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ENFERMEDADES Y LESIONES
RELACIONADAS AL FRÍO
La pérdida de
calor es debida a la transferencia del mismo (calorías) de un cuerpo
a otro, o de un cuerpo hacia la atmósfera. El intercambio calórico
ocurre a través de varios mecanismos: convección, conducción,
evaporación y radiación. No obstante que la pérdida
calórica puede ocurrir a través de solamente uno de estos
mecanismos, usualmente sucede por una combinación de ellos.
Convección.-
Las corrientes de aire que soplan sobre el cuerpo remueven calor y bajan
la temperatura corporal.
Conducción.-
Intercambio directo de calor de un cuerpo o superficie hacia otro. El segundo
cuerpo puede ser el aire ambiental, o un cuerpo sólido o superficie
que directamente está en contacto con el primer cuerpo. El segundo
cuerpo puede también ser líquido alrededor del primer cuerpo.
Evaporación.-
El cambio de estado líquido al estado gaseoso requiere calorías.
La evaporación de un líquido de la superficie de la piel
remueve calorías del cuerpo a medida que el líquido se convierte
en gas.
Radiación.-
La energía en forma de calor radía en ondas a través
del aire o a través de otro cuerpo, en esta caso radía desde
el cuerpo y calienta otros objetos alrededor del mismo. A diferencia de
la conducción, no existe contacto directo.
LESIONES SISTEMICAS
POR FRIO
La lesión sistémica
por frío más común es la hipotermia. Se define la
hipotermia como la condición en la cual la temperatura interna corporal
disminuye por debajo de 35ºC. La hipotermia puede ocurrir en ambientes
con temperaturas por arriba del punto de congelación. Puede afectar
a individuos sanos que, no estando preparados para ello son expuestos a
condiciones adversas (hipotermia primaria), o puede dasarrollarse secundariamente
a la enfermedad o lesión pre-existente del paciente (hipotermia
secundaria). Si la hipotermia pasa desapercibida o no es apropiadamente
tratada, puede ser fatal en periodos menores de dos horas. En los casos
de hipotermia secundaria como complicaciones de otras lesiones, la tasa
de mortalidad es del 50%, al igual que en casos severos en que la temperatura
corporal central disminuye por abajo de 32ºC.
ANATOMIA, FISIOLOGIA
Y FISIOPATOLOGIA
Hay muchas variables
que pueden propiciar hipotermia en el ser humano. Las condiciones ambientales
pueden bajar la temperatura corporal central de un individuo hasta el punto
en que afecte su estado mental debido a la hipotermia. En tales casos este
individuo solamente puede confiar en que otros reconozcan su estado de
afección. La muerte puede ser inminente si su condición no
es reconocida o tratada.
A medida que la temperatura
corporal central disminuye por debajo de los 35ºC, comienza un decremento
en la frecuencia cardíaca, en la frecuencia respiratoria, en la
presión sanguínea y en el flujo cerebral. Los músculos
esqueléticos comienzan a temblar en un intento de producir calor,
al principio muy suavemente y después violentamente. Esto eventualmente
cesa y los músculos se tornan rígidos cuando la temperatura
corporal central disminuye por debajo de los 32ºC. Debido al gasto
cardíaco decrementado y al incremento en el déficit de oxígeno
causado por el temblor muscular, se desarrolla hipoxia celular con incremento
en la producción de ácido láctico y eventualmente
acidosis metabólica. En este momento ocurre incontinencia, denominada
"diuresis por frío".
La alteración
del SNC progresa de la confusión inicial hasta el estupor y eventualmente
el coma. Las pupilas se tornan fijas y dilatadas. Se desarrolla fibrilación
auricular, la cual se hace persistente a temperaturas por debajo de los
28ºC. Cuando la temperatura corporal central alcanza los (25-28)ºC,
la estimulación física del corazón provoca fibrilación
ventricular. Esto puede ser causado por RCP o también es posible
por el manejo rudo del paciente por parte del EspeleoSocorrista. La disminución
de la temperatura corporal central por debajo de los 25ºC habitualmente
trae consigo la muerte debido a falla en la función respiratoria
y cardíaca, en combinación con el desarrollo de fibrilación
ventricular y edema pulmonar.
SEVERIDAD Y EXPOSICION
La severidad de la
hipotermia se determina por el grado de disminución de la temperatura
corporal central. La hipotermia se clasifica en dos, moderada: temperatura
corporal central > 32ºC, y profunda temperatura corporal central <
32ºC.
La duración
de la exposición, la cual contribuye al estado de hipotermia, se
divide en tres categorías:
Aguda:
Exposición < 1 hr.
Sub-aguda:
Exposición > 1 hr y < 24 hr.
Crónica:
Exposición > 24 hr.
El tiempo de exposición
es importante, e influye significativamente en cuanto a la diferencia presente
entre la temperatura corporal central y la temperatura corporal periférica.
Entre más tiempo permanezca expuesto el paciente, la temperatura
corporal central se asemeja más a la temperatura corporal periférica.
Con tiempo de exposición mínimo previo al recalentamiento,
los niveles de glucosa sérica permanecen dentro de lo normal o ligeramente
por arriba de los límites normales, permitiendo que ocurra un metabolismo
aeróbico adecuado. Si el metabolismo celular es normal, la producción
de ácido láctico y el balance ácido básico
permanecen dentro de los límites normales.
