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La Vía Paisajista y el Barrio de San Sebastián
Líneas de autobuses urbanos: 2, 4, 7. La primera nos deja en la parada de Plaza Quintero Báez, y las otras dos en la de Pablo Rada. A pie: Desde Plaza de las Monjas, seguir por Tres de Agosto y Plaza Quintero Báez para iniciar el recorrido. Desde Plaza del Punto, seguir por calles Padre Marchena, Fernando el Católico, Palos de la Frontera y Plaza Quintero Báez. Desde Plaza de la Merced, seguir por calles Vázquez Limón, Ginés Martín, Ciudad de Aracena, Puerto y Plaza Quintero Báez. Desde Plaza XII de Octubre, seguir por calles Marina, Plus Ultra, Méndez Núñez, Puerto y Plaza Quintero Báez. Desde Avda. de Andalucía, seguir por calles San Sebastián y Pablo Rada para iniciar el recorrido desde la Plaza Quintero Báez

Galería de imágenes de la Vía Paisajista
Hace algunos años pasó a llamarse Cuesta de las Tres Caídas, en honor a esa Hermandad que, cada Semana Santa, osa emprender camino por esta empinada vía del Cabezo de la Esperanza. Sin embargo, en la ciudad sigue siendo conocida por el merecido nombre de Vía Paisajista, en base a las maravillosas vistas que se ofrecen de la ciudad, la ría, y al fondo, las marismas del Odiel y Punta Umbría.
Parte
de esas vistas se logran desde dos puntos estratégicos: los Parques Alonso Sánchez
y de la Esperanza. Este último es de mayor antigüedad, además de excelente y
completo, al poseer 3.230 m2 de césped, 9.620 m2 de jardín,
720 de parque infantil con 12 juegos, etc. Además, este parque goza de la
belleza de la perspectiva elevada. En su zona más importante se puede observar
la presencia romana en la ciudad de Huelva, presencia solidificada por unos
sillares romanos recuperados por la Asociación Adepah en 1.987.
En cuanto al segundo, el Parque Alonso Sánchez, es de mayores proporciones que el contiguo de la Esperanza. Inaugurado en 1.993 (para muchos, sería la obra faraónica del alcalde Juan Ceada durante su mandato al frente de la alcaldía), durante los primeros años fue muy criticado al predominar en él estructuras de hormigón, aparte de encofrar una buena parte de un bello rincón de la ciudad como era el Cabezo de la Esperanza. Se ha seguido en su diseño la técnica de jardín escalonado, más pronunciado que en el de la Esperanza, quizás a imitación de los zigurats de la antigua Babilonia. Lo más destacado del mismo son sus impresionantes balconajes, desde donde pueden admirar espléndidas vistas. Posee dos grandes plazas circulares interiores.
Bajando la Vía
Paisajista, en el solar que actualmente ocupa el Centro Comercial Costa Luz, se
hallaba el
desaparecido Hospital de los Ingleses. En 1.926, la Compañía de
Riotinto le encargó al arquitecto R. H. Morgan
el proyecto para las obras de un nuevo hospital próximo al Barrio Reina
Victoria, recientemente construido. Morgan había presentado en diciembre de
1.926 un proyecto de hospital muy grande, de una sola planta, en forma de H, muy
abierto y en el que existía un ala para españoles y otra para ingleses.
Fue desaprobado
por el Board de la compañía, que lo estimó grande, costoso y desmañado.
Así, en mayo de 1.927 planteó Morgan otro proyecto de hospital de menor
superficie, pero basado en la misma idea primitiva, proyecto al que de nuevo se
le tachó como excesivamente caro y complicado. En Londres, mientras tanto, se
habían puesto en contacto con el arquitecto Alan Brace, el cual envió a Huelva
un plano de planta a Morgan con anotaciones para que éste preparase un nuevo
esquema. Sin embargo, el alzado planteado por Morgan no fue del agrado de Brace
ni tampoco de la RTC, quien finalmente encargaría el proyecto a éste último
en 1.928. El hospital inglés de Alan Brace en Huelva fue, quizás, su mejor
obra en toda la provincia onubense.
