La Isla de Saltés y el Parque Natural de las Marismas del Odiel

Para llegar al Parque Natural de las Marismas del Odiel, hay que tomar la carretera hacia el Dique Juan Carlos I, hasta llegar al Centro de Recepción de Visitantes de La Calatilla a la altura del kilómetro 3 (Más información: 959 500 236)

La Zona Arqueológica de Saltés se ubica en la isla homónima, ecosistema perteneciente al Paraje Natural Marismas del Odiel, frente a la ciudad de Huelva, pudiendo ser visitada en los horarios de apertura del mismo. Su cronología se sitúa en el siglo XIII.

En 1984 el Parlamento Andaluz incluyó este lugar como Paraje Natural entre las áreas de protección integral (aunque previamente la UNESCO la había incluido dentro del programa M.A.B. como Reserva de la Biosfera) y además ha sido incluida en el convenio Ramsar como uno de los humedales de importancia.

Vista aérea de la Isla de Saltes

Vista aérea de la isla de Saltés.

  Este enorme Paraje Natural tiene más de 8.000 has. y se encuentra dentro de los términos municipales de Huelva, Aljaraque, Gibraleón y Punta Umbría, abarcando también las islas de Saltés, de Enmedio y Bacuta. En los años setenta se construyó la salina extensiva por Industrias Aragonesas para el abastecimiento de las fábricas del Polo de Huelva. Pese a la enorme extensión de estas salinas industriales aún pervive una de las muchas salinas artesanales que han existido hasta hace unos años en la zona. Se trata de la perteneciente a Salesmar. La conservación de sus instalaciones en la Isla de Bacuta puede resultar un modelo de conservación del patrimonio etnográfico que precisaría de una mayor atención por las autoridades e instituciones culturales en la dirección de declararse a esta actividad y las instalaciones en las que tiene lugar como Lugar de Interés Etnográfico.

Salinas  Vista Parcial

Diferentes vistas del Parque Natural Marismas del Odiel.

  Otro elemento patrimonial importante lo constituye, en el caso de las Marismas del Odiel, el relacionado con la arqueología. Ya desde los primeros años del siglo X hay noticias de hallazgos ocasionales de determinadas piezas descontextualizadas que ponían en relación la isla con una serie de actividades en época romana. Este hecho ha quedado confirmado con el descubrimiento de unos restos de piletas de salazones junto a las ruinas de la antigua fortificación medieval y de la forma y tipología de algunos de los sillares que conformaban la cerca de ésta.

Desde 1.980 en la zona de El Almendral se llevan a cabo una serie de excavaciones arqueológicas patrocinadas por la Casa de Velázquez y el Museo de Huelva. El resultado de diferentes campañas de excavaciones ha sido el hallazgo de la ciudad hispanomusulmana de Saltés. Esta importante ciudad de los siglos X y XI fue sede del reino de taifas de los Baikríes, de los que el primero en independizarse sería Al-Bakrí en el 1.012. Su independencia acabaría en el 1.051 al ser conquistada por el taifa sevillano Al Mutadid. Tal como ha aparecido en las excavaciones sucesivas, se trata de una ciudad de planta regular, con un recinto urbano de disposición ortogonal, que se asienta alrededor de la fortaleza por el norte, este y sureste, en un espacio llano y bastante amplio.

Restos de la fortaleza en Saltés.

La distribución de los espacios urbanos es bastante regular, en contra de la tradicional consideración del urbanismo árabe. Son construcciones nuevas del período islámico que parecen seguir una planificación relativamente rigurosa y en la que las manzanas y las vías están perfectamente definidas. En las casas aparecen los patios centrales e interiores, alrededor de los cuales se ordenan las diversas dependencias domésticas. Tienen pavimento de ladrillo cocido, espacios para arriates y para jardín en algunos casos y, casi siempre, aparece un pozo con brocal de cerámica vidriada.

A tenor de los útiles y elementos predominantes en el recinto, se puede afirmar que sus moradores se dedicaban al comercio de metal y a labores de metalurgia de metales que eran transportados por el río desde las zonas mineras del interior; además, se dedicaban al comercio y la pesca, a las que por su situación se hallaban abocados.

Antes de la conquista cristiana, la ciudad parece que fue paulatinamente abandonada, aunque no se sabe con certeza la causa de este abandono. Este proceso de abandono se vería aumentado con la conquista cristiana del siglo XIII, de forma que a fines del siglo XIV ya no existía como ciudad y sólo se mencionan sus ruinas. Aunque hasta el siglo XVIII existió una ermita en la zona, siempre se consideró un lugar poco salubre, llegando a funcionar como lazareto y leprosería. Desde el siglo XIX ha sido explotada agropecuariamente, pero en la actualidad este uso se encuentra en retroceso al ser incorporado todo el terreno al Paraje Natural en el que se inserta.

Centro de visitantes

Centro de Recepción de Visitantes al Parque Natural de las Marismas del Odiel, conocido como “La Calatilla”.