De
tu rostro purísimo y resplandeciente surge una luz silenciosa
que todo lo desnuda, descubre, paraísos y mares de ceniza,
oculta sombras con su bella campana y vuela como un pájaro.
Olvidar tu rostro es ahogar el corazón, tratar de ignorarlo es vivir a
ciegas, dando tumbos;
No es necesario volver a decir
que tu rostro nos promete un reino en un universo inmóvil y destruido.
Oscar
Acosta
m
LLEGAR
A TI...
Llegar
a ti, entonces, es buscar
la voz de un niño entre las multitud,
recoger el miedo interminable
que origina un viento nocturno,
iluminar el amor con una lámpara
de primitivo y de dulce aceite,
tocar con los dedos un pájaro de azúcar
que besa el cuello de las mujeres,
limitar la invasión de la nieve
que llega con sus armaduras de frío
y verte tranquila y reposada
quemando el intacto silencio...