A medida que se incrementa
el tiempo de exposición, como en las condiciones sub-aguda y crónica,
la temperatura corporal central se aproxima a la temperatura corporal periférica.
Cuando esto ocurre, se inicia el desarrollo de hipoglicemia y de acidosis,
amenazando la continuación del metabolismo aeróbico. No obstante
que la duración exacta de la exposición es importante, debe
siempre recordarse que cualquier paciente puede desarrollar hipotermia
profunda en un periodo de tiempo muy corto.
ESTADOS HIPOTERMICOS
Se pueden encontrar
pacientes en muchos diferentes escenarios y situaciones. Para describir
los escenarios se citan las siguientes 4 amplias categorías:
1.- Hipotermia por
Inmersión.
Ocurre cuando un individuo
permanece en un ambiente frío sin estar preparado para ello. Alguien
que cae a través del hielo, en un charco o en un río está
en inmediato peligro de hipotermia. El conductor de un automóvil
descompuesto que sale del automóvil y camina bajo la lluvia y viento
congelantes puede convertirse en víctima de hipotermia. Víctimas
a punto de ahogarse en aguas con T < 21ºC también caen dentro
de esta categoría. Todas estas situaciones corresponden habitualmente
a escenarios de hipotermia aguda.
2.- Hipotermia por
Sumersión.
Es una combinación
de hipotermia e hipoxia. Estudios efectuados por expertos y por la Guardia
Costera de EUA, han mostrado extraordinarios resultados en la resucitación
de pacientes ahogados en aguas frías. Se ha documentado resucitación
exitosa sin déficit neurológico residual en casos de sumersión
en aguas frías de hasta 66 minutos. El reflejo de buceo de los mamíferos,
el cual consiste en la suspensión instintiva de la respiración,
disminución de las funciones vitales, y cortocircuito de la sangre
hacia la parte central del organismo, constituye el mecanismo supuestamente
responsable de que éstos pacientes puedan sobrevivir. Se supone
también que el agua fría protege al sistema nervioso central
de los efectos dañinos que de otra manera se producirían
debido a la hipoxia cerebral. Los estudios de investigación muestran
que diferentes factores pueden influenciar la evolución de un paciente
sumergido en agua fría. Estos factores incluyen la edad, tiempo
de sumersión, temperatura del agua, magnitud de la agitación,
pureza del agua, calidad de la recusación y de otras medidas de
reanimación efectuadas, así como cualquier otra lesión
o enfermedad asociada que el paciente presente.
3.- Hipotermia en
el Campo.-
Involucra una exposición
prolongada al ambiente, habitualmente de individuos sanos que participan
en deportes o actividades recreativas al aire libre. Los deportistas practicantes
de Espeleísmo, Sky, Alpinismo y otros deportes al aire libre pueden
sufrir sobre-exposición a temperaturas frías y por tanto
peligro de hipotermia.
4.- Hipotermia Urbana.-
Puede en ocasiones
pasar desapercibida debido a que se piensa primero en la posibilidad de
enfermedades o lesiones más comunes. Diferentes condiciones médicas
agudas o crónicas pueden hacer al paciente más susceptible
a la hipotermia. A su vez la hipotermia puede interferir con la efectividad
de las modalidades habituales de tratamiento.
EVALUACION
El EspeleoSocorrista
debe siempre tener un alto índice de sospecha de hipotermia, aún
cuando las condiciones ambientales no sean altamente sugestivas (aire,
humedad, frío, etc). La mejor herramienta de evaluación que
el EspeleoSocorrista puede disponer para sospechar hipotermia, es el temblor
muscular y el nivel de conciencia del paciente. Los pacientes con hipotermia
moderada (T > 32ºC) tienen estado de conciencia alterado, usualmente
muestran signos de confusión, lenguaje farfullado, marcha alterada
y torpeza. Hay lentitud en sus acciones y usualmente no son encontrados
en estado ambulatorio, sino sentados o recostados. Presentan titiriteo.
Este estado puede ser mal interpretado como intoxicación por drogas
o alcohol.
Cuando la temperatura
central disminuye por debajo de 32ºC, se presenta hipotermia profunda
y el paciente se queja de sensación de frío. Hay ausencia
de titiriteo, el estado de conciencia está asentadamente decrementado
(posiblemente al grado de inconsciencia o coma). Las pupilas reaccionan
lentamente, o pueden estar dilatadas o fijas. Los pulsos pueden estar disminuidos
o ausentes, y la presión sanguínea sistólica puede
ser baja o incapaz de percibirse. Las respiraciones pueden disminuir a
frecuencia tan baja como de una o dos por minuto. El electrocardiograma
puede mostrar fibrilación auricular o ventricular.
TRATAMIENTO
Los cuidados pre-hospitalarios
del paciente hipotérmico consisten en la prevención de mayor
pérdida de calor, movilización cuidadosa del paciente, inicio
rápido del transporte, y en ciertos pacientes iniciar el recalentamiento.
Además se recomienda:
Evitar la exposición.-
Al Espeleìsta debe abrigarse, a fin de mantener el calor y evitar
el viento y la humedad. Cuando las prendas de vestir se mojan, pierden
cerca de 90% de su valor de aislamiento. El viento hace que el aire frío
atraviese las prendas de vestir y refrigera las prendas mojadas evaporando
la humedad. Es recomendable vestir ropa impermeable antes de ser mojado;
abríguese con prendas protectoras del viento antes de padecer frío.
