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La Ermita de La Soledad

Ubicación: en la Plaza de su nombre, Calle Jesús de la Pasión, s/n
Líneas Urbanas de autobuses: v2, 4, 7. La primera nos deja en la parada de Plaza Quintero Báez, y las otras dos en la de Pablo Rada, estando la ermita a 2 minutos. A pie: Desde la Plaza de la Merced, subir por el Paseo de Buenos Aires, Doctor Plácido Bañuelos, San Andrés y Calle Jesús de la Pasión. Desde Plaza del Punto, seguir por Avda. Martín Alonso Pinzón, Tres de Agosto, Plaza Quintero Báez, Pablo Rada y Plaza de la Soledad. Desde Plaza de las Monjas: Tres de Agosto, Plaza Quintero Báez, Pablo Rada y Plaza de la Soledad. Desde Plaza XII de Octubre, seguir por calles Marina, Plus Ultra, Méndez Núñez, Puerto, La Fuente y Jesús de la Pasión. Desde Avda. de Andalucía, seguir por Calle San Sebastián y Jesús de la Pasión
Tipología: edificio declarado de Interés Histórico Artístico de Huelva
Cronología: Siglos XV-XX
Horario de visitas: en horas de culto
Galería de imágenes de la Ermita de la Soledad
A pesar de su sencillez, esta iglesia está profundamente arraigada en la ciudad por haber sido protagonista de numerosos acontecimientos relacionados con su historia. La primera noticia de la ermita la tenemos en un documento de 1.521, en donde se constata la existencia de una iglesia en este lugar. También tenemos la tradición del siglo XVII, recogida en 1.691 en el testamento de D. Diego de Guzmán y Quesada, según la cual la Ermita de la Soledad fue la primera parroquia de Huelva. Antiguamente se denominó Ermita de Santiago de la Espada.
Fue iglesia del Hospital de la Misericordia, desde 1.516 hasta que a finales del siglo XVII dejara de funcionar como tal. Lo cierto es que la obra más antigua realizada en la ermita de la que se tiene noticia fue la ejecutada en 1.631 por orden de la familia Guzmán y Quesada. Durante el terremoto de Lisboa de 1.755, apenas sufrió daños. Con posterioridad y hasta finales del siglo XVIII, la iglesia se fue completando con la cripta, las capillas laterales, la reja y, probablemente, el coro. Las dos portadas laterales fueron proyectadas por Antonio de Figueroa entre 1.771 y 1.772. En 1.787 quedó definitivamente concluido. La actual puerta principal y su espadaña fueron rematadas ese mismo año por el arquitecto onubense José Álvarez. En 1.854 el edificio dejó de ser templo, pues se habilitó como un improvisado hospital ya que había una epidemia de cólera en la ciudad. Sus imágenes y ornamentos fueron trasladados a la Parroquia de San Pedro. La iglesia pasó al Estado en 1.869 y en 1.878 estaba destruida y sin techumbre. Sería en 1.883, al pasar definitivamente a ser propiedad del Ayuntamiento de Huelva, cuando se realicen obras de reparación, para ser habilitada como asilo de niños y escuela. Entre en 1.928 y 1.929 se ejecutaron nuevas obras. Con el transcurrir del tiempo se instalaron en el piso la Banda Municipal de Música y el Depósito de Protocolos. En 1.921 la planta baja del templo era almacén y prevención municipal, y la parte alta Escuelas Católicas (primero) y Nacionales (a posteriori). En 1.936 sirvió de refugio al poeta Miguel Hernández en su exilio hacia Portugal, donde sería detenido en 1.939. Tras caer en un olvido de varios decenios de años, en 1.991 se aprobó el proyecto de rehabilitación del monumento. La Ermita de la Soledad fue restaurada según el proyecto del arquitecto municipal Alfonso Martínez Chacón, cuya conclusión tuvo lugar el 18 de marzo de 1995. A partir de este momento, la ermita volvió a ser templo abierto al culto, tal y como fue concebida, siendo sede canónica de la Hermandad del Santo Entierro, que procesiona durante la Semana Santa onubense.

La Ermita de la
Soledad posee una planta de tipo salón, de forma rectangular y con una
sola nave. Sus dimensiones son de 24 metros en sentido longitudinal y de 12,50
metros en sentido transversal. La puerta principal de acceso al templo se
encuentra en el centro del muro de la izquierda. En dicho muro se hallan
alojadas tres capillas laterales, la escalera al antiguo coro y un habitáculo.
En el otro muro, el de la derecha, se disponen cuatro capillas de planta
rectangular, cubiertas con bóvedas de cañón. En cuanto al estilo del edificio
podemos decir que se trata de una iglesia barroca, pero que ha quedado diluido
por las reformas realizadas durante el siglo XIX.
Por lo que respecta a las fachadas del templo, la que da a la calle Jesús de la Pasión es la principal. De su estructura primitiva quedan dos pequeños óculos. Esta fachada, de finales del siglo XVIII, es tardobarroca. Se ordena por un vano de medio punto que está enmarcado por pilastras y se remata con una airosa espadaña. Las ventanas y puertas que se observan actualmente son adiciones del siglo XIX.
El altar
mayor está elevado sobre el nivel del suelo. La cripta, de planta
cuadrada, se encuentra debajo del altar mayor y a eje con la iglesia, y fue
labrada por D. Pedro de Guzmán y Quesada en 1.654 con permiso del Arzobispado
de Sevilla. Desde entonces se enterraron en ella durante la segunda mitad del
siglo XVII y parte del XVIII los miembros de esta familia. Fue descubierta en
los trabajos de rehabilitación del templo, y es visible a través de un suelo
transparente.
Es probable que desde el habitáculo del vértice sudeste se diera paso a un espacio colindante a la iglesia, donde existieron durante el siglo XVIII y parte del XIX las Cátedras de Gramática y Latinidad fundadas por Diego de Guzmán y Quesada en 1.691 (este hecho le concede el honor de haber sido el primer centro de enseñanza media y superior de Huelva)
En lo que se refiere a las cubiertas, el templo siempre ha tenido externamente una cubierta a cuatro aguas. Ésta se derrumbó a mediados del siglo XIX, reconstruyéndose de nuevo en 1.883. En su interior conviven las bóvedas de cañón con un artesonado de madera. El patio, que se remonta a los tiempos en que la iglesia formaba parte del Hospital de la Misericordia, es de planta rectangular, debió servir como cementerio hasta el siglo XVII.
Acoge a la Real e Ilustre Hermandad de Nuestra Señora de las Angustias, Santo Entierro de Cristo y Soledad de María y a sus titulares: la escultura en madera policromada de la Virgen de las Angustias, de León Ortega (1.958), la imagen de candelero para vestir de la Virgen de la Soledad (también obra de León Ortega, fechada en 1.944) y el Cristo Yacente, restaurado por León Ortega sobre original anónimo. Desde el año 1.989, tras resurgir de su olvido y antes de su rehabilitación, La Soledad volvió a ser punto de encuentro en la Semana Santa Onubense, al iniciar en ella el camino hasta la Carrera Oficial los pasos de la Hermandad del Santo Entierro, en la tarde del Viernes Santo.
Cuenta la tradición que en la Plaza de la Soledad, a la que se asoma la ermita, hasta hace no mucho tiempo existió la casa natal de Alonso Sánchez de Huelva, el piloto desconocido que informó a Colón sobre su viaje infructuoso al otro lado del océano, hecho por el cual mereció ser recordado como predescubridor del Nuevo Mundo.