Sueño
Estallará
la isla del recuerdo.
La vida será un acto de candor.
Prisión
para los días sin retorno.
Mañana
los monstruos del buque destruirán la playa
sobre el vidrio del misterio.
Mañana
la carta desconocida encontrará las manos del alma.
La
Última Inocencia
Partir
en cuerpo y alma
partir.
Partir
deshacerse de las miradas
piedras opresoras
que duermen en la garganta.
He
de partir
no más inercia bajo el sol
no más sangre anonadada
no más formar fila para morir.
He
de partir
Pero
arremete ¡viajera!
A
la espera de la oscuridad
Ese instante que no se olvida
Tan vacío devuelto por las sombras
Tan vacío rechazado por los relojes
Ese pobre instante adoptado por mi ternura
Desnudo desnudo de sangre de alas
Sin ojos para recordar angustias de antaño
Sin labios para recoger el zumo de las violencias
perdidas en el canto de los helados campanarios.
Ampáralo
niña ciega de alma
Ponle tus cabellos escarchados por el fuego
Abrázalo pequeña estatua de terror.
Señálale el mundo convulsionado a tus pies
A tus pies donde mueren las golondrinas
Tiritantes de pavor frente al futuro
Dile que los suspiros del mar
Humedecen las únicas palabras
Por las que vale vivir.
Pero
ese instante sudoroso de nada
Acurrucado en la cueva del destino
Sin manos para decir nunca
Sin manos para regalar mariposas
A los niños muertos
Balada
de la piedra que llora
a Josefina Gómez Errázuris
la muerte se muere de risa pero la vida
se muere de llanto pero la muerte pero la vida
pero nada nada nada
Poema
para Emily Dickinson
Del otro lado de la noche
la espera su nombre,
su subrepticio anhelo de vivir,
¡del otro lado de la noche!
Algo
llora en el aire,
los sonidos diseñan el alba.
Ella
piensa en la eternidad.
Sólo
un nombre
alejandra alejandra
debajo estoy yo
alejandra
Tiempo
a Olga Orozco
Yo
no sé de la infancia
más que un miedo luminoso
y una mano que me arrastra
a mi otra orilla.
Mi
infancia y su perfume
a pájaro acariciado.
La
Carencia
Yo no sé de pájaros,
no conozco la historia del fuego.
Pero creo que mi soledad debería tener alas.
Azul
mis manos crecían con música
detrás de las flores
pero
ahora
por qué te busco, noche,
por qué duermo con tus muertos
Fiesta
en el vacío
Como
el viento sin alas encerrado en mis ojos
es la llamada de la muerte.
Sólo un ángel me enlazará al sol.
Dónde el ángel,
dónde su palabra.
Oh
perforar con vino la suave necesidad de ser.
La
única herida
¿Qué bestia caída de pasmo
se arrastra por mi sangre
y quiere salvarse?
He
aquí lo difícil:
caminar por las calles
y señalar el cielo o la tierra.
1
sólo
la sed
el silencio
ningn encuentro
cuídate
de mí amor mío
cuídate de la silenciosa en el desierto
de la viajera con el vaso vacío
y de la sombra de su sombra
5
por
un minuto de vida breve
nica de ojos abiertos
por un minuto de ver
en el cerebro flores pequeñas
danzando como palabras en la boca de un mudo
13
explicar
con palabras de este mundo
que partió de mí un barco llevándome
18
como
un poema enterado
del silencio de las cosas
hablas para no verme
23
una
mirada desde la alcantarilla
puede ser una visión del mundo
la
rebelión consiste en mirar una rosa
hasta pulverizarse los ojos
31
Es
un cerrar los ojos y jurar no abrirlos. En tanto afuera
se alimenten de relojes y de flores nacidas de la astucia.
Pero con los ojos cerrados y un sufrimiento en verdad demasiado
grande pulsamos los espejos hasta que las palabras olvidadas
suenan mágicamente.
Mendiga
Voz
Y
an me atrevo a amar
el sonido de la luz en una hora muerta,
el color del tiempo en un muro abandonado.
En mi mirada lo he perdido todo.
Es tan lejos pedir. Tan cerca saber que no hay.
Poema
Tú
eliges el lugar de la herida
en donde hablamos nuestro silencio.
Tú haces de mi vida
esta ceremonia demasiado pura.
Los
trabajos y las noches
para
reconocer en la sed mi emblema
para significar el único sueño
para no sustentarme nunca de nuevo en el amor
he
sido toda ofrenda
un puro errar
de loba en el bosque
en la noche de los cuerpos
para
decir la palabra inocente
El
sol, el poema
Barcos
sobre el agua natal.
Agua negra, animal de olvido. Agua lila, única vigilia.
El misterio soleado de las voces en el parque. Oh tan antiguo.
Continuidad
No
nombrar las cosas por sus nombres. Las cosas tienen bordes
dentados, vegetación lujuriosa. Pero quién
habla en la habitación llena de ojos. Quién
dentellea con una boca de papel. Nombres que vienen, sombras
con máscaras. Cúrame del vacío
dije. (La luz se amaba en mi oscuridad. Supe que no había
cuando me encontré diciendo: soy yo.) Cúrame
dije.
Como
agua sobre una piedra
a
quien retorna en busca de su antiguo buscar
la noche se le cierra como agua sobre una piedra
como aire sobre un pájaro
como se cierran dos cuerpos al amarse
Vértigos
o contemplación de algo que termina
Esta
lila se deshoja.
Desde sí misma cae
y oculta su antigua sombra.
He de morir de cosas así.
En
la otra madrugada
Veo
crecer hasta mis ojos figuras de silencio y desesperadas.
Escucho grises, densas voces en el antiguo lugar del corazón.
Desfundación
Alguien
quiso abrir alguna puerta. Duelen sus manos aferradas a
su prisión de huesos de mal agüero.
Toda la noche ha forcejeado con su nueva sombra. Llovió
dentro de la madrugada y martillaban con lloronas.
La infancia implora desde mis noches de cripta.
La música emite colores ingenuos.
Grises pájaros en el amanecer son a la ventana cerrada
lo que a mis males mi poema.
Cold
in hand blues
y
qué es lo que vas a decir
voy a decir solamente algo
y qué es lo que vas a hacer
voy a ocultarme en el lenguaje
y por qué
tengo miedo
En
un ejemplar de "Les Chants de Maldoror"
Debajo
de mi vestido ardía un campo con flores alegres como
los niños de la medianoche.
El
soplo de la luz en mis huesos cuando escribo la palabra
tierra. Palabra o presencia seguida por animales perfumados;
triste como sí misma, hermosa como el suicidio; y
que me sobrevuela como a una dinastía de soles.
Signos
Todo
hace el amor con el silencio.
Me
habían prometido un silencio como un fuego, una casa
de silencio.
De
pronto el templo es un circo y la luz un tambor.
Lazo
mortal
Palabras
emitidas por un pensamiento a mod de tabla del náufrago.
Hacer el amor adentro de nuestro abrazo significó
una luz negra: la oscuridad se puso a brillar. Era la luz
reencontrada, doblemente apagada pero de algún modo
más viva que mil soles. El color del mausoleo infantil,
el mortuorio color de los detenidos deseos se abrió
en la salvaje habitación. El ritmo de los cuerpos
ocultaba el vuelo de los cuervos. El ritmo de los cuerpos
cavaba un espacio de luz adentro de la luz.
Endechas
IV
Las
metáforas de asfixia se despojan del sudario, el
poema. El terror es nombrado con el modelo delante, a fin
de no equivocarse.