|
![]() |
![]() SE COMPLACE EN PRESENTAR: |
||||||||||
|
|
(Dee Snider´s Strangeland)
Estados Unidos, 1998
SEXO:
ARGUMENTO:
COMENTARIO: No obstante, las películas donde se intentaba mezclar estos dos géneros no resultaron particularmente memorables. Entre lo más destacado sólo se puede hacer mención de KISS Meets the Phantom of the Park, una babosada donde los rockeros neoyorquinos se enfrentaban a un científico loco, y Trick or Treat, la historia de un cantante que regresaba de ultratumba donde lo único interesante eran las apariciones especiales de Ozzy Osbourne y de Gene Simmons. Otros títulos como Terror on Tour, Rock´n´Roll Nightmare o Black Roses pasaron con más pena que gloria por los cines piojito y los videoclubs y desaparecieron sin dejar rastro. Al paso de los años mis gustos musicales han llegado a incluir desde narcocorridos hasta motetes, sin que por esto haya renegado del rock más ruidoso, y me sigue pareciendo extraño que los productores del cine de terror desaprovecharan el que parecería ser el público natural para sus cintas. Así las cosas, en 1998 el otrora vocalista de Twisted Sister, Dee Snider, anunció su intención de escribir, producir y estelarizar una película de horror que parecía una buena oportunidad para combinar el rock pesado con el gore. No faltó quien pensara que más bien era un intento un tanto desesperado del cantante por recuperar algo de la popularidad perdida tras la desaparición de Twisted Sister y el fracaso de sus proyectos posteriores (Widowmaker, Desperado). Cuantimás que sus rolas no eran reconocidas por su altísimo nivel literario.
Con semejantes antecedentes, creo que el único sorprendido con la pésima acogida que S@dico tuvo por parte de la crítica fue Dee Snider. Normalmente los villamelones que fungen como críticos de cine automáticamente descalifican a todas las películas de terror que llegan a las salas cinematográficas, por lo que no tiene nada de particular que hablaran pestes del debut como productor, guionista y actor de Snider. Lo malo es que hasta las publicaciones especializadas en el género señalaron la bajísima calidad de este proyecto. Baste con decir que Film Threat la nombró la peor película de 1998. No es muy común que yo esté de acuerdo con los críticos profesionales, pero esta cinta se merece la mala reputación que adquirió desde su estreno. El principal defecto de S@dico es sin duda el libreto. Tratándose de un escritor primerizo se puede esperar que el guión no sea ninguna maravilla, aunque tampoco es correcto pensar que a una persona que presenta un trabajo de forma profesional haya que darle chance por ser su primera vez. Como diría el respetable ante un grupo mediocre que se presentara en un hoyo fonqui cualquiera: “a ensayar a su casa”. Son tantos los errores del libreto que no sé ni por dónde empezar. Parece que Snider quiso darle un giro a la historia, presentando al tal Captain Howdy y la forma en que es capturado por el detective Gage en la primera media hora para luego pasar a otras cosas, pero definitivamente le sobró ambición. Más bien parece un pretexto para acumular la mayor cantidad posible de situaciones tomadas de otras películas. Para que el argumento funcionara el antagonista tendría que ser una especie de genio del mal, con un gran carisma y una mente brillante que le permitiera evadir a las autoridades. Lo que se ve en pantalla es que el villano se limita a repetir frases que parecen sacadas al azar de un libro barato de esoterismo y que ocultarse de sus perseguidores no es lo suyo. Cada vez que se escapa los policías lo vuelven a encontrar casi sin querer. Los otros personajes también parecen idiotas. Desde las chavitas que aceptan la invitación de un desconocido para visitarlo en su casa y no les dicen nada a sus padres, hasta los detectives que se meten en la guarida de un loco peligroso sin dar aviso a sus superiores, todos hacen lo que nadie en su sano juicio haría si estuviera en la misma situación. Esto se complementa con las horrendas actuaciones de todo el elenco. Las escenas donde se enfrentan Dee Snider y Kevin Gage son de lo peor que he visto en muchos años. Hasta los cuates que salen en videos XXX parecen alumnos de Stella Adler comparados con estos dos. El único que medio se salva es Robert Englund, que hace un papel secundario donde le toca hacer de víctima.
Tampoco funciona lo de incluir temas de supuesta actualidad. Se supone que el villano es un experto en internet que utiliza esta tecnología para ocultar su identidad y buscar nuevas víctimas. Por desgracia Snider parece haber aprendido todo lo que sabe sobre la red viendo los típicos programas televisivos donde un reportero despistado trata de espantar a su público con el petate del muerto: que los hackers, que la pornografía infantil, que a Chuchita la bolsearon... Tal vez el tema de los tatuajes y los piercings podría servir para una mejor película de horror donde se explorara más a fondo el grado al que pueden llegar los interesados en la modificación corporal. Al parecer Snider esperaba que los espectadores de su película llegaran hasta el paroxismo por el simple hecho de ver a alguien con el rostro tatuado. En estos días en que ya cualquier niña fresa se perfora el ombligo eso es algo que no puede inquietar a nadie. ¿Y para qué seguirle? Sadico viene a engrosar la lista de intentos fallidos por mezclar el rock y el terror. A lo mejor Rob Zombie es la única persona capaz de hacer esto. Sólo falta que las distribuidoras nos dejen ver House of 1,000 Corpses para saber si éste es el caso.
- Marco González Ambriz,
12 de febrero de 2002 ¿No te latió? ¡Miéntamela! ludvig_prinn@hotmail.com
SIMILARES Y CONEXOS:
RECOMIENDA ESTA PAGINA A TUS ENEMIGOS AHI LES VA LA ÑONGA, el órgano informativo del Inframundo, está especialmente diseñado para brindar placer a todos los que quieran estar al tanto de las novedades de esta página. Lo único que tienes que hacer es mandar un mail y serás notificado cada vez que se actualize. © 2001-2002 Marco González Ambriz. Las imágenes correspondientes a las películas son propiedad de los productores de las mismas, se usan aquí con fines de comentario, análisis y chacota. Para reproducir cualquiera de los textos aquí incluidos pedir permiso a ludvig_prinn@hotmail.com |