CASA
DESHABITADA
(Versículo de paisaje)
Quedaron
pájaros vacíos
y la certeza de medida limpia.
Ya nadie mira por las ventanas.
Hay piedra beata dudando en el rincón,
jugando al equilibrio blanco
silábico del polvo.
Por la puerta entraban manos,
pómulos, colecciones de piel,
turnaba la luna
doméstica como un cítrico.
La casa de cuadrados ojos,
con árboles a los lados
como letras duradas,
tuvo tejado de pelo oblicuo
y domingos probados.
Doy noticias de paredes usadas,
gastadas por el léxico del aire
conmovedor y zurdo,
que avanza sus palabras
por los campos cercanos.
ESCRITURA BARCO
Todo
el agua levanto la mano,
completa de locura y aluminio.
Dentro de la botella,
litros de mujer
y un barco,
encerrada su cara y el mástil.
En el mar interior de lo redondo,
como una fruta despistada,
el mascarón amarillo
mira el agua eléctrica
escalofrío y movimiento.
Barco se disloca,
cuando escupe la sal,
cuando olas empuñadas
continúan un revuelo duro
y músicas sin equilibrio.
Mi barco navega por un mar sin alcohol,
vive en una botella
marítima, espuma secreta,
y cruza todos los armarios.