AHÍ,
DONDE
En
la blanda cavidad de mi cuerpo
ardes.
En el espacio donde impera la noche
tiemblas.
En las sombras donde los dementes clemencia piden
te arrodillas.
En la profundidad del sueño roto
apareces.
En nombre del Maestro que llegó a salvarnos
imploras.
Ahí, donde el olvido a jirones llega
palpitas.
Ahí, donde tu memoria no tiene sosiego
existo.
Ahí donde el alma absorta se ciñe uno a uno
yacemos juntos.
Ahí donde mi corazón oprimo antes de que el
llanto llegue
y me avergüence
te desconozco.
Ahí, donde mi delgado silencio te interroga,
te perdono.
(Mayo
13, 2001)
ACUARELA
DE UNA RAZA
¿Dónde
quedó la historia,
el
verde paisaje,
la sapiencia del cosmos,
nuestra
sangre milenaria?
En
el recuerdo precolombino,
luego...
el
vacío.
Edificar castillos
sobre ruinas de una cultura,
indiferente memoria
de
nuestros siglos,
costumbres,
religión.
Verdad
dolorosa de una raza
que
busca inútilmente
un rostro,
una verdad justificada.
No
hay más piezas para armar el rompecabezas,
somos espectros,
un motón de letras de otros,
trozos de historia
sacados de un montón de piedras,
contada por otras bocas
de una estirpe de cenizas.
ADIOS
JUVENTUD
¡Oh,
juventud
que tarde se rompieron las amarras
de
esta cáscara reseca y agria
donde habita mi alma!.
Cubierta
de olvido
está
mi casa,
amargo sol moribundo,
amargo resplandor de luna
cubiertos de escarcha.
Y
esta es mi morada,
barco sin ancla,
árbol
sin retoños,
puerto sin muelle,
y un corazón a galope
en franca retirada.
AÑADIRTE
A MI PIEL
Quiero
hervirte
en el centro de mis suspiros,
desgreñar tus ansias en mi ansiosa piel,
y encender piras infinitas
en la avenida de mis piernas
para guiar tu clavel por mi noche.
Desmadejar
tus besos con mis besos,
en la flor de mi naranjo adormecer tu sed.
Sentir en mi elástico triángulo
azules bocanadas
y convertirte en amaranto ocaso,
para deleitarme con tu espuma,
para echar anclas,
para perseguir gaviotas,
para morir en ti.
OTOÑO
Entre
amarillas calles,
amarillas hojas acarician tu cuerpo,
cómo
matar las ansias por tocarte,
horizonte sin medida
y yo amor a la distancia donde habito
entre aguas reflejadas de amarillo me excito.
Hacía dónde mirar sin ver tus ojos amarillos.
CUANDO
TODO...
Cuando
todo se convierta en llanto,
ira,
dolor,
llaga.
Cuando todo sea sombra,
ausencia.
Todo,
todo sea nada...
Invocaré
tu imagen
en la cavidad de mi cuerpo
para asumir tu inexistencia
desde lo más profundo de
tu silencio.
DESCONSUELO
Dios
¿dónde estás?
Acaso en la débil ala de una mariposa,
en el monótono zumbido de la abeja
o en la gaviota que roza vagamente la playa.
Te
busco
en el crepúsculo vacío de invierno,
en la luz sin frontera de mis ojos,
en la melancólica sombra del ciprés.
Palpitan
en mi pecho reflejos de aurora.
y no estás.
Tampoco en el alud de tatuados dolores,
en el breve escalofrío de mis párpados azules,
en la marimba interna de mi cuerpo.
Tal
vez mis rezos llegaron tarde a la cita,
tal vez eres pedestal de oro inaccesible,
anzuelo en el fondo sin carnada
y yo hambriento pez en la noche del océano.
Tal
vez seas omnipotente campo y yo roja hormiga.
Tal vez seas flama desprendida del sol
y yo ciego espejo incapaz de reflejarte.
LIBERTAD
Hermoso
sortilegio
Libertad,
señuelo bullicioso,
despertar de vírgenes,
canto
de quetzal,
un bosque,
nidos,
primavera de sauces llorones,
manada de inviernos,
salvaje fuego de salvaje mar.
Un
Dalí entre mis manos,
lienzos blancos
piel
de manzana,
libros,
música
se derrama,
y escurre por tu espalda.
Arena
de reloj que no se acaba,
altos sueños,
hondo viento,
raíces.
Recuperé el habla,
los sentidos
y en medio de tanta libertad
te beso.
ME
HABITAS
Me
habitas toda,
todas las noches perdidas,
todos los mares.
Junto las horas
compartiendo aliento,
suspiros,
saliva,
y entre mudos labios
caricias disipamos.
Cangrejos y arena,
olas somos,
olas que chocan y se aman
y se derraman hasta quedar exhaustas.
Somos
olas que se aman.
MIEL
Unto
miel sobre pan
que a mi boca
llevo,
imagino el sabor de tu boca
en
la vertical de mi cuerpo.
TAL
VEZ SI ME QUIERAS
Tu
cuerpo semidesnudo miré anoche
horizonte
de mis sueños
dije: "Te quiero",
no
hubo respuesta.
El
amor da miedo, lo sé.
Gaviota tal vez seas,
pájaro
marino,
ola
que golpea la arena,
no se queda.
Tal
vez sí me quieras, tal vez.
Anoche
cerrados tus ojos me besaron
Y pensé
tal vez.
Anoche hizo frío, anoche
el
calor de tu cuerpo calentó al mío,
y mis dudas se quedaron en el té con leche
que
en el desayuno bebimos .
Tal
vez me quieras
cuando dices mi nombre
y yo escucho "Te quiero",
al enraizarme
a tu cuerpo
mientras
juntamos las ganas,
y el tiempo se nos hace eterno
cuando
estamos lejos.
Tal
vez si me quieras,
anoche
me lo dijeron tus ojos
tus ojos cerrados me lo dijeron.
MI
PAIS, UN GRAN PAIS
Vivo
en un país tan grande que todo queda lejos:
la educación,
la comida,
la vivienda.
Tan
extenso es mi país
que la justicia no alcanza para todos.