No dejarse confundir
con temperaturas por encima del punto de congelación; la mayoría
de los casos de hipotermia se desarrollan a (-10 > T < 10)ºC. El
agua a 10ºC de temperatura es insoportable, fría sobre todo
cuando se deslizan por el cuello y las piernas y absorbe el calor corporal
de la superficie de la ropa. No cuestione lo frío que es el aire,
sino lo frío que es el agua contra el cuerpo.
a) Finalizar la
exposición.- Si no lo es posible
permanecer seco y caliente en las condiciones existentes, finalice la exposición.
No tema abandonar su equipo y regresar antes de haber perdido toda la energía
y de que la coordinación y el juicio estén dañados.
Coma dulces que son fáciles y rápidos de absorber y manténgase
en continuo movimiento para producir el calor necesario.
b) Detectar con
rapidez.- Cada vez que el grupo esté
expuesto al viento, frío o humedad, observe a los demás con
cuidado en busca de síntomas de hipotermia: movimientos incontrolados
de temblor; habla borrosa, lenta y poco correcta; acciones irracionales;
lapsus de memoria; incoherencia, manos inmóviles y torpes; tropiezos
frecuentes; tambaleos; cansancio evidente, incapacidad de levantarse después
de un descanso; somnolencia (quedarse dormido significa la muerte). Por
debajo de la temperatura mínima del cuerpo humano, T = 35ºC,
la víctima no es capaz de producir bastante calor corporal por si
misma para recuperarse llegando serias medidas para aumentar la temperatura
interior del cuerpo.
c) Tratamiento inmediato.-
Aunque la víctima asegure que no está en peligro, confíe
en los síntomas y no en el parecer de la víctima. Incluso
los síntomas leves exigen un tratamiento drástico e inmediato.
En primer lugar, evite más pérdida de calor alejando a la
víctima del viento y la lluvia (o cascadas subterraneas), colocándola
en el mejor cobijo que encuentre. A continuación, quítele
la ropa mojada y reemplácela por prendas secas, aislándole
del suelo y calentándole según el método más
conveniente. Si la víctima se encuentra sólo levemente dañada,
colóquela en un saco de dormir precalentado por otro miembro del
grupo vestido tan sólo con ropa interior, para transmitir una cantidad
máxima de calor de su cuerpo al saco de dormir frío. Sea
cual sea su valor de aislamiento, no es suficiente, puesto que la víctima
no será capaz de producir el calor necesario para calentarse a sí
misma y al saco de dormir. Si es capaz de comer, debe alimentarse con azúcar
o alimentos dulces; los hidratos de carbono son el combustible que se transforma
con más rapidez en calor y energía. Si la víctima
esta semiconsciente o peor, intente mantenerla despierta. No administre
líquidos calientes a las personas que tengan hipotermia grave.
Pueden suministrarse
líquidos parenterales siempre y cuando se pueda iniciar una vía
IV sin provocar agitación al paciente y se cuente con soluciones
IV calentadas a la temperatura corporal.
Estas dos formas de
terapia contribuyen sólo en forma mínima para el recalentamiento,
y debe prevalecer el sentido común para decidir si el beneficio
del suministro de líquidos (orales o IV) rebasa los riesgos de broncoaspiración,
tos y estímulo doloroso. Debe evitarse la aplicación de bolsas
calientes y el masaje en las extremidades del paciente.
El recalentamiento
de las extremidades o el uso de otros métodos que pueden mejorar
la circulación periférica antes de que ocurra el recalentamiento
central, pueden aumentar la acidosis y la hipercalemia, y de hecho pueden
decrementar la temperatura central. Esto complicaría la resucitación
y podría precipitar la fibrilación ventricular no reversible.
La frase "ellos no están muertos hasta que estén calientes
y muertos" fue acuñada específicamente para el paciente hipotérmico.
Deben continuarse todos los esfuerzos de resucitación en tanto no
se determine muerte cerebral.
En el paciente más
profundamente hipotérmico, el manejo suave y gentil del paciente
es de primordial importancia. Debe efectuarse monitoreo electro-cardiográfico
siempre que un electrocardiógrafo esté disponible, a fin
de evaluar actividad eléctrica. Si los pulsos están ausentes,
ésta es la única forma de determinar si se requiere o no
RCP. Si el electrocardiograma muestra cualquier tipo de ritmo cardiaco
eléctrico organizado, no inicie la RCP, aún en ausencia de
pulso palpable. Si existe fibrilación ventricular, debe instituirse
la RCP habitual y continuarse hasta que el paciente sea transportado y
recalentado en el hospital. Por el contrario, los pacientes víctimas
de sumersión deben ser tratados como cualquier otra víctima
de ahogamiento, con RCP (si el paciente está apneico y sin pulso)
y procedimientos de Apoyo Vital Cardiaco Avanzado (ACLS) inmediatos.
El paciente con hipotermia
profunda puede estar bradicárdico, pero los dispositivos orales
de vía aérea, obturadores esofágicos, y tubos endotraqueales,
no deben ser utilizados a menos que se corrobore fibrilación ventricular
por electrocardiograma y se inicie la RCP. Puede suministrarse oxígeno
por mascarilla, pero su utilidad es cuestionable. Puede ser de mayor beneficio
el suministro de oxígeno "caliente".
