No
lejos de aquí,
en el abismo contiguo,
escucho cómo sube el ascensor vacío
de una sombra a otra
y se detiene en el silencio
con su luz y su nada,
como si alguien
a quien hubiéramos olvidado hace tiempo
despertase de improviso
en el cielo negro de la memoria,
tan tarde que nadie fuese a recibirlo.
6
ACORDES
...
es música el silencio
y somos un acorde del concierto
Octavio Paz
Hubo otro mundo, hay otro mundo... perdido
Francisco Pino
1
Si la muerte es Dios
esa música ausente amamos
Torsión del silencio
en blanca sombra profunda:
la palabra en vuelo
que vuelve a su centro
2
La
almohada
La piedra blanca de Dios
La seca mejilla
hasta el final
buscando lo fresco,
lo blanco que es Dios
un amoroso silencio
Rictus negro
en lo blanco
3
El
hombre cuenta sus sueños
hasta llegar a Dios
que vive en lo no visto
en lo nunca soñado
sin palabras
sin esperanzas
bajo todos los rocíos
de la eterna Ausencia
4
La
intimidad del hueso
La oración del dolor inconcebible
El silencio
Lo blanco entreabiero
para posar el cansancio
Busco la piedra
la primera piedra
Blanca
5
El
hambre La sed de Dios
El sabor de la nieve
del agua más pura
Ya sin aire
Uno con Dios en la nada
La carne devora un sueño antiguo
6
Y
así la espera febril
rayada de paisajes
futuros Sol
y otro sol
en su flor exacta
Senderos del oído
hacia el eco primordial
donde se mece la palabra
en el origen
El día sin día
El cuerpo arde
en un tiempo de oro
CONSIDERACIONES
PARA LA CONSTRUCCIÓN DE UN PUENTE
Un puente
no existe para sí mismo,
rige espacio vacante
(Charles Tomlinson)
Las piedras de los puentes
han de ser ligeras:
conceptos, palabras, materia referida;
la estructura general irresoluble y vaga:
si nadie ve dos veces el mismo río,
nadie verá dos veces el mismo puente.
Aboliremos de los arcos
toda nostalgia, toda afección humana.
La elección del trayecto
será arbitraria y personal,
también el tiempo destinado:
los puentes no satisfacen
jamás un orden,
no se proponen nada,
un camino que va
es un camino que regresa.
DUPLICIDAD
DE UN HOMBRE QUE PIENSA
Ofreciéndose
de apoyo
la mano encuentra
un punto vulnerable
en la frente
que se abre o se cierra
indistintamente
según quién
de uno u otro lado
encuentra un punto vulnerable
en la frente
que se abre o se cierra
como una puerta leve
cuando una mano______
EL
INFIERNO
1
"Yo
soy mi propio infierno
aquí no hay nadie"
(Robert Lowell)
El
salón a oscuras,
plegado como un milagro
en el fondo del corazón.
El ala de un sombrero
oculta un instante la primera estrella
en la ventana:
una sangre más antigua
fluye en la penumbra.
Y el ruido de la nevera
que pauta esta noche eterna...
Ensimismada en su espina,
la lámpara imagina, sin embargo, un alma.
(Olor de abrigo mojado).
: la bombilla es el diablo.
2
El infierno comienza con un deseo:
la moneda que viene de lejos
escondida en el soplo del
infierno
que comienza en el ala
desprendida del deseo de ser aire,
cuando todo es aire.
Mis palabras sostienen el ave
la escritura del ave,
la noche lloviendo plumas
de un invierno
a otro invierno
hasta hacerse espejo de un mismo vuelo
pero cómo separar lo que es palabra
de lo que sólo es vuelo,
si ya nada es aire
aquí,
donde comienza el infierno.
3
Aquél que, ______
pasos en el cielo
Noche,
el hilo del equilibrio encontrado
en las hojas más altas
-rescoldos de luz-
tentando, probando
en los giros del aroma,
del naranjo
a la llave del agua
goteando en la pileta,
cloc, cloc, cloc,
atravesando el sendero
de la casa
perdido y recobrado,
memoria o perfume
de otras muertes
en forma de viento
en las ventanas
encendidas de repente
para quién ______
4
La visita del doctor Valle
La noche cerrada como una joya ciega
y al fondo mi casa.
Cuántas nubes habrán pasado sobre mi casa
y yo no encuentro mi sombrero.
Alada compañía, inminente la respuesta
a tanto misterio.
Pálida luminiscencia
de la vajilla en su aparador:
Aún sé dónde estoy
Sigo sentado
mientras alguien sopesa mi corazón
en el mercado de las sombras
Sus pies son muy blancos y tan pequeños
como vistos desde la copa de un árbol.
Soy muy mayor ya y quiero morir
con mi sombrero, doctor.
Busque en mis ojos a mi mujer
Ella sabe encontrar mis cosas.
Mi lengua vuela
Mi alma vuela
en el anverso de las hojas muertas
y sin embargo ha vuelto el dolor,
el dolor, qué haremos con el dolor.
5
La
lectura
empieza a las 10
Su boca helada
entre nubes
desde otra vida
brilla el ojo Noche
Arcángel del oído
en su Paraíso
La palabra Horizonte
y la palabra Lluvia
como una estrella
sigue a otra estrella
. . . . .
pero Dime,
si el sabor
de la muerte
asciende ya
en el cielo del paladar,
Silla por quién
es la espera
_________
. _________
Y cada palabra
se desdobla en sombra
Un hombre nadando
fresca la piedra
en el verano ardiente
Ser siempre agua
Reflejo Memoria
Un resto de amor
como una huella de sal
Casi labios
A eso vine
A eso vine
6
Como una estrella
sigue a otra estrella
la palabra Sol
y la palabra Viaje
donde se guarda
toda esperanza
El dolor
al encuentro de la risa:
la palabra Nadie
atravesando el Invierno
con una maleta vacía:
Memoria,
allí está todo
como al principio,
desposeído
Luz tan pequeña
para alumbrar un mundo,
y sin embargo ________
7
Ventana:
En el aire negro
un último rayo de sol,
una moneda de oro
entre las hojas:
un peine como una lágrima
en sus cabellos:
Mi mujer, mi corazón furioso
recogida en su sueño
La cargaré en mis brazos
hasta un lugar perdido en la Biblia,
sombra y polvo de huesos.
Y ella cantará,
de vuelta otra vez en casa,
como un suave incendio
8
Tintineo de la loza,
temblor y desierto de las cosas pequeñas
tazas, cucharillas
y una mesa larga
una mesa
larga
Mudos comensales
de mirada
socavada: agua, parpadeo
sus miradas
son un poco de agua
otros sólo
oído, tiempo
el oído
está hecho de tiempo
La palabra en común La estrella que divide
Comunión del olvido y su larga cola
en el salón familiar
El primer pensamiento
¿Cuál fue el primer pensamiento?
¿Cuáles sus medidas?
¿Y en qué momento
se transformó en hombre o en llama?
Y cada quien con su dolor
como la fruta más rara
El peso no advertido de los colores
en el árbol de hueso
Desde lo más alto y secreto
del árbol hablamos, como lluvia
como sol que incendia
un vaso de agua fría y remota
en la orilla blanca del mantel
Sin frente donde rezar
1000 años la cuerda de Dios
en la tormenta
A pesar del verano
el pan, la Muerte