Existen muchos Muteos, criaturas femeninas-felinas que están al servicio de Zorndyke, todas son hermanas y su trabajo en el ejército es pilotear mechas con forma de hormiga. Todas las Muteos tienen ojos azules excepto la Muteo cuya vida fue perdonada por Tetsu.
Ella creía que todos los humanos eran malos y que sólo querían matar a sus hermanas, pero ella descubre que al menos un humano es bueno. Al regresar a la Nave Fantasma, ella ve varios cadáveres de sus hermanas y se pregunta si ésta pelea tiene algún sentido.
Ella vuelve a aparecer en el capítulo 2, cuando Tetsu se esta ahogando en el mar, ella crea una burbuja de aire que le salva la vida. Cuando el regresa en sí, ella amablemente le da pescados, cosa que le sorprende a Tetsu. Solos sobre las ruinas de un Submarino destruido, son atacados por los demás Muteos y otras criaturas de Zorndyke, pero éstos enemigos son sorprendidos por una Musca y escapan. Aunque las Muscas (son como ballenas) en general son malvadas, ésta Musca es inteligente y quiere sacrificar su vida para regresar a Tetsu con la Flota. Ésta acción de nobleza afecta positivamente a Tetsu y a Muteo.
Muteo ahora está convencida de que el Capitán Belg y demás criaturas del Zorndyke están cometiendo un error al seguir propagando la ira y destrucción a los humanos y intenta por sus propias cuentas de hacer reflexionar a Belg, cosa que no logra llevar a cabo, a causa de su orgullo.
Belg es cruel con Muteo, pues aunque ella lo ama y todo, el la castiga porque cree que ella quiere traicionar a Zorndyke, cuando a cambio ella solamente quiere la paz. No es hasta el final de la serie cuando el orgullo de Belg es destruido y busca consolación con Muteo, quién hasta le perdona por ser malo con ella.