AMAME
Amame,
como aquellos que se amaron sin límites.
como aquellos que se salvaron por el Amor.
como aquellos que se iluminaron por el Amor.
como aquellos que se transmutaron por el Amor.
Amame, sin prejuicios ni condiciones.
sin esperas ni reservas.
sin egoísmos ni sombras.
sin cadenas ni sumisiones.
Amame, con la profundidad insondable del océano.
con la claridad del Sol de las montañas.
con la fuerza suprema de vientos huracanados.
Amame, con la blanca llama de tu alma despierta.
con la alegría de cielos infinitos.
Porque sólo por el Amor peregrinamos juntos
hacia la dicha divina e inmortal.
TE SIENTO
Te siento cada día rozándome invisible
sutilmente impalpable.
Y aunque sé que siempre te he llevado conmigo
eres siempre la suave, dulcemente imposible
lejanía luminosa...
Te siento cada día cantar, mas no sé donde.
Eres algo que vive más allá de mí
mismo
y aunque siempre eres nube y horizonte lejano
¡sentí tu beso sobre mi alma!
Mi espíritu solitario te sueña en todas
las cosas
Mi alma te busca tras toda emoción
¡Mi camino está lleno de tu nombre!
¡Lejana!...¿Dónde estás?...¿Dónde
estás?
SÁBADO
Mis ojos siguieron las líneas de tu belleza,
transportado por el ímpetu del amor
Tú parecías dispuesta a calmar el calor
de mi hambre febril.
Esa noche una luz tenue nos bañaba
y mientras bebía de tu voz cristalina
tu mirada de vibrante dulzura se deslizaba
hasta lo más profundo de mi ser.
Entonces cruzamos las barreras de los miedos
y un goce inexpresable se apoderó de nuestros
seres.
Un ritmo divino embelleció nuestros tiempos
en el silencioso espejo de la noche.
Así, emergimos en el territorio luminoso del
amor
coronados de un áureo rayo de luz
y plenos de inefable dulzor.
A TI
Quiero cantar con la voz del Alma
el himno del amor eterno,
quiero abrazar con mi cuerpo de luna
el templo de oro de tu alma tranquila.
Quiero sentir tu presencia huidiza,
sumergiéndome en la Luz de tus caminos,
volar con el ritmo del viento
hacia las alturas del amor,
y entregarme a ti para siempre
en el éxtasis de nuestra unión secreta.
Quiero elevarme contigo
más allá de las cumbres terrenales
hasta el reino de la paz y de la armonía,
donde nuestra dicha no pueda ser perturbada jamás,
unidos por siempre en Amor inmortal.