En el paciente profundamente
hipotérmico, la desfibrilación y la terapia medicamentosa
convencional del Apoyo Vital Cardiaco Avanzado (ACLS) pueden no ser de
beneficio debido a la baja temperatura corporal central. Algunos protocolos
de Servicios de Urgencias Médicas permiten un intento de desfibrilación
en casos de fibrilación ventricular, seguido de medidas de Apoyo
Vital Cardiaco Básico (BCLS)hasta que el paciente sea recalentado
en el Hospital. En la eventualidad de que el paciente sea recalentado en
el campo debido a la incapacidad para transportarlo (tormentas severas,
etc.), el paciente debe ser colocado en una tina o en un tanque de tamaño
similar lleno de agua caliente (T = 40ºC). Las extremidades deben
ser dejadas fuera del agua de tal manera que se caliente primero el aspecto
central del cuerpo. Esto ayudará a evitar "la recaída", la
cual se presenta cuando las extremidades son calentadas más rápidamente
que el interior del cuerpo y se vasodilatan, causando hipotensión
central y desencadenando fibrilación ventricular.
INVESTIGACION SOBRE
EL MOVIMIENTO DEL CUERPO DENTRO DE LA MASA DE AIRE
El frío es un
efecto físico-ambiental estático o dinámico que no
siempre se comprende. Particularmente en la estación invernal enfrentamos
los cambios drásticos de temperatura por lógica, que no siempre
por conocimiento. El cuerpo experimenta frío según la rapidez
de pérdida de calor, y en muchas ocasiones el viento es el factor
primordial en la pérdida de temperatura corporal. Por ello es conveniente
protegerse con las capas necesarias de ropa para evitar la pérdida
de calor y utilizar tela aislante o "rompevientos" en caso de que la velocidad
sea considerable.
Cabe señalar
que hay disminución de temperatura cuando la persona genera corrientes
de airte al ejercer movimiento: correr, caminar, transitar en vehículos
abiertos (bicicletas, automóviles, lanchas) o abrir las ventanillas
de los autotransportes. El frío del viento es más radical
en zonas montañosas, humedad y/o con presencia de nieve y hielo,
por lo cual se deben tomar precauciones en las excursiones, ascensiones
e incluso días de campo. Todo montañista sabe por experiencia
que se siente más frío expuesto al viento que cuando se está
a su resguardo, aunque la temperatura ambiente sea en ambos casos la misma.
El motivo es la acción refrigerante del viento, al igual que sobre
el radiador de un automóvil, ejerce en las personas. Su mayor o
menor efecto para cada temperatura del aire en particular (siempre que
ésta sea lógicamente inferior a la del cuerpo humano para
que no haya pérdida de calor), depende de la velocidad del aire
en movimiento. Los seres humanos estamos constantemente produciendo calor,
el cual forma una delgada capa de aire caliente próxima a la piel,
a la que envuelve a modo de "escudo protector" contra el frío. Su
espesor es directamente proporcional a la cantidad de calor que produce
el cuerpo, e inversamente, entre otros factores, a la temperatura y velocidad
del viento que tienden a hacerla desaparecer.
Cuando la temperatura
por sí sola, o la combinación de ésta con el viento,
elimina este calor ambiental a velocidad superior a la que el cuerpo puede
reemplazarlo, el escudo protector de aire caliente desaparece y se producen
entonces las “quemaduras” causadas por la congelación, aunque la
carne se encuentra cubierta. En el caso particular del viento, su efecto
refrigerante no puede medirse en forma directa, puesto que depende de la
masa de aire que pasa, además de su temperatura. En realidad, el
frío que se "siente" es debido a la cantidad de calor que el cuerpo
pierde. En efecto, hay que tener en cuenta que, por ejemplo, el personal
de cubierta de los portaaviones, cuando opera en agua gélida, se
ve sometido prácticamente sin protección alguna, además
de la baja temperatura ambiental, a la acción del viento y de la
velocidad de la nave, lanzada a toda máquina para facilitar el catapultado
aterrizaje de los aviones, y cuya resultante sobrepasa los cincuenta kilómetros
por hora.
Para una más
correcta interpretación hay que tener en cuenta las siguientes observaciones:
- Cualquier movimiento
del cuerpo dentro de la masa del aire, como correr, esquiar, ir en vehículo
al descubierto o, incluso andar, produce recíprocamente el mismo
efecto refrigerador que el viento. Por este motivo, la velocidad de este
movimiento puede incrementar aún más la acción del
viento natural, y por ello debe tenerse en cuenta su incidencia en ciertos
casos, pues si bien ésta es mínima al marchar, no lo es cuando
se desciende esquiando a gran velocidad.
- Cualquier ropa o
material que proporcione alguna protección hace disminuir el efecto
del frío sobre la zona que cubre.
- La humedad ambiental,
la altitud y el cansancio, la ropa y el calzado mojado o, simplemente apretado,
impidiendo la circulación normal de la sangre, acentúan la
incidencia del frío. Por el contrario el entrenamiento y la formación
física, el ejercicio o al estar expuesto a los rayos del sol, así
como, obviamente, disponer de prendas de abrigo adecuada especialmente
contra el viento, disminuyen el efecto del frío.
- Del mismo modo, cualquiera
que sea la velocidad del viento, cuando la temperatura ambiente sea superior
a un grado sobre cero, nunca produce la congelación de la carne.
