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Esta profecía
proviene del antigüo Monasterio de Premol, en la diósesis de Grenoble, en
Francia. Los términos de la misma se hallaron escritos en unos viejos papeles
polvorientos datados en la segunda mitad del siglo XVIII, que habrían
pertenecido a un notario ligado al Monasterio. Rescatados de ser arrojados a la
basura, resultaron ser una pieza profética plagada de alusiones esotéricas,
fundamentalmente para le época de la Revolución Francesa, pero que extiende
sus términos hasta "el fin de los tiempos". La profecía de Premol
tiene una clave: cuando el texto se refiere a horas, debe entenderse años y
cuando consigna años, se refiere a siglos.
He aquí
algunos párrafos de la profecía:
El espirtu me
condujo a las regiones celestiales y me dijo: "Esta escrito que el Arcangel
Miguel luchará contra el Dragón y lo combatirá ante el Triangulo de
Dios."
Abre las
puertas del entendimiento. El Arcangel y el Dragón son los dos espiritus que se
disputan el Imperio de Jerusalén y el Triangulo es la Gloria del Altisimo.
Se anuncia la
Revolución Francesa:
Pero el Dragón
pasa, expandiendo el mal, el terror y la sangre, y tornando su cola en un
martillo contra la flor de Lis (Emblema de la Monarquia Borbonica) a su paso...
Sin embargo no
todo iba a ser malo a raiz de la Revolución asi que continua:
El torrente
impetuoso deja a menudo un limo bienhechor en los campos que devasta, y el hijo
del labrador, se aprovecha de las lagrimas de su padre. Así pasará el Dragón...
Se anuncia el
Primer Imperio:
Y empieza el
segundo tiempo, dijo el Espíritu, y se dan once horas al vuelo del Aguila...
Esto significa
los 11 años del Imperio (1804-1815) (Napoleon Bonaparte) y continúa anunciando
la vuelta de los Borbones a Francia y el regreso de Napoleon a la Isla de Elba
menos de un año después:
Y aun no
transcurre una hora, y la tempestad precipita el Aguila contra la roca...
Se refiere a los
cien días y al exilio de Napoleon en Santa Elena, despues la profecía anuncia
las desdichas de Israel:
Un trueno abrió
las nubes, y divisó a Jerusalen abismada en una horrible tempestad, y sus muros
habian sido derribados bajo los golpes del ariete, pues el enemigo era ahora el
Amo... y la abominación y la desolación reinaban en la ciudad...
La profecia
termina con estas palabras:
Aqui hallamos
al que vendrá en la Era del Acuario, el enviado de Dios, el "Ungido"
del Señor, que ofrecerá una nueva religión. El que reunirá en una sola, las
creencias catolicas, protestantes, hebreas y ortodoxas... arriba volver
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