Episodio 4: La barra poseida por el Monstruo del Agua.
Todos están listos para su clase de educación física. El día de hoy los alumnos de Nube les toca subirse a las barras. Todos están muy entusiasmados excepto Makoto, quien es tan chaparro que apenas alcanza agarrar las barras más bajitas.
Nube hace una demostración... o más bien sólo se puso a presumir de que es muy bueno en el deporte para impresionar a Ritsuko, pero Nube se distrae y es lanzado por el aire. Como siempre Ritsuko pierde el interés y Nube se pone muy triste.
Ahora les toca el turno a los alumnos de Nube. Todos lo han hecho muy bien, pero cuando le toca el turno a Makoto, el dice que tiene miedo de usarlas porque están poseídas. Todos sus compañeros se matan de la risa por su excusa, pero Nube cree que Makoto dice la verdad.
Nube decide poner avisos de no subirse a las barras pero esto enoja al subcordinador de la escuela quién piensa que Nube está loco. Makoto se siente mal porque la reputación de su maestro y también el tuyo están en juego asi que decide subirse a las barras provocando que el monstruo aparezca.
Después de un rato de saltar fuertemente sobre el piso, aparece agua debajo de Makoto y lo chupa. Hiroshi lo ve desde la distancia viendo que Makoto dijo la verdad y le avisa a Nube.
Nube, Hiroshi y Kyoko deciden buscar cómo llegar al subsuelo. Por la descripción que dió Hiroshi de la forma en que desapareció Makoto, Nube cree que la única forma de llegar es por un pozo en una parte aislada de la escuela. Todos llegan a una cueva lleno de agua y encuentran a Makoto sano y salvo.
También ven a un extraño monstruo con forma de tortuga y Nube decide atacarlo por haber raptado a Makoto. Sin embargo, Makoto le avisa que el monstruo del agua es bueno y que Makoto le enseña a Nube que debajo de las barras está una bomba de la Segunda Guerra Mundial que nunca explotó y que podría explotar en cualquier momento.
De repente, la bomba se está cayendo y todos están asustados. Nube se da cuenta de que el subcordinador ha quitado los avisos de peligro de las barras y ahora los niños los están utilizando. Nube usa su mano de monstruo para llegar a la superficie para asustar a los niños, quienes corren a un lugar seguro. La bomba explota y Nube y sus alumnos no saben a dónde ir.
Sin embargo, el monstruo les enseña un camino para escapar y más tarde llegan a un estanque un poco lejos de la escuela a salvo. Nube y sus alumnos se despiden del monstruo del agua agradecidos.
Al día siguiente al salón les ha tocado jugar ping-pong y Makoto está muy feliz. Parece ser que sabe practicar al menos un deporte bien. Por otro lado el atleta local del salón, Hiroshi se frustra porque no es bueno para ése deporte en particular.