PODERÍO
Atravesamos muros
y vemos debajo del agua
hablamos con seres de otras edades
y adivinamos el porvenir
encontramos una aguja en pajar
y la perdemos
oh dios
JUGADA MAESTRA
Ya ni te pido que descanses, pequeñísima
impostergable mujer mía.
Porque esta broma del amor, esta
jugada maestra de sentirnos necesarios
ha ganado terreno, nos ha solicitado sabiamente:
nos hamos vuelto locos.
Hemos resuelto que esto es el amor.
Sólo falta saber cómo lo utilizaremos
de qué buena manera para todos
y antes que sea demasiado tarde.
Este Famoso Animalito
Hablo
por boca de ganso
por boca de ganso imperial
por boca de pequeño vago
por boca de perseguido por la justicia.
Hablo por boca de animalejo abandonado
por boca de hambre
por boca partida por un puñetazo
por boca de lector de Dostoyevski a los 13 años.
Hablo por boca perversa
por boca pura
por boca de bebedor prematuro
por boca de humillado precoz
por boca de aspirante al psiquiátrico
por boca de santo varón
cuando te digo "te amo".
CALLES
SUCIAS
Lo que una vez amamos nos pertenece para siempre
(debí decirlo en una carta a fines de 1970)
ahora lo recuerdo mientras recorro calles
con restos de frutas y papeles inmóviles
y con altos faroles y sombras
y otras cosas confusas.
FOTOGRAFÍA
Ese de la derecha, en cuclillas, debajo de la barbita
de Lenin,
ese soy yo.
Es en una ciudad que vi y no vi,
tal vez estuve en ella, esta fotografía me inquieta,
debo averiguar hasta qué punto soy yo en esa
imagen.
Anduve dando tumbos en esa ciudad.
Despertaba en la noche y me encontraba en ella,
con esfuerzo volvía a la realidad. Incluso tuve
amores
con una muchacha, hasta que me confesó
ser sólo un espejismo. Desde entonces
evito salir sin un plano, ahora último repleto
mis bolsillos
con pastillas de variado uso
y de vez en cuando me inclino sobre el pasto y huelo,
porque reconozco, de veras, el olor de las calles que
conozco
y distingo debajo de la lluvia, por el sabor del barro,
el lugar donde estoy.
PEQUEÑA SERPIENTE
Mi
serpiente coral
te confieso: nunca creí en tu veneno
mi pequeña serpiente.
GRAN HIMALAYA
Es un hecho que no subiré jamás a las
cumbres del Gran Himalaya;
está escrito que los hombres allí se vuelven
dioses
y el poder terrible de la naturaleza disminuye a los
seres:
sus pasiones,
a una blanda indolencia.
Pero yo no subiré al Gran Himalaya,
tropezaré con las piedras del camino
me embriagaré con deleznables licores,
seguiré maldiciéndome con ternura.
UNA GUARIDA FRESCA Y TIBIA
He hecho un hoyo en la tierra
allí estaremos protegidos de las lluvias,
del viento.
En vasijas de barro guardé licores ardientes
y en otras vasijas
frutas y agua de mar.
Así estaremos en el rumor exterior,
en el olor exterior y en las formas vejetables.
En nuestra guarida tibia y fresca,
protegidos del viento y de los rayos
y del paso de las manadas salvajes.
LLAVE DE LA MEMORIA
He sentido a medianoche el olor de la
madera podrida de Baroa, el olor
del chilco que crece en los cerros de
Imperial, y que las mujeres buscan secretamente
ciertas tardes de cada mes.
Son las llaves para abrir una puerta.
Otra llave son tus ojos sin paisaje
y ese muchacho que ayer bebió conmigo
y escuchó la historia de tu irrealidad
brusca.
He sentido el galope del río (despierto
a medianoche por la lluvia imprevista)
y escuché claramente las voces de sus muertos
navegando en dirección torcida.
He robado así otra adivinación de mi tierra
otro golpe de aroma funesto.
