El Puerto, Zafra y las Cocheras de la APH

Ubicación: Plaza XII de Octubre y alrededores

Líneas de autobuses urbanos: v1, 5, 6, 8, 9. Nos dejan en la parada de Correos y en la central de Zafra, si bien todas las demás líneas salvo la 4 terminan su recorrido en dicha parada, frente a la estación de autobuses y a 5 minutos del puerto. La línea 3 también nos deja en la parada de Correos los fines de semana. A pie: Desde la Plaza de las Monjas, seguir por las calles Méndez Núñez, Plus Ultra y Marina, hasta llegar a la Plaza XII de Octubre. Desde la Plaza de la Merced, seguir por Paseo de la Independencia, Calle San José, Puerto, Avenida de Alemania y Plaza XII de Octubre. Desde Plaza del Punto, seguir por la Avenida de Italia, hasta llegar a la Plaza XII de Octubre. Desde Plaza XII de Octubre, se comienza el recorrido propuesto. Desde Avda. de Andalucía, seguir por Pío XII, Federico Molina, Alameda Sundheim, Avenida de Italia y Plaza XII de Octubre

Tipología: espacio industrial y de ocio de gran tradición en Huelva

Cronología: los jardines son de principios del siglo XX; el Muelle de Levante data del siglo XIX

Galería de imágenes del Puerto, el Barrio de Zafra y las Cocheras de Locomotoras de la APH

Los jardines del Muelle supusieron el primer intento de acercamiento de una ciudad creciente que daba la espalda a la ría. Por aquel tiempo, Huelva se hallaba acorralada entre las vías de los dos trayectos construidos a finales del XIX. Por un lado, la estación de Sevilla, en la Avenida de Italia, y por otro la de Zafra, con destino a la sierra onubense y las tierras extremeñas. Así, era imposible un crecimiento urbanístico hacia la ría, aquella que tantos días de gloria dio a la ciudad. Este hecho no se arreglaría hasta finales de los 80, cuando se desmanteló el viejo trazado de la Estación de Zafra, otorgándole a la ciudad un espacio privilegiado que no tardaría en ocupar. De aquella vieja estación quedan las oficinas, que aparecen con ocasión del IV Centenario del Descubrimiento, cuyo año, 1.892, aparece sobre la puerta. Es de características neomudéjares menos acentuadas que la estación de Sevilla. Hoy remodeladas por la Junta de Andalucía para albergar una de sus delegaciones provinciales, siguen conservando sus hermosos azulejos de entrada, así como una placa en la que se inscribe el motivo “De Zafra a Huelva”. Aunque para muchos onubenses todavía permanezca en el recuerdo aquella imagen del tren llegando a la hermosa marquesina que coronaba la parada ferroviaria de la capital, llamada estación Huelva-Odiel.

El cercano Edificio de Aguas de Huelva destaca por su elegante y moderno estilo externo, y por los juegos de agua de sus jardines. Precisamente, en ellos se halla instalada una pequeña pieza del antiguo acueducto romano de la calle Pablo Rada, la primera conducción de agua conocida en la ciudad. Junto a la parada central de EMTUSA, en la que convergen todas las líneas urbanas, se levanta la moderna y funcional Estación de Autobuses de Huelva, inaugurada en 1.993, y que soporta el importante tráfico diario de viajeros que desde la ciudad se dirigen al resto del país. Tras ella se construyó a principios de siglo el parque de Zafra, uno de los más grandes de Huelva (su extensión es la triple del contiguo Parque del Muelle) en cuyo interior alberga las antiguas Cocheras de Locomotoras del Puerto.

De principios del siglo XX (1.909-1.912) son las Cocheras de la reparación de máquinas y locomotoras de la Junta de Obras del Puerto, conjunto realizado por el arquitecto Francisco Montenegro. Si su concepción general es marcadamente funcionalista, la fachada acusa cierta influencia modernista, como también todo el dibujo exterior. El conjunto pertenece todavía a la Autoridad Portuaria de Huelva,  y es el ejemplar más valioso del modernismo industrial onubense. Actualmente se han rehabilitado y sirven como Centro de  Recepción y Documentación de la APH.