- Por el contrario,
la piel que sin estar protegida es expuesta al aire con temperatura ambiente
de diez grados por debajo de cero, puede, por efecto del viento, sufrir
lesiones mas graves.
Ejemplo: Con un viento
de 24 km/h y una temperatura ambiental de -4ºC, la temperatura es
de -5.5ºC.
LA HIPOTERMIA Y SINTOMAS
PSICOFISIOLOGICOS
Existe una temperatura
y humedad óptimas del medio ambiente en la cual la capacidad psico-física
del organismo humano es la mejor. Se afirma, que bajo la influencia del
"estrés" del frío, la capacidad general del organismo se
reduce. Existe igualmente una dependencia entre el enfriamiento, y la capacidad
en el trabajo. Pocos son los trabajos experimentales sobre la influencia
de las bajas temperaturas sobre el funcionamiento psíquico del hombre.
Las observaciones y
experiencias indican, que la disminución de la temperatura, después
de un breve periodo de excitación, provoca un estado de apatía
y desanima cualquier actividad. En el estado de hipotermia se disminuye
la capacidad de reconocer las palabras, se debilita la memoria, especialmente
la reciente, y se reduce la velocidad de respuesta. La velocidad de otras
reacciones psíquicas está también disminuida. En el
estado de hipotermia sufre también alteración el sentido
subjetivo del tiempo, el tiempo transcurre más lentamente, se prolonga.
De las investigaciones experimentales de Poulton y Col (1965) resulta que
la exposición de media hora a la acción de la temperatura
de (0-2)ºC provoca una disminución de la percepción
visual de un (25-30)%.
Sin embargo la temperatura
reducida junto con la acción del viento y la humedad reduce esta
misma capacidad hasta un 50%. Una influencia esencial sobre los resultados
de estas investigaciones tuvo la apatía general de los examinados.
La temperatura disminuida influye igualmente en la debilitación
de la crítica y valoración de la situación, que puede
tener una importancia fundamental en la supervivencia en las altas montañas,
exploración en cuevas, en el buceo submarino, etc.
Sin embargo, la evaluación
de la interdependencia de la conducta con el enfriamiento del organismo
no es fácil. En investigaciones diversas se confirmó igualmente,
que el enfriamiento del organismo no es una de las causas principales de
accidentes, como los que ocurren en el buceo en aguas frías.
PSICO-PATOLOGIA EN
LA HIPOTERMIA
Seguramente todos recordamos
el cuento de Hans Christian Andersen sobre la muchacha de los fósforos.
En este conmovedor cuento está contenida una descripción
literaria de las experiencias psíquicas de la congelada muchacha.
En la flama del primer
fósforo encendido vio una vela rodeada por las manos: "Era ante
un gran horno de hierro, con puertas y adornos de latón... La muchacha
extendió las piernas para también calentarse y aquí
la flama se apagó. El horno desapareció". En la flama del
segundo fósforo vio el interior de una habitación, "donde
había una mesa cubierta por un mantel blanco fluorescente, con una
bella porcelana, y en una fuente, exquisitamente humeaba un ganso asado,
lleno de ciruelas y manzanas". Cuando el fósforo se apagó,
se pudo ver solamente una pared opaca y fría. La muchacha encendió
el tercer fósforo. "Y he ahí que estaba sentada bajo el más
bonito árbol de Navidad ... miles de veletas se encendieron en las
ramas verdes, y cuadros de colores, como los que decoran las ventanas de
las tiendas, miraban hacía ella. La muchacha extendió hacia
ellos ambas manos pero aquí el fósforo se apagó".
Entonces encendió el cuarto fósforo. En su reflejo apareció
ante ella una anciana, apacible, clara, resplandeciente y amorosa. Abrazó
a la muchacha y volaron muy alto, donde no había más frío
ni hambre, ni miedo pues estaban con Dios. Al día siguiente los
transeúntes encontraron a la muchacha con las mejillas rosadas,
y con una sonrisa en el rostro; no esta viva, se congeló hasta la
muerte, aquella última noche del año pasado.
Andersen tomó
en su cuento los más importantes contenidos de las alucinaciones
que pueden acompañar al congelamiento. En las visiones alucinatorias
de la muchacha de los fósforos se expresaron los anhelos más
insatisfechos: de calor, de alimentos y de seguridad. Estos son, frecuentemente,
las necesidades de la persona congelada.
CONDUCTA Y REACCIONES
ERRONEAS
En el año de
1939 Vernos afirmó que la frecuencia de accidentes de trabajo y
el alto grado de lesiones es mayor, si los trabajadores laboran en altas
o bajas temperaturas, por arriba o por debajo de 18ºC. La temperatura
disminuida del medio ambiente provoca una reducción de las habilidades
motoras, principalmente de los movimientos de precisión. Entre los
trabajadores empleados en los frigoríficos se observó un
moderado aumento de estados eufóricos, irritabilidad, dificultades
de la concentración de la atención y diversas equivocaciones.
La aparición de errores aumentó junto con la disminución
de la temperatura. En las investigaciones en las cámaras de bajas
temperaturas de (30-40)ºC se afirmó un aumento en los errores
verbales. Los mismos sujetos de investigación no advirtieron estos
errores, y por lo tanto no pudieron corregirlos.
