VICTORIA PEREIRA   " LIA "

 

Escribe poesía desde los 15 años aunque no fue hasta 1997 cuando se decidió a publicar. En septiembre de 1999 obtuvo el tercer Premio del Certamen Internacional de la Poesía Romántica en el Centro Cultural Kemkem (Necochea), Argentina. Con motivo de la asistencia a la entrega de premios, realizó un diario del viaje y los actos celebrados. El resultado fue "Diario de un viaje inesperado a Necochea", publicado en Argentina con introducción de la escritora Ilda Migueles y declarado de interés por la Municipalidad de Necochea.
A finales de 2000 vuelve a ser nominada, esta vez en sexto lugar, en dicho certamen.

En el mes de Abril de año 2000, obtuvo el tercer premio en el I Concurso de Poesía Shantiniketan (Proyecto Humano).

Es colaboradora esporádica de los boletines editados por el Gran Café Gijón, donde en abril del año 2000 (boletín nº 4) publicaron un poema dedicado a Rafael Alberti con motivo de su fallecimiento. También participa en los reacitales poéticos que se realizan en dicho café.

Algunos de sus poemas han sido musicados.

Ha publicado con la Editorial Verbo Azul de Alcorcón algunos cuadernillos de poesía, Ella, con el número 14 y Si una lágrima pudiese hablar, con el número 27. Próximamente publicará A ellos humildemente -libro de poemas dedicado a sus autores favoritos- y el libro de poesía erótica titulado El verbo se hizo carne y habitó entre nosotros en colaboración con el poeta vallisoletano Pablo Valladolid.

En marzo del presente año ha publicado en colaboración con la poeta madrileña Gën-Mora, el libro de poemas Mareas Humanas que ya está a la venta. Puedes adquirirlo en su página web.


Podéis contactar con Lía en   vicky_g48@mixmail.com

o bien en su Página Web de Poesía:

http://www.paisvirtual.com/arte/literatura/Lia_1/

 

SELECCIÓN DE POEMAS

 

ROMANCE AL COMUNERO

Nunca llega tarde el amor
porque el amor lo sentimos,
cuando la luna se asoma
temprano por los caminos,
brota un grito sobre el pecho
y dentro de las entrañas,
igual que sonaba el llanto
luchando las cimitarras.

Moreno que envidia el viento,
comunero aquí en mi alma,
con qué palabras te digo
que tú me robas la calma.
Prisioneras en comuna
mis lágrimas amarillean,
pareciendo florecillas
cuando el viento las tambalea.

Bebo en tus campos desnudos
que a veces abrasa el fuego,
mientras con tus manos peinas
el rojo de mis cabellos.
Surgen presagios de noche
que tornan el viento en poemas,
cuando mi sueño y el tuyo
cantan al aire sus penas.

Amante de verde lima
que mi pasión engalanas,
despertando mil gorriones
en el fondo de mis palmas.
Inútil resulta siempre
callar del alma esos trinos;
nunca llega tarde el amor
porque el amor lo sentimos.

 

PENSANDO COMO SEGISMUNDO

(En recuerdo a Calderón de la Barca)


¡Ay miserable de mí! ¡soy infeliz!
Mirar al cielo pretendo
por si mi amor está allí,
lo quiero, y hoy comprendí,
que aunque yo nací sufriendo,
Pablo me ayudó sabiendo
que el dolor no era fingido,
bastante fue aquél castigo
hasta encontrarme su amor,
bien hallado, y sin rigor
el amor que me ha ofrecido.
Sólo quisiera tener,
para aliviar mis desvelos,
sus ojos que son mi cielo,
mi motivo de querer.
¿qué más le puedo ofrecer,
para así, amarme más?
Pues si los demás amaron,
¡Qué privilegios hallaron
que yo no tuve jamás?.
Ama el pájaro, y sus alas
bien le ayudan a volar,
por el cielo hasta llegar
donde pernoctar sus galas,
noche de bodas en salas,
que yo no pisé jamás.
Hoy, vuela junto a él mi alma
rozando su pecho en calma.
Pablo, te entrego mis ansias,
mis motivos, mis fragancias,
el poder de nuevo amar.

 

ELEGIA A LA VIDA

Poco a poco, como nace la vida,
va llegando todo,
el dolor, las heridas.
Te vas poniendo viejo
y al mirarte al espejo sonríes conmovido,
luciendo una sonrisa
que muestra solamente
lo poco que has vivido.

No es sólo la vida que pasa insatisfecha,
son los frutos ajados,
marchitos, que dejó su cosecha.
Te quedas cual mendigo
sentado ahí en tu puerta,
esperando una estrella
sin que nadie lo advierta.

Días que te levantas,
que te sientes vencido,
hablas,
escuchas,
piensas, quizá con un amigo.
Ves deshojar tus sueños
con amargo desdén,
los ves pasar de largo
igual que pasa un tren.

Ese dolor que sientes, va robando tu carne,
luchas salvajemente sin saber
que tus cartas
pueden llevar un triunfo, y sin embargo
te mueres lentamente
con una sed maldita,
la sed que da a tu boca
esa falta de vida.

Y quieres todavía, no sé si como ayer,
te vas poniendo triste,
llorando conmovido,
perdiendo o ganando
sin saber si has vivido:
esa esperanza incierta,
ese sueño de amor,
ese olvido al dolor.
Pretendes, reavivar las cenizas
que calienten tu nido.

 

HABLANDO

Estoy hablando conmigo
mientras duermo.
Al despertar
siento la boca seca,
me encamino tras la luz
ya tamizada,
donde no encuentro:
ni senderos,
ni veredas.

Y sigo hablando durante el día
con mi silencio,
y pierdo el alma,
y la llamo,
mas, no vuelve
y miro a la montaña,
y busco rosas
mas, todo es triste,
oscuro,
son quimeras.

