SONETOS
PROHIBIDOS
1
Encuentro cuando estoy a sus orillas:
labios como ciudad para colmenas,
pechos como encalados de azucenas,
vegetación morena en sus mejillas.
La oración no conoce sus rodillas.
Fabrica enamorados por docenas.
Anda sin amuletos ni cadenas,
simple como las cosas más sencillas.
Le gusta estar desnuda en las mañanas,
por las tardes un jugo de manzanas
y en las noches un novio jardinero.
Vive de lo que alumbra y lo que sueña,
se le llama con luz por contraseña,
y en la i de su nombre hay un lucero.
SONETOS PROHIBIDOS
4
Tal como Bécquer triste lo soñaba
volvieron las oscuras golondrinas,
pero encontraron el balcón en ruinas
y la pálida novia ya no estaba.
Y también la que Bécquer no
esperaba,
aquéllas de su amor siempre vecinas,
volvieron refrenando en las esquinas
el vuelo para ver si ella pasaba.
Mira, Bécquer, también sin vanidades
yo sueño golondrinas interiores,
y porque ella apacienta otros amores
hoy comprendo muy bien tus soledades,
mas, para no violar tus potestades,
aquí pienso lo suyo en ruiseñores.
EN CIGARRILLOS CRECE EL ABOGADO
En cigarrillos crece el abogado
y el médico en dulce nicotina.
Todas las profesiones liberales,
en tabaco y en humo de oficina.
El asalto escudriña el honorario,
prefiero al Consultorio, la Cantina,
estos profesionales son la rabia
de una civilización medio canina.
Son los roedores del bien y las virtudes
y la zopilotada de la salud vecina.
Los modernos black jack se llaman leyes.
Es nuestra educación quien los produce
como universitaria medicina.
La Cultura también tiene sus bueyes.
RECUESTATE EN EL COJIN DE MI TERNURA
Rescuéstate en el cojín de mi
ternura,
mujer copiada de dolor y rosas,
y dame de tus avispas armoniosas
el azúcar de ayer en agua pura.
Aquí donde un silencio de frescura
se palpa en mi regazo cuando posas,
aterriza el amor en mariposas
tomando de aeropuerto tu figura.
No cambio ser ladrón de tu hermosura,
en este mundo de tan feas cosas,
y explotar tu belleza con usura.
Traslada las avispas armoniosas
del panal de tu piel a la espesura
del bosque de mis manos silenciosas.