EL FENOMENO DE DESNUDO
PARADOJICO
El fenómeno
de desnudo paradójico en el frío fue descrito y denominado
por Wendy en 1952. Esta descripción abarca 35 casos. En los años
posteriores este mismo autor enriqueció la literatura con nuevos
casos. Conductas parecidas han sido descritas en la práctica del
alpinismo en las grandes alturas.
En la práctica
criminal estos casos presentaron algunas veces graves dificultades, principalmente
si se trató de niños o de mujeres. Erróneamente se
sospechó de ataques sexual a estas personas. Conductas parecidas
también suceden a las personas de edad avanzada, debido a cambios
arterio-escleróticos del cerebro. La descripción de tales
comportamientos paradójicos se pueden encontrar también en
la literatura de las expediciones, principalmente de las expediciones árticas.
Por ejemplo: durante
la expedición antártica de Scott en el año de 1912,
se aconteció tal episodio en el comportamiento de Petty Evans: Unos
días antes de su muerte por congelamiento, Petty Evans presentó
trastornos psíquicos en forma de obnubilación de la conciencia
y trastornos de la orientación. Unas horas antes de su muerte se
arrodilló al lado de la tienda de campaña parcialmente desvestido,
con las mangas arremangadas, y con una "salvaje" mirada en los ojos.
Probablemente esta
es la más antigua descripción del fenómeno de desnudo
paradójico, aunque en aquel entonces no se reconoció como
una reacción específica a las bajas temperaturas.
LA HIPOTERMIA Y LAS
ALUCINACIONES
Hasta ahora, poca atención
se le ha dedicado a los trastornos de la percepción en el estado
hipotérmico, principalmente a las experiencias alucinatorias, sus
contenidos y su dinámica. Existen descripciones y relatos sobre
las alucinaciones visuales o auditivas, sobre la percepción de figuras
geométricas, sobre oír voces humanas y otros sonidos. Estas
experiencias se presentan en los estados de congelación y/o agotamiento
físico, frecuentemente en las altas montañas.
Vale la pena citar
algunas descripciones elegidas de la literatura científica y expedicionaria
referentes al tema.
1.-
En el año de 1891 un alpinista y profesor inglés de química,
regresaba de la cumbre de Ben Macdhui en las montañas de Escocia.
Andando entre la niebla oyó tras de si consigo ruidos de pasos.
Los oía cuando el mismo andaba. Cuando se detuvo, los ruidos de
pasos también cesaron. En cada ocasión miraba a su alrededor,
pero no había nadie. Fue dominado por ataques de pánico,
asustado corrió varios kilómetros. En relato sobre está
experiencia se transformó en la ahora conocida leyenda sobre el
Gran Hombres Gris de la Montaña Ben Macdhui.
2.-
Frank Smythe en el año de 1933, después de separarse de Eric
Shipton en el campamento VI, decidió ascender la cumbre del Everest
solo. Durante la ascensión sintió claramente, que no estaba
sólo, que lo acompañaba alguien amistoso, con lo que se sintió
seguro.
Esta experiencia fue
tan intensa, que en el momento de descanso quiso comer pastel de menta,
lo dividió en dos partes y quiso compartirlo con su imaginario acompañante.
Muchos años
después, en las montañas de Escocia, y por lo tanto a poca
altitud, Frank Smythe experimentó reiteradamente alucinaciones visuales.
Interpretando este hecho, se dice de que probablemente existe una predisposición
genética para este tipo de trastorno.
3.-
El 24 de septiembre de 1975 a las 18:00 horas, Doug Scott y Dougal Haston
subieron a la cumbre del Everest, después de 14 horas de ascensión
con el uso de oxígeno. En la media noche se les terminó el
combustible para cocer los alimentos. No tenían tampoco suficiente
ropa para protegerse del frío. Durante la noche de insomnio, ambos
experimentaron alucinaciones; sintieron la presencia en el hueco de nieve,
de una tercera persona- el jefe del campamento base. El, de acuerdo con
el anhelo inconsciente de los alpinistas, era la persona que podría
abastecerlos del equipo necesario como bolsas de dormir, alimentos, oxígeno,
para que de esta manera facilitarles la sobrevivencia en la noche.
4.-
Peter Steele describió las experiencias de Bill Kurban durante otra
expedición al Everest. Inadecuadamente vestido el alpinista se puso
en camino desde la base al campamento III para la tienda de campaña,
sufrió un violento enfriamiento. Estando ya en la tienda afirmó
que tenia que orinar y salió de la tienda. No guardó ante
esto adecuadas precauciones y cayó desde una gran altura. Durante
la noche su comportamiento y declaraciones fueron irracionales, probablemente
debido a las alucinaciones auditivas. Al siguiente día, en el descenso,
no siguió los principios de seguridad, no se aseguró y afirmó
que veía un hombre que yacía.
5.-
En febrero de 1976 una pareja de esquiadores cayó a una grieta de
hielo en Materhorn, en los Alpes. Durante la segunda noche pasada en la
grieta el hombre experimentó alucinaciones visuales: vio un funicular
transportado gente; gritó para que se detuviera y se los llevara.
Durante la tercera noche la mujer experimentó alucinaciones, también
visuales, consistentes en señales luminosas, que tenían que
significar que acudía ayuda. Experiencias parecidas les sucedieron
a personas, que permanecieron por un tiempo prolongado en agua fría
o en las balsas salvavidas ante bajas temperaturas.