Llega la noche,
aún yo sigo hablando,
nadie me escucha,
ni yo, sé lo que digo;
tranquila una lágrima
se escapa,
me dice:
habla,
duerme,
espera.

 

MIS OJOS

Aquí yacen mis ojos apagados,
mientras se muere aburrida
mi presencia.
Esas ojeras que quieren definir,
como los ojos se crispan
y se cierran.

Parece que una voz dijera:
cierra los ojos,
la noche está perdida.
Lejos,
mis dedos tiemblan
mirando los cristales,
de las ventanas cerradas
que me acechan.

Luego mis ojos,
se encienden cuando observan,
los suaves pasos que empujan mi destino,
me desprendo de la niebla de ese mundo,
abro los ojos,
quedo, ...
y suspiro.

 

MÁS ALLÁ

Quise entregarte la vida y los ensueños
mas la soledad me convirtió en ceniza,
no comprendiste que el destino no es el dueño
de aquel alba en que viste mi sonrisa.

Seguirás cantando, pensando que existes
bajo la lluvia plomiza del recuerdo,
fluyendo alegre en la montaña que naciste
entre mis brazos al sonido de los besos.

Hoy me molesta el sonido del desierto,
la luz que alumbra y el hombre que respira,
esa ceniza de un tiempo que ya ha muerto
y ese recuerdo que amanece aún en mis días.

Un lugar muy especial a tu memoria
como un altar en día de difuntos,
un silogismo dando vueltas en la noria
por las razones que no encontramos juntos.

Una ilusión de amante compañía
que no sabía ni de tiempo ni distancia,
fomentar unidos quizá la teoría
de que en amor aún existe la constancia.

Un deseo de dos almas enamoradas
que juntas sueñan con el renacimiento,
al entregarse la vida en la mirada
y no sentir de corazón el desaliento.

Y un olvido, pues siempre todo pasa
mientras el tiempo trata de curar la herida,
de ese dolor que ya todo lo arrasa
mas no sabiendo, si el alma sigue activa.

Más allá del deseo que te acoge
con ternura y sutil inexperiencia,
está el amor que en alma se recoge
de un corazón que muere sin clemencia.

Más allá de la timidez y la torpeza
había besos ardientes y sinceros,
hubo algo hermoso entregado con grandeza
atravesando de tu mano los sendero.

Más allá de lo que dicen que no muere
están los actos que no conocen leyes,
está el quejido por algo que te hiere,
está el silencio, que llega, pasa y vuelve.

Déjame hacer como un nudo a tu recuerdo
quizá otro día alguien lo desate,
ya se ha parado de momento el tiempo
en el silencio el sueño no me abate.

Crecen las horas como hiedra mala
que echa raíces rodeando el cuerpo,
el verdor de la vida aún no renovada
brotará en el silencio del recuerdo.

Tú, que te burlas de risas y de llanto
de los deseos de un amor que era dormido,
echas discursos de frialdad y de quebranto
no volverás al lugar que te he escondido.

Todo termina, como acaba el vino
embriagando siempre sin llegar a ver,
mientras cerramos los ojos a destino
que algo hermoso nos quiso un día ofrecer.

 

HAY AMOR

Quiero ser para tu muerte
amor,
no sólo una voz lejana.
Hay un grito en ese amor,
hay amor en este abrazo,
hay amor en el regazo
sin ver agonizar el sol.
No tiene límites el gemido
¡ay amor hoy que has venido,
como se esconde el dolor!.

Surge amor en los paisajes,
en los poros de la piel,
la boca no sabe a hiel;
hay bajamar en la sombra,
hasta parece mentira,
cuando mi voz ya te nombra.

Tantas horas inventando,
la procesión de un invierno,
arando sobre estaciones sin nombre,
caminando hacia el infierno,
muerto el vientre y la ternura.

Ahora, preñado está de dulzura
sobre tu lecho de estrellas,
en silencio,
sin tristezas,
salpicando tu cabeza
con leves sueños danzantes.

Quiero gritar tu nombre ... quiero
ser para tu muerte, amor.

 

SOY MUJER

No responde mí cuerpo dormido
a la magia de algún verso muerto,
me quedo tensa,
perdida,
como lecho de plumas
en cualquier desierto.

Se van mis manos desbocadas,
buscando el agua de vida,
la lámpara mágica
que alumbre mí día,
el canto de mi hombre,
la mar que me guía.

No responde mí cuerpo a la entrega,
en lo abstracto,
lo absurdo,
lo necio;
el dolor se me mueve en el alma,
saludando a este blanco papiro,
donde dejo mis llantos,
mis días,
mí calma.

Quisiera odiar lo insensible y lo seco,
aportar lozanía a los pasos,
me gusta ser cóndor,
mariposa o flor,
conseguir la tibieza del ser;
mas ... me miro al espejo,
lo veo,
todavía
sólo soy mujer.

 

Haz Click en los Banners y ayudarás a MundoPoesía

Índice de Poetas
    Por Nombre
Artículos/Estudios
    Por Título
Colaboraciones
   Mándanos tu Obra
   Recomienda el Sitio
Servicios
    Búsqueda
    Foro y Peticiones
    Chat de Poesía
    Libro de Visitas
    Lista de Correo
Vuelva a la
Información
Publica: MundoPoesía
Autor: Ismael Ríos
© 2001 MundoPoesía

INFORMACIÓN:


Si dispone de material apto para esta sección y está dispuesto a compartirlo con nuestra comunidad; no se lo piense y mándenoslo hoy mismo a nuestro correo electrónico de contacto.


Si por el contrario opina que parte del material aquí publicado infringe sus intereses o es ofensivo, póngase en contacto con nosotros para solucionar el problema.