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"Y
ese dulce aroma salvaje
que dejó
tu
piel en mi memoria, me
lleva a vos, me hace
tuya...
Tanto
nos pertenecemos,
que
te aspiro en cada flor
que
tomo entre mis manos..
y
una vez más te hago
mío..."





El
sol avanza como una
mariposa de oro
revoloteando
mis senderos,
detrás
tu mirada despedazada
los
rayos bajo un manto
silencioso
te
expandes en el oleaje de
los vientos
como
un ave agitada
acariciando rostros
leves
y etéreos...

Bifurcas
tus ramas en dos brazos
que
fluyen por las raíces
de mis piernas
perpendicularmente
y enhiestas
bajo
un jadeo que explota al
borde de tu pecho.

Suspiro...
para
arrullarte adentro
con
la sangre latiendo por
los dedos
que
se abrazan a tu imagen
o
con la mirada perdida en
el laberinto de tus
venas

Y
te haces mío...
en
una ráfaga de
situaciones que cantan
con mi cuerpo
cincelando
mi carne como una tela
de placeres
solo
tuya....
tras
las paredes de mi
vientre volcadas a ti,
libre,
saltando universos,
tejiendo el tiempo
como
una araña que se
enquista desde las
entrañas
para
devorarte, de a poco...

Y
hueles a pétalos
bañados de savia
sucumbiendo
en mis praderas rodeadas
de ti,
amando
el recorrido de las
barcas
que
atesoran mi refugio
para
adentrarte en una estela
que
se esfuma
lentamente con la
tarde....

©Ana,
2003.
Bahía
Blanca, Argentina, 2003.


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ESPECIAL....
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