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Nacido
en febrero de 1896 en una familia de condición modesta,
Bretón descubrió desde sus años de estudiante,
los encantos y los poderes de la poesía. Los libros
y la vida van a depararle entonces encuentros capitales en
el orden de la sensibilidad como en el del pensamiento.
La
importancia que atribuye al descubrimiento fortuito de la
escritura automática proviene innegablemente, en gran
parte, de que le permite resolver el conflicto entre la necesidad
irreprimible de la palabra, como testimonio de una actitud
ante y en la vida, y la tentación del silecio, como
verdad soberana ante " la inaceptable condición
humana". La práctica de la escritura automática
nació de la observación de los estados del semisueño
y de una aplicación libre del método freudiano
de las asociaciones espontáneas; consiste en anotar
el monólogo del pensamiento tal como llega al espíritu
fuera de los controles , razón, lógica, moral,
gusto, que en el estado de vigilia orientan la actividad mental.
Es importante desde este punto de vista que la experiencia
sea llevada a cabo entre dos: prueba la existencia de una
materia mental común que nos pone tal vez en concordancia
con las grandes corrientes naturales. La poesía aparece
entonces no ya como una actividad de ornamentación
o como un ejercicio de diversión en el sentido pascaliano
del término, sino como una forma del ser, una necesidad
esencial de todos los hombres, incluso si, mutilados por las
exigencias sociales, no tienen conciencia de ella. Los pasos
perdidos que es una recopilación de artículos
escritos entre 1918 y 1923 fija las etapas y la errancias
del largo camino que ha llevado a André Bretón
a la definición y a la afirmación del surrealismo.
Breton no se contenta con afirmar el deseo y la posibilidad
de una existencia diferente; funda con razones esa voluntad.
La vieja desgracia del hombre no reside en una maldición
metafísica cualquiera; proviene de un desconocimiento
de nuestra naturaleza en el que nos ha mantenido un sistema
de pensamiento reductor y erróneo, el racionalismo
occidental, que engendra la imperiosa necesidad práctica...
las selecciones absurdas, las rivalidades, las largas paciencias,
el orden artificial de las ideas, la rampa del peligro. Cualesquiera
que hayan sido las dificultades concretas y los desgarramientos
que el arcecamiento al comunismo acarreó para Breton,
su voluntad de trabajar para el advenimiento de la revolución
social , su participación efectiva en las luchas de
sus tiempo se inscriben según la ley de necesidad absoluta
como uno de los modos irrevocables de la exigencia surrealista.
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