La Alameda Sundheim

Tipología: avenida emblemática del casco urbano de Huelva

Líneas de autobuses urbanos: 1, 3, 5, 8, 9. Nos dejan en la parada del Punto, bien en dirección hacia Plaza de las Monjas o Zafra. A pie: Desde Plaza de la Merced, seguir por Vázquez Limón, Ginés Martín, Ciudad de Aracena, Rafael López, Méndez Núñez, Plaza de las Monjas, Avenida Martín Alonso Pinzón y Plaza del Punto. Desde Plaza de las Monjas, seguir la Avda. Martín Alonso Pinzón hasta Plaza del Punto. Desde Plaza XII de Octubre, seguir por la Avenida de Italia y llegar a Plaza del Punto. Desde Avda. de Andalucía, bajar por calles San Sebastián, Pablo Rada, Palos de la Frontera, Fernando el Católico, Padre Marchena y Plaza del Punto

Cronología: siglos XIX-XX

Galería de imágenes de la Alameda Sundheim

Es una de las más emblemáticas de la ciudad, partiendo su trazado desde la Plaza del Punto. Configurada como paseo de invierno y residencia de la alta burguesía colonial hacia el cambio de siglo, sirve actualmente de nexo entre el casco antiguo de Huelva y el núcleo de mayor densidad poblacional, el barrio de Isla Chica.

Verdadero ensanche de la Huelva decimonónica, en él se erigió el Velódromo, campo de deportes en el que se jugó el primer campeonato español del importado football, consecuencia inevitable del afán colonialista inglés. En este lugar, los mandatarios albiazules del recién creado Recreativo de Huelva, Decano del fútbol nacional, levantaron dos tribunas, reformando el Velódromo en 1.930, al construirse un hermoso graderío, tribunas techadas y 24 palcos. Hoy desaparecido, en su antiguo solar se ubica un pequeño jardín de reducidas dimensiones, con solo 987 m2, y detrás del mismo, el Parque Infantil Doctor Quintero Guerrero, de 2.109 m2. Lo más destacable de este espacio de ocio y recreo es el Monumento al Fútbol, de carácter modernista, que embellece los jardines. Junto a ambos parques se ubica el Real Club Recreativo de Tenis, sede de la famosa Copa del Rey que se celebra cada agosto en la ciudad.

Aunque hoy el aspecto de la vía es prácticamente diferente, aún quedan en pie dos casonas de aquella época. En el número 20 de la antigua Alameda (enfrente del actual colegio Funcadia) se hallaban unas viviendas regionalistas que recordaban a las obras de Monís, aunque una menor calidad en los detalles y la influencia vernácula llevaban a atribuirlas a Trinidad Gallego. Sí perdura la ecléctica Casona de ambiente modernista erigida en el solar contiguo al museo, simbólica bandera del anhelo europeísta que alimentó la moderna industria manufacturera onubense. Actualmente, a sus espaldas se halla una de las zonas preferidas por la juventud de la ciudad, la discoteca Alameda 11.

A su lado, en el nº 13, el Museo de Huelva, creado por iniciativa de un pequeño grupo de intelectuales bajo el nombre de Museo Provincial de Bellas Artes, el primer museo con el que contó la provincia, y que fue declarado de utilidad pública e incorporado al estado en 1.922. Contaba con unos fondos fundacionales procedentes casi en su totalidad de particulares y de un pequeño lote de maestros de los siglos XIX y XX depositados por el entonces Museo de Arte Moderno de Madrid. Con la Guerra Civil, gran parte de estas obras serían devueltas a sus propietarios, almacenándose el resto en el edificio del Instituto La Rábida, en la zona alta de la ciudad.

El progresivo incremento de las colecciones y la necesidad de exponer adecuadamente los fondos pictóricos almacenados permitió que, en 1.970, el Estado dotara a Huelva de un facultativo del Cuerpo de Conservadores de Museos, Don Mariano del Amo, bajo cuya dirección se inauguró el actual Museo de Huelva el 12 de octubre de 1.973. El edificio cuenta con una superficie útil de 3.000 m2, repartidos en tres plantas y un semisótano y se divide en las secciones de Arqueología y Bellas Artes. La de Etnología pasó a instalarse en la ciudad de Aracena bajo el nombre de Museo de Artes y Costumbres Populares, pero en la década de los 80 se cerraría, por lo que sus fondos se repartirían entre el Museo de Huelva y de Artes y Costumbres Populares de Sevilla.

Entre otras piezas, el Museo cuenta con restos arqueológicos del Cabezo de la Joya y cerámicas griegas de lujo halladas tanto en la antigua ciudad de Onuba como en sus alrededores, como la isla de Saltés. Además, dispone de una exposición permanente bajo el título de “Tartesos: del mito a la realidad”. En cuanto a la sección de Bellas Artes, cuenta con lienzos del nervense Vázquez Díaz, Mateo Orduña Castellano, Tomás Cordero, Labrador y José Caballero.

Dejando el Museo, se levantan en uno de sus costados las llamadas Viviendas para Mutilados. Estas casas se completan con las ubicadas en el Paseo de Buenos Aires. Las de la Alameda Sundheim fueron obra de Francisco Sedano, y fueron la última obra racionalista que se proyectó en la ciudad. En la fachada figuran frontones y hornacinas. Enfrente de ellas, el Palacio de Justicia de Huelva, al lado del antiguo Velódromo.