ESPIRITANOS

TRESCIENTOS AÑOS DE MISIÓN

La Congregación del Espíritu Santo tiene dos fundadores: Claudio Poullart des Places hace trescientos años y Francisco Libermann hace 150 años.

En 1703, Claudio Poullart des Places agrupó a estudiantes pobres deseando ser sacerdotes y servir en parroquias pobres. Así nació la Congregación del Espíritu Santo. Más tarde, esta Congregación fue encargada de preparar los sacerdotes para todas las colonias francesas.

Francisco Libermann, judío e hijo del rabino de Saverne, se convirtió al catolicismo. En 1841, fundó la Sociedad del Sagrado Corazón de María para evangelizar a los Negros de África y a los Esclavos recién libertados en las Islas de Santo Domingo (Haití) y de Borbón (La Reunión) en el océano Indico.

En 1848, Libermann mismo, bajo la propuesta de Roma, fusionó su Congregación a la del Espíritu Santo, dándole un nuevo soplo de vida. La razón de la fusión era que las dos tenían el mismo fin: la evangelización de los abandonados; y un espíritu semejante: para los dos fundadores, cada misionero es un hombre pobre; sin embargo, esta pobreza es una fuerza, porque la Misión no es su propia obra, sino la de Dios. 

(cf. 1 Cor. 4, 7).

 

JUBILEO ESPIRITANO 2002 – 2003 

Más de tres mil espiritanos siguen actualmente las huellas de sus antepasados en cerca de sesenta países de todos los continentes. Se puede vislumbrar el comienzo de una nueva etapa de la Congregación del Espíritu Santo: cientos de jóvenes de África de América Latina y de Asia están dándole un nuevo soplo de vida para la evangelización del mundo «con la fuerza del Espíritu Santo».