La construcción
del hospital se inició en 1.928, finalizando en septiembre de 1.929. Era un
claro ejemplo de arquitectura inglesa con adiciones españolas. Su planta
constaba de dos edificios independientes de dos plantas que formaban el cuerpo
principal, conectados por un paso cubierto, y dos pequeños edificios exentos.
La estructura del conjunto era de vigas y pilares de hormigón armado,
alternados con muros de carga de ladrillo. Los forjados estaban formados por
viguetas metálicas, bovedillas de rasilla y falso techo. Las cubiertas de
cerchas de madera estaban perfectamente definidas en sus escuadrías.
La estética del edificio era la misma que desarrolló el arquitecto inglés en otras obras por él proyectadas en Riotinto, con el empleo de tejados elevados, simetría absoluta, grandes proporciones, ventanales británicos de pequeños vidrios con montantes independientes, los tres arcos de entrada, las chimeneas características como las empleadas en Bellavista (Riotinto), etc. Las cubiertas rojas le conferían un singular aspecto al edificio, pintado de color crema claro, con carpintería verde.
El nuevo
hospital funcionó hasta los años sesenta, aproximadamente, cuando el hospital
clínico de la Seguridad Social lo hizo innecesario y anticuado. Comenzó así
su permanente abandono, hasta que la ERT proyectó su derribo y posterior
aprovechamiento del terreno. Hoy, en su antiguo solar, se levanta el Centro
Comercial propiedad de El Corte Inglés.
Antes de la existencia de dicho hospital, se ubicaba en la céntrica calle San Andrés el antiguo hospital de la RTC, y suponía el único edificio aislado de la compañía, por contraposición al sector extremo de la ciudad, en donde se levantaban el Barrio Reina Victoria, la Casa Colón, los antiguos talleres y la estación del ferrocarril. El hospital, cuyos planos fueron trazados por el arquitecto municipal D. Trinidad Soriano, era una construcción sencilla y vulgar, de una sola planta, y similar a muchos edificios de la Huelva de aquella época. De planta simétrica, con un cuerpo central y dos alas laterales rematadas por grandes salones transversales, fue vendido por la compañía en los años treinta después de la inauguración del nuevo hospital de Alan Brace. Más adelante se alojaría en él el Colegio Molière o Escuela Francesa. A comienzos del siglo actual, sus dependencias se trasladaron al Paseo de las Palmeras, una nueva zona de crecimiento de la ciudad, vendiéndose el solar de la calle San Andrés y derribándose el edificio para albergar una gigantesca edificación en altura, actualmente en construcción.
Nos hallamos
en pleno barrio de San Sebastián, por desgracia muy deteriorado tras el
crecimiento urbanístico desordenado de la capital durante los años 60 y 70. A
pesar de ello, aún se sigue respirando tranquilidad en sus plazas y rincones.
Siguiendo hacia la calle Cantero Cuadrado, se erige en la esquina con la Avenida
Federico Mayo la Parroquia San Sebastián, en la que se venera la imagen del
patrón de Huelva, el mártir San Sebastián. La parroquia sigue las modernas
directrices de aquella época, siendo inaugurada el 20 de enero de 1.959,
festividad del patrón de la ciudad. A la espalda, y formando cuerpo con ella,
se halla la Escuela Profesional Femenina denominada Santa María de la Rábida.
En la antigua calle Montrocal, actual Mackay y MacDonald, se hallaba la
clínica de estos famosos médicos ingleses afincados en Huelva.
Fue diseñada en 1.912 por Moisés Serrano y, pese a usar ciertos recursos de la arquitectura colonial, enlazaba con los elementos más folclóricos del regionalismo neomudéjar que surgió como reacción al modernismo.
Esta calle se convierte cada 20 de enero en el inicio de la procesión del Patrón San Sebastián por las calles de su barrio. Al final de la misma, en la esquina con Pablo Rada, se inauguró en 2.002 el Monumento a la Dinastía de los Litri, famosísima estirpe de toreros nacida en Huelva.