En la actual Plaza XII de Octubre y principios de la Calle Marina se levantaba el antiguo Arco de la Estrella de la población, erigido en 1.573 para dedicar un pequeño santuario marinero a Nuestra Señora de la Estrella. Esta puerta también haría la labor de control de contrabandistas, ya que era la entrada a la ciudad y la salida a la ría. Debió tener unos 7 u 8 metros de altura. Tras el seísmo de 1.755, la ermita fue seriamente dañada, iniciándose su abandono total. En 1.848 la imagen de Nuestra Señora de la Estrella se depositaría en la Parroquia de la Concepción, y poco después se derribaría con el fin de construir el Muelle. Delante del Arco citado, se construyó en 1.577 el Fuerte de la Estrella, tras dar autorización al Consejo de la Villa el Duque de Medina Sidonia. Se trataba de una modesta construcción defensiva, muy cerca de la actual Plaza XII de Octubre, y era de planta rectangular, midiendo unos 60 metros de longitud. Además, de dicho fuerte salía una muralla defensiva que rodeaba la antigua villa marinera y la protegía no sólo de contrabandistas sino también de las subidas de mareas que de vez en cuando amenazaban a las casas más próximas a la ría. Su trazado discurría por la actual Avenida de Italia. En 1.848 el fuerte, al igual que el Arco, sería derribado.

La Plaza XII de Octubre abre paso a los Jardines del Muelle, popularmente conocidos en Huelva como Parque de las Palmeras. Estos Jardines se construyeron en los años 30, y fueron el lugar donde comenzaron a celebrarse las primeras Fiestas Colombinas de la capital, hasta que éstas contaron con un recinto ferial propio en la Avenida Francisco Montenegro. Se modificó en 1.968, siendo inaugurado en las Colombinas de ese año. Se trata de un parque completísimo, ya que además de sus 13.526 m2 de jardines, tiene juegos infantiles, un minizoo con 22 jaulas donde había diferentes animales, un estanque, fuentes, pistas, bancos, etc.

La llamada Fuente del Amor es una pequeña fuente situada detrás del bar del parque, en el centro de una glorieta. Hubo una época en que se arrojaban en ella monedas y tenía peces de colores.

En el interior del parque, es de destacar la estatua dedicada al marine Alonso Sánchez de Huelva, realizada por el escultor León Ortega e inaugurada en los años 70. Asimismo, también estuvo ubicada en el Parque la estatua dedicada al profesor Manuel Siurot, inaugurada por Francisco Franco en mayo de 1.943. Sin embargo, tras el deplorable estado de conservación en que se hallaba decidió cambiarse su ubicación, estando en la actualidad en el Paseo de Buenos Aires, al final de la Cuesta del Carnicero.

Al Puerto de Huelva se accede cruzando los Jardines del Muelle. Actualmente ha sido bellamente decorado, ofreciendo una soberbia entrada presidida por el Monumento de Unión de los Pueblos, que se asemeja a los nudos marineros que muy bien conoce esta tierra unida por historia al océano. El Muelle de Levante es famoso en todo el país por ser la entrada de los exquisitos productos de nuestro mar, además es de los primeros en cuanto a volumen de pesca y facturación, aunque las actividades industriales y comerciales pasaron al Puerto Exterior, situado a la salida de la ría en Palos de la Frontera, debido a los problemas de calado de las grandes embarcaciones.

Una de las tradiciones onubenses por excelencia era el popular paseo en canoa hasta la playa de Punta Umbría, en aquellos tiempos casi virgen, aunque era considerado un lujo al alcance solo de las personas adineradas de la capital (la mayoría optaba por el tradicional baño en la Punta del Sebo, lugar al que se dirigían mediante el famoso tren de vapor). El recorrido se hacía bordeando los caños y esteros del Parque Natural de las Marismas del Odiel, perteneciente al término municipal de Huelva en su mayor parte. Hasta hace pocos años, había desaparecido, aunque hoy día una empresa ha vuelto a apostar por este delicioso encuentro con la naturaleza y las costumbres más allegadas de la ciudad.