ACOSO
Debo acostumbrarme a tu nombre
escucharlo en las conversaciones
encontrarlo en libros y revistas
en anuncios publicitarios
en títulos de tiendas y florerías.
Es curioso cómo se extiende tu poder en el mundo
a través de las descaradas letras de tu nombre
y si no estoy en tu influencia
me hace llorar otra vez como antes.
Aunque tenga un amor (una mujer que ama)
aunque tenga un amor (una mujer que me ama)
No me engaño
ya ves
no te engaño
no te engaño sombra fatua
que haces nido en mi memoria
con un gesto posesivo y cansado.
Con la tristeza sin fin que nos di.
EL HUEVO NOSTÁLGICO
En los árboles de las afueras de la ciudad
anida mi corazón.
Ahí lo vi hace un momento.
Estaba mi corazón
Empollando su huevo nostálgico.
DE ESA AGUA NO BEBERÁ
El reflejo de su rostro en el estanque
es un prodigio de la imaginación.
Carne de peregrino.
DE ESA CIUDAD
A veces me acuerdo de esa ciudad
de algunos acontecimientos de esa ciudad
jóvenes borrachos cabalgan por los puentes
sobre las barandas de los puentes
sin ánimo de nada, sólo para asustar a
la armada
que venía detrás, mirando hacia otro lado.
Me acuerdo del Mono y de una película
que filmó varias veces, de mentira,
y de unos pescadores
y de un pianista ciego.
Esa cuidad todavía figura en el mapa
muchos sostienen que existió de verdad
con lo que estoy totalmente de acuerdo.
Conservo una tarjeta postal
Muestra una carretela
un río
el comienzo de otro puente
por donde pasaron camiones cargados
de raras figuras con la vista negra
negra.
(Al Mono Olivares, un tiempo después)
PASEAMOS NUESTRO AMOR
Es cierto que paseamos nuestro amor
por todos los rincones del país
atado como un perro (el amor)
con un bozal de humo
entre los mil mendigos de Portocaliu
entre las brujas de Nohalgue
entre los niños secos de Puerto Hambre
iba mi amor vestida de hambre
y yo con ella
protegida por mi saliva jamás escatimada
por mi baba pavorosa
amada al por mayor y al detalle
mi amor vestida de blanco
entre los muertos y Cara Pìntadas
entre las negras viudas vestiduras
envuelta en mi respiro.
El amor mío vestido de negro.
MAMÁ, YO SÉ QUE NADA
Mamá,
yo sé que nada
tienes que ver
con este mundo.
Tú no lo hiciste, madre,
tampoco yo,
es un mundo sin padre
es un mundo sin madre
(si tuviera ese río
si la niñez convulsa
conservara ese río).
Vamónos, madre
vámonos
en un grupo con el abuelo Juan
y usted, mamá
hiriéndose las uñas en la tierra.
Esa visión, madre,
no es de mí,
es del otro que fui...
Hoy estoy solo, madre,
delante de ese espejo
que corre como el río debajo de las nubes,
yo remo en ese espejo
hacia la isla del Sueño
donde me pierdo y me hallo
donde me hallo y me pierdo.
Viene el tue-tue, él viene,
viene el caballito con las campanitas,
viene la bruja con su inmensa sierpe,
viene un tío negro que apenas musita,
viene el brujo grande con sus sementales
viene Broganza con su nave mágica.
Vámonos madre.
Vámonos.
POR LO MENOS
Si
el aire nos juntara
si el aliento de dos
fingiera un ser
aparte
nuevo
extraño,
si por lo menos una huella hubiera
de un fuego que apagándose
se consume a sí mismo...
CÍRCULOS
Pregunté entonces por el dolor.
Me dijeron:
Una ola fastuosa sobre el río.
Me dijeron:
El abrazo, la mejilla, el regazo.
Me dijeron:
Un verso de Ramos un verso de Carlos.
Me dijeron:
El sonido más amado de la lluvia que amas.
Me dijeron:
El viaje hacia tu propio corazón.