6.-
Paul Shook piloto, cayó al mar en el Golfo de México. Al
día siguiente después del salvamento todavía sentía
el frío penetrante y experimentó en la noche síntomas
de escisión. Se imaginó a si mismo de manera real, que lo
encontraba una balsa salvavidas. En el primer momento le dijo al hombre
de la balsa, que se dirigiera a la guardia costera y dio la posición
exacta, en la que se encontraba. Después afirmó, que no era
ésta la mejor idea y decidió regresar a la orilla junto con
el socorrista. Este episodio le pareció muy real, como vivido.
7.-
En diciembre de 1983, después de un ascenso con mal tiempo y bajas
temperaturas Juan Manuel Leal, Enriqueta Godoy, Adolfo Matus y Jorge Flores
Guillemín alcanzaron la cima del Aconcagua por la vía del
Glaciar de los Polacos. La ventisca los sorprendió en la cima y
debieron escapar hacia la canaleta para improvisar un vivac. Jorge Flores
se trastornó por agotamiento e hipotermia. El viento y la nevada
mantenía la temperatura por abajo de los 15ºC. Jorge sólo
descendió algunos metros y se sentó al borde de una gran
roca. Se despojo de la chamarra, el rompe viento, los guantes, los lentes
y una bufanda. Lanzaba grandes carcajadas mientras columpiaba los pies
a la vez de que bromeaba por el hecho de que pronto todo acabaría.
Juan Manuel subió lentamente hacia la cumbre principal, lo abrigó,
logro establecer un diálogo y lo condujo lentamente hacia el vivac.
Al día siguiente,
y hasta la fecha, Jorge no recordaba de sus acontecimientos, y sólo
tenía congelamiento de segundo grado de las falanges de los pies
y los dedos de la mano derecha.
8.-
También en mis propias experiencias, (dice el Dr. Zdzislaw Ryn)
de mi estancia en el altiplano boliviano del año 1979. Mi motocicleta
averiada me obligó a una estancia imprevista en un terreno despoblado
en la confluencia de las frontera de Bolivia, Perú y Chile, a 4200
m.s.n.m. La temperatura descendió significativamente por debajo
de cero, y pasé la noche envuelto únicamente con la lona
de la tienda de campaña. Por la mañana la nieve me cubrió.
Después del gran esfuerzo del día anterior y de una noche
de insomnio, por la mañana escuche las voces de mis amigos, con
los que varios años antes participe en una expedición a las
montañas. Entre las voces escuché también la voz de
mi esposa. Los interlocutores hablaban claramente sobre mi, sobre la difícil
situación; reflexionaban si sobreviviría esa noche, bromeaban
y también se burlaban de mi frivolidad. Con miedo salí de
la tienda y entre la niebla que se disipaba observé en el valle
los contornos de una aldea de un cuento, sobre las casas se elevaba el
humo de los fuegos. Esta visión me asustó, debido a que consideraba,
que no eran alucinaciones visuales. Pero después de un breve lapso,
la niebla se disipó y la imagen de una aldea indígena se
manifestó real.
Y todavía dos
casos más de la práctica de socorro montañés
en Los Tatra, Polonia.
El primero se refiere
a un hombre de 22 años, que en febrero de 1985 se encontraba acompañado
en las montañas, donde durante el fin de semana consumieron considerables
cantidades de alcohol. Esta persona bajo el influjo del alcohol se durmió
o perdió la conciencia y en tal estado, abandonado por sus acompañantes,
paso la noche en una rústica cabaña. La temperatura
descendió a -26ºC. Al día siguiente fue encontrado en
grave estado: su cuerpo estaba rígido y frío. Se observaba
solamente una respiración lenta y superficial, la frecuencia cardiaca
era de 20 latidos por minuto. Transportado al más próximo
hospital en estado inconsciente; tenía las pupilas dilatadas y rígidas,
sin reacción a la luz, ausencia de pulso periférico, y la
presión sanguínea no se podía medir. La temperatura
del cuerpo, medida en el recto era de 22ºC. Durante la acción
de reanimación, se presentó fibrilación ventricular
y cese de la circulación. Se aplicó desfibrilación
y RCP, lo que restableció el ritmo cardiaco y respiratorio. Después
de elevar la temperatura corporal a 35ºC el paciente recuperó
la conciencia, presentó episodios de agitación psicomotriz,
manifestó hipersensibilidad a los estímulos auditivos y visuales,
tuvo alucinaciones simples visuales bajo la forma de puntos luminosos.
El periodo de tiempo de la embriaguez a la recuperación de la conciencia
estuvo cubierto por una completa amnesia. Por varios días el estado
de ánimo del paciente estuvo deprimido con elementos de disforia.
La congelación de manos y pies no requirió intervención
quirúrgica. De acuerdo con la opinión de los médicos,
el alcohol consumido, aunque facilitó y aceleró el enfriamiento
del organismo, también pudo jugar un papel en la protección
de los efectos del enfriamiento.
Un efecto similar del
alcohol lo subrayó Laufman (1951), descubriendo la salvación
de una mujer congelada encontrada en la playa. La temperatura de su cuerpo
era únicamente de 18ºC. El segundo caso se refiere a un muchacho
de 7 años, que salió para las montañas Trata en compañía
de su tío. Debido a la neblina, se extraviaron y tuvieron que pasar
la noche sin tienda de campaña, en una temperatura por debajo de
cero. En la mañana el muchacho cayó en un estado de somnolencia
y experimentó alucinaciones visuales hiponogógicas, de contenido
placentero. Cuando el muchacho perdió la conciencia, su tío
descendió al más próximo refugio y llamó al
socorro de montaña. El niño pasó 35 horas en las montañas,
de las cuales 7 horas estuvo inconsciente. Después de ser transportado
en helicóptero al hospital, su estado era grave; la respiración
era de 6-10 por minuto con periodos de apnea, la presión arterial
imposible de evaluar, sin pulso.
