeado por Damián y por
Shaina, Seiya decide lanzarse al vacío, pero no engaña
a Shaina.
Al día siguiente,
Shaina baja a buscar a Seiya y a la mujer que protegía
(Saori). Abajo, Saori ve que Seiya está desmayado por
la caída. Shaina intenta asustar a Saori, pero Saori
usa su cosmo energía y Shaina la reconoce como la energía
de Atena. Damián llega e intenta atacar a Saori, pero
Hyoga y Shun llegan para evitarlo. Con Damián muerto
y Atena del lado de los Caballeros de Bronce, Shaina decide
huir. Después de eso, aparecen dos Caballeros de Plata
frente a Saori, Seiya, Hyoga y Shun.
Estos Caballeros son
Dante de Cerbero y Capella de Auriga, que vienen a matar a Seiya.
Dante utiliza sus cadenas y lanza a Hyoga y a Shun a un abismo,
pero gracias a la cadena de Andrómeda no se lastiman.
El Caballero del Fénix aparece y vence a Capella con
su Golpe Fantasma. Shun, por su parte, acaba con Dante.
Seiya no soporta que
su amigo Shiryu esté ciego y decide ir a buscar a Mu
para ver si tiene alguna cura. En Jamir, Seiya encuentra a Kiki,
quien le dice que no ha visto a Mu desde varios días.
Kiki le dice a Seiya que existe una agua sagrada que tal vez
pueda sanar los ojos de Shiryu. Seiya sube la montaña
donde se encuentra el agua y al regresar con Kiki se encuentra
con Aracne, Caballero de Plata de Tarántula, pero con
su armadura de Pegaso lo vence.
Un día, el casco
dorado desaparece de las manos de los Caballeros de Bronce,
mientras que las otras partes de la armadura dorada desaparecen
del Santuario. En medio de un lago, ambas partes se encuentran
y la armadura dorada se hunde en el agua. Cuando Saori se entera
que la armadura no está en el Santuario, deciden preparar
un viaje para atacar al Santuario.
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