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Página N° 7
La Siesta de la Quepe
Daniel Serrano Pino
A un costado y frente al mar , allí donde inicia sus primeros pasos la Carretera Austral, yace la vieja locomotora conocida como la " Quepe " , asentada sobre rieles que sostienen una treintena de grises durmientes .
Es prcisamente en estos días de verano cuano cobra vigencia y añoranza el recuerdo del tren , más cuando a través de los cristales sentimos su traquetear en las imágenes del mural existente en el interior del edificio ex estación .
Los pinceles de Henriquez y los versos de Nicanor Parra , nos cantan el derrotero inconcluso de los Ferrocarriles del estado , mientras la " Quepe " continúa en su siesta de metálica agonía podemos atrapar y retener los versos que aún engrandecen a Puerto Montt y seguir siendo la "estación más austral del mundo " : " La locomotora del tren instantáneo / está en el lugar de destino ( Puerto Montt ) / y el último carro / en el punto de partida ( Santiago ) / la ventaja que presenta este tipo de tren / consiste en que el viajero llega / instantáneamente a Puerto Montt en el / momento mismo de abordar el último carro / en Santiago ". "Es que nuestra estación se quedó en los vagones de la poesía .
La " Quepe " se resiste a morir , su actitud de emprender otra partida se lo impide un muro de tablas , su estoicismo recibe los ventarrones del tiempo y la modernidad , la lluvia , la brisa salina , a su alrededor la basura de plásticos y los envases del producto que mata tantos seres humanos en nuestro país .
El estanque que almacenaba la hulla encendiendo su corazón de fuerza y movimiento a través de los kilómetros posee unas letras amarillas , cuya leyenda es el nexo entre el misterio y la burla , sobre el rostro circular sobresale la campana , espacio que se puebla de niños durante las horas del día haciéndola repicar y jugando con ella al igual que las gaviotas en la costanera de roca y cemento .
Los tañidos que vuelan desde la " Quepe " interpretan una trilogía de simbología integrada por la presencia de la vieja locomotora , el edificio estación y tres vagones de pasajeros . Estos últimos , destartalados y desmembrados , desde cuyo piso se puede apreciar la estructura íntima de los armazones sobre ruedas y pernos que luchan contra el óxido y el tiempo . ¡ Cuánta intimidad repleta de sueños y esperanzas acunaron esos vagones en su transitar ! . ¡ Cuánto amor hacia el altar se gestó entre la sinfonía del traquetear sobre los rieles ! . Allí viajó el placer y la felicidad , la vida y la muerte en sus derroteros eternos e irreversibles .
Iracundos , los andenes sin techo y baldosas despedazadas cobijan el espectro de millares de viajeros , que aún esperan una llegada o una partida hacia horizontes de infranqueables desafíos de la vida que el Creador regala en este mundo.
La " Quepe " en compalía de estación y vagones con grafitis contemplan un jardín muy especial , porque está florida la cicuta , los hinojos , la zarzamora , los romerillos , los dientes de león , las azules borragináceas y la multiplicación de los acantos cuyas hojas y flores fueron decoración en las columnas corintias y en estas horas decoración verde en la siesta estival de la " Quepe " y Puerto Montt .
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