La frecuencia cardíaca
era de 130 por minuto. Presentaba una rigidez muscular plástica
general, opistótonos, las pupilas sin reacción a la luz.
En base a estos síntomas el estado de hipotermia se valoró
en (27-30)ºC de acuerdo a la escala de Gross-Brockhoff. A medida que
se elevaba la temperatura apareció la reacción pupilar a
la luz, se disminuyó la rigidez muscular, el muchacho empezó
a emitir sonidos inarticulados y perseveraba. Después de la recuperación
de la conciencia presentó una completa amnesia retrógrada.
Por algunos días se mantuvo la ataxia, y un estado de ánimo
deprimido, con episodios de irrita e hipersensibilidad a los estímulos
externos. Permaneció una leve parecia del nervio tibial izquierdo.
Las experiencias alucinatorias en la hipotermia ejercieron influencia en
el comportamiento.
EL CONTENIDO DE LAS
ALUCINACIONES
Algunas experiencias
de la hipotermia se parecen a las ilusiones. Consisten por ejemplo, en
una errónea evaluación de las distancias. Una percepción
deformada de los objetos o de los efectos sonoros existentes en la realidad.
Sobre el contenido de las experiencias alucinatorias en el estado de congelación
deciden los deseos físicos o psíquicos. La persona que se
encuentra en una situación de peligro alucina voces o ve personas
que se apresuran a ayudarle. Algunas veces el contenido de las alucinaciones
se convierte en sujetos o personas, sobre las cuales intensamente se pensó
previamente.
El contenido de las
experiencias alucinatorias puede tener también relación con
el miedo o terror. En un estado de intenso miedo, fácilmente se
llega a juicios erróneos de la realidad circundante, objetos o personas.
Fácilmente surgen experiencias ilusorias o alucinatorias. Los participantes
de las expediciones polares frecuentemente sufren miedo ante el aislamiento
y el alejamiento. De esto se puede derivar la convicción delirante,
que serán olvidados o abandonados por sus acompañantes que
tienen que acudir a ellos. Simpson (1972) dirigió la atención
que los expedicionarios polares durante la noche polar, padecen un intenso
miedo a la muerte. Esto resulta de la desorganización del ritmo
biológico, al cual estaba habituado el organismo en el periodo previo
a la expedición. Las bajas temperaturas del medio ambiente -de acuerdo
con los expedicionarios- colaboran a esto en grado significativo.
¿PORQUE EN
LA HIPOTERMIA SE PRESENTAN ALUCINACIONES?
Se confirmó
que las experiencias alucinatorias se presentan cuando la temperatura corporal
desciende por debajo de 32ºC. Las alucinaciones descritas por los
alpinistas generalmente se relacionan con la hipoxia simultánea.
Sin embargo en muchos casos se presentaron en bajas o medias altitudes,
donde el factor hipoxia no es importante. De las observaciones aéreas
son conocidos casos de descompresión de la cabina del avión
a muy grandes altitudes. Los cambios secundarios metabólicos en
el cerebro producidos por la hipoxia, fueron probablemente la causa.
Diversos autores intentan,
de diferentes maneras, esclarecer el mecanismo de estas experiencias. Se
pueden encontrar aquí tres diferentes interpretaciones. La primera
intenta explicar las alucinaciones por medio de mecanismos de la hipoxia,
resultado de una disminución del flujo sanguíneo cerebral.
La segunda habla sobre el mecanismo auto-hipnótico, principalmente
en aquellos casos donde las personas permanecieron en el límite
entre el sueño y la vigilia, los actos ejecutados fueron monótonos
o rítmicos. Así acontece en situación de soledad,
por ejemplo, en los marineros, alpinistas o espeleólogos solitarios,
por lo tanto en situaciones de privación sensorial y ausencia de
estímulos del medio ambiente.
Existen todavía
otra posibilidad, no se puede excluir, que en algunos casos las experiencias
alucinatorias descritas fueron de naturaleza psicótica, por ejemplo,
esquizofrénica, y el "estrés" del frío o de altura
fue únicamente un factor liberador.
CONCLUSIONES
Las bajas temperaturas
del medio ambiente pueden ser un "estrés" liberador de diversas
reacciones psíquicas, entre ellas también de experiencias
alucinatorias. El frío participa en estos casos sinergéticamente
con otros factores traumáticos como la hipoxia, el agotamiento físico,
la privación del sueño, la ansiedad o los narcóticos.
Este tipo de deformación patológica de la percepción
puede llevar a comportamientos peligrosos que amenazan incluso la vida.
La muerte en tales casos es tratada como resultado del enfriamiento del
organismo. Las conductas irracionales de algunos pacientes pueden ser tratadas
erróneamente como suicidio. Las alucinaciones en hipotermia , a
través de su contenido, tiene una función de mecanismo patológico
de defensa en situaciones que amenazan la salud o la vida. Por otra parte,
sin embargo, pueden constituir una causa directa de conductas y reacciones
peligrosas para la vida.