





Tu cuerpo es un lugar lleno de bienes
olores familiares, medias luces y medias sombras
oprimiendo con el dedo
aquí y allá fabrico sonrisas en tu piel.
Porque tu cuerpo es amable conmigo,
tu cuerpo tiene calor de alcoba, de playa calma,
de paseo en Junio , de niño en regazo y más,
más calor que todo los infiernos y
más...
más calor que todos los volcanes.

Tu cuerpo hace lo que hace tu cuerpo,
meterse la tormenta en un bolsillo misterioso,
amasar y estirar los dolores hasta que parecen sonrisas.
Tu cuerpo es un buen cuerpo donde atracar de madrugada
Tu cuerpo sabe a qué,
a salado sin ser
mar, a frambuesa, a cereza, a melocotón,
a moreno,
a algo más a lo que solo
sabe tu cuerpo,
y el aire de algunos bosques húmedos en otoño.

Tu cuerpo es buen consuelo,
tu cuerpo es lago que guarda la luna,
doblemente luna de la noche y de tus ojos
serena de tu frente; blanda de tus labios.
Tu vientre es lago manso que respira en olas lentas,
lago que se contiene en suaves olas
y lago que se desborda agitado, convulso, irrefrenable,
y además... quién lo querría frenar?

Porque tu cuerpo... tu cuerpo es vida
y es la vida y es mi vida,
porque tu cuerpo tiene ventanas a los cuatro puntos cardinales.
Porque tu cuerpo guarda mis secretos
y aguarda mi presencia, que yo sé... porque sé,
que me huele y me presiente, y cuando llegas a oír mis pasos
antes ya se te había erizado el pelo y estremecido la nuca.
porque tu cuerpo me responde, me sabe y me busca
porque tu cuerpo a veces...
a veces es un animal sin dueño, que no obedece pero reconoce.

Tu cuerpo es una selva húmeda y umbría.
Tu cuerpo es un monte de pastos verdes.
Tu cuerpo es una mariposa por la mañana,
una cierva a la tarde, y a la noche una paloma acurrucada.
Tu cuerpo es sauce y es palmera,
tu cuerpo es vereda que va con el arroyo.

Tu cuerpo, tu cuerpo, tu cuerpo...
me apresa y me libera, me tiene y me retiene,
me ata y me desata, me hace y me deshace,
tu cuerpo me mata y yo me dejo ir poco a poco
asesinando...dulcemente envenenando,
y yo me dejo ir, lentamente entre tus horas feroces
que me roen el seso y los sentidos,
en tu pecho estupefacto, entre tus muslos idos,
en tu seno olvidado...

Porque tu cuerpo es una cueva acogedora,
donde descubri el fuego, donde me inicié en el mundo,
donde conocí la única palabra que ha inventado el hombre,
todas las demás nombran cosas y casos
y solo amor... es
inconcreto, indescifrable, nuestro.
Tu cuerpo es infinito, infinito y pequeño
me cabe todo tu cuerpo entre los dientes, en una mano
en un ojo abierto, en un minuto, y en cambio...
no lo abarco con todo el pensamiento,
me cabe en un abrazo, me resoba en un beso.

Tu cuerpo amanece cada día más dulce
cada mañana más hermoso,
tu cuerpo juega a algo nuevo cada día,
como los niños chicos, va a brincos en mi corazón,
me hace manotear y alegre descubrirlo a la gallinita ciega,
y es el mismo, sorprendentemente...
Tu cuerpo suena a brisa cuando pasas,
tu cuerpo es una risa al oído,
un dedo en los labios que dice espera
una mano en mi mano que viene conmigo
un pezón carmín, dedos en mi pelo,
un olor a nardo....
Tu cuerpo....

El mago de hoz.
Poema de TG



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