Plaza de las Monjas

Líneas de autobuses urbanos: v3, 4, 7, 9. Las tres primeras tienen allí sus paradas centrales.  A pie: Desde Plaza de la Merced, Vázquez Limón, Ginés Martín, Ciudad de Aracena, Rafael López, Méndez Núñez y Plaza de las Monjas. Desde Plaza del Punto: atravesar la Avenida Martín Alonso Pinzón, hasta divisar la fuente de la plaza. Desde Plaza XII de Octubre, seguir por Avda. de Italia y subir la calle Vázquez López. Desde Avda. de Andalucía, seguir por calles San Sebastián, Pablo Rada y Tres de Agosto

Tipología: espacio urbano de gran interés y tradición en la ciudad de Huelva

Cronología: Siglos XIX-XX

Galería de imágenes de la Plaza de las Monjas

El origen de esta plaza hay que buscarlo en la fundación del convento de las MM. Agustinas, del que toma su popular nombre, construido en el siglo XVI. Los huertos del convento, junto con una parte del Palacio de los Duques de Medina Sidonia (erigido en los años 1.656-57) darían lugar a la aparición de un amplio espacio urbano que hoy es centro neurálgico de la ciudad de Huelva. En las calurosas noches de verano onubenses, la Plaza de las Monjas fue durante muchos años el principal centro de reunión de los vecinos. Por eso se le prestó especial importancia en los planes de reforma urbana de finales del siglo XIX y principios del XX

El gran proyecto de reforma lo llevaría a cabo el arquitecto Francisco Monís y Morales. Así, en 1.907 se amplió la plaza a costa de las caballerizas del citado palacio, dotándola de nuevo pavimento, jardines y arbolado. También en 1.907 el mismo arquitecto diseñó, con elementos modernistas, el Hotel París, conocido popularmente en la ciudad como Edificio de la Bola, en la esquina con Calle Rico (antigua General García García Escames), que actualmente se conserva tras una importante restauración, si bien su uso como hotel cesó para albergar hoy día varias oficinas. En dicho edificio, se aprecian detalles modernistas, sobre todo en las portadas. La esquina redondeada remata con una graciosa cúpula que cierra bien la composición (esta cúpula volvió a instalarse tras la restauración, puesto que antes se había desmantelado). Por otra parte, la fundición del edificio es de Thomas Morrison.

También es de destacar el edificio situado enfrente del antiguo Hotel París, en el número 2 de la calle Rico, de marcado estilo neomudéjar, obra de Moisés Serrano, y en la línea de las cosas que se harían años más tarde en la exposición iberoamericana de Sevilla, ya que este edificio es de 1.913. Algunos pasos más abajo, en el número 4 de esa misma calle puede leerse la placa conmemorativa que el Ayuntamiento dedicó al pintor José Caballero, quien con tanta belleza retrataría momentos y paisajes de la ciudad

Otras tantas viviendas de la Plaza merecen un vistazo, siendo levantadas algunas de ellas hacia 1.915, como el edificio de Seguros la Antártica. Los detalles decorativos y, sobre todo, los cierros superpuestos con balcón como remate del mismo, recuerdan a obras de Monís.

En cuanto al templete de música ubicado en la plaza, hay que añadir que no es el original, sino el inaugurado en 1.988. El primero se colocaría en el año 1.882 a petición de los propios vecinos de la ciudad, quienes querían contar con un espacio para la Banda Municipal durante los días festivos y también en los meses de verano. Sin embargo, con la llegada de las primeras lluvias este improvisado templete se desarmaba hasta el año siguiente. Tras la reforma de plaza por Monís, el Ayuntamiento le encargaría el proyecto de un templete de mampostería definitivo. En 1.920, se incluirían servicios o evacuatorios subterráneos en el proyecto.

El arquitecto director de la construcción fue Moisés Serrano Mora. A este templete y sus servicios la gente daría el nombre de Palacio de los Pitos, y desapareció en la última reforma de la plaza en 1.970, según el proyecto de Alejandro Herrero. Nuevamente, el Ayuntamiento sacaría a subasta las obras de uno nuevo; en este caso el proyecto sería adjudicado al arquitecto municipal Alfonso Martínez Chacón. Es de planta rectangular, de 8,60x6 mts., con escaleras helicoidales en los dos vértices que dan a la plaza.

Cuenta con una plataforma de 1,65 aproximadamente, ubicándose los aseos en la parte baja. En la plataforma se dispone de una baranda metálica de hierro fundido, y la cubierta es de estilo clásico a cuatro aguas, soportando diez columnas de hierro fundido (el anterior edificio era al descubierto). Los peldaños de la escalera son de granito y caliza, incorporándoles azulejos vidriados de color de cobre. El templete quedaría inaugurado el 28 de febrero de 1.988. Para ese día especial, el aniversario del Estatuto de Autonomía Andaluz, la Banda Municipal tocaría las piezas “Mi Huelva tiene una ría” y el propio himno de Andalucía.

El Banco de España fue realizado por el arquitecto José Jarnoz Carrosa, quien trató de conjugar la nobleza del estilo neoclásico y el pintoresquismo del regionalismo en boga hacia 1.935 por medio de la valoración de la esquina y el uso de unos frontones caprichosos.

Después de la Guerra Civil, periodo en el que la plaza pasó a llamarse Paseo de José Antonio, se utilizó parte del convento anexo de las MM. Agustinas para abrir un ensanche hasta la antigua Plaza de San Francisco, la actual Gran Vía. En 1.964, para facilitar la circulación rodada, el Ayuntamiento acordó una ampliación que realizaron los arquitectos Alejandro Herrero y Ricardo Anadón, y que cambiaron notablemente la fisonomía de la plaza. Hoy día, este popular enclave sigue siendo lugar de reunión de los onubenses, y desde algunos años viene