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ALTALUZ TODO
HISTORIA PERIODISTICA LOCAL
Revista
"Altaluz" Nº 19 Editado en
Marzo 2001
La Grabadora Indiscreta
Un tema de la Historia periodística local
Con ocasión al 116 aniversario de "El
Llanquihue" celebrado el 12 de Febrero del año 2001
CAPITULO DE LA
VIDA DEL DIARIO "EL LLANQUIHUE " QUE NO DESEAMOS INGRESE AL OLVIDO .
Autor
de la crónica : Jerjes Olavarría Gallardo
Fotografrías de
algunos de aquellos ejemplos de sacrificio y lealtad

Alejandro Gutierrez
Barría Luis
Jorquera Mirta
Vega Barría Sergio Millar Soto
Solicitamos al
Reportero Jacinto nos prestase su Grabadora a fin de grabar la narracion
de los hechos que se suscitaron
entre las cuatro paredes de las
Oficinas de "El Llanquihue"en Varas 167 , allá por los años 1991 y 1992 , poco antes que se llegase a un
acuerdo con los propietarios del Diario Austral , para que adquiriesen la
Empresa Periodística que administraba el querido Medio de Comunicación , que
abastecía del acaecer local , noticias,
crónicas y comentarios diversos , la demanda de "saber " a la
ciudadanía puertomontina .
Recordando al
heroico Personal de Redacción del Diario
Grabación
transcrita :
Hace unos diez años , ( 1981-1982 ) la
situación de "EL Llanquihue" era difícil . Atravesaba por un período
en que , económicamente , estaba muy desfinanciado , por no decir en
bancarrota . Todo Puerto Montt se daba
cuenta de este hecho . Se notaba en sus ediciones con pocas páginas , en su
impresión de mala calidad , a pesar de que poseía máquinas offset . Los
inconvenientes para aparecer al público se reflejaban en muchos detalles .
Demora en la edición , desperfectos mecánicos en las máquinas , falta de papel
, falta de tintas , descoordinación . La falta de avisaje era otro problema muy
difícil de obviar . Los clientes se iban con la mejor posibilidad de tiraje de
diario competidor y de su más notable presentación y formato físico .
Los descendiente de los antiguos
fundadores , especialmente la familia Brahm, conservaba aún parte de las
acciones de la empresa . Se vino a agregar a estos , un señor del norte que
había adquirido otro grupo de acciones , y que ostentaba afanes políticos de obtener un sillón en el
parlamento , por Chiloé , y vió ,
seguramente , en el Diario " El Llanquihue " un vehículo para su
propaganda y promoción . No fue elegido .
Nos referimos al Sr. Valentín Ferrada , quien al parecer tomó las
riendas ejecutivas de la Empresa y hasta el final de las gestiones de salvataje
, fue él quien dirigió la batuta . No sabemos los detalles , ni el papel que
desempeñaron los Brahm, pero en este capítulo , cuando comenzaron a sentirse
los primeros síntomas de la decadencia del Diario , fue él , quien inició una
etapa de recuperación , colocando en los puestos claves del Matutino a personas
de su confianza que intentaron revertir la situación . Siempre estuvo visible
en las esferas financieras y de negocios , en que se tramitó el traspaso de
" El Llanquihue" a otra empresa
. Sabíamos de la cuantiosa deuda que arrastraba el Diario con los
proveedores de insumos . Este caballero , sin embargo , no estuvo muy cercano a
los trabajadores . La relación laboral se ejecutaba ante el Gerente , quien
nunca lograba resoluciones rápidas ,
sino , consultando , con el señor
Ferrada , cuyo domicilio era Santiago . Y esto era un tremendo inconveniente
para la ejecucíon ágil diaria de la edición del Matutino .
La aparición en el ambiente local de
" El Diario Austral " , de propiedad de la Periodística El Mercurio ,
vino a competir con tremendo handicap ante este pobre Diarito , que bregaba por
no morir y hacía más notoria la imagen desmedrada de su formato . Pero , ahora
que lo pensamos , su historia , su tradición centenaria , su lema tácito ,
transformado en obligación , de estar
siempre con la ciudad , en su lucha constante por el progreso y el desarrollo ,
le otorgaban ese sesgo de " intocable " por la fatalidad y la
adversidad . Así y todo , la confianza , la creencia , la esperanza de
permanecer en la palestra pública ,
estaba dada en el alma y el espíritu de quienes trabajaban en ese lapso crucial
en el seno de los talleres administrativos , contables , intelectuales ,
redactores y gráficos de " El Llanquihue " .
Para
aquellos va especialmente este recuerdo , como un merecido homenaje a su lucha
por sobrevivir , ellos mismos y su Fuente de Trabajo . Imbuían , estimamos , en
su interior no tan sólo su propio bienestar económico , sino que albergaban el
pensamiento de que el rol, desempeñándose en ese momento en tales extremas
circunstancias , incumbía a toda una ciudad , a toda una tradición, a toda una
eventualidad histórica que había de mantenerse
a toda costa .
""Nos encontrábamos , de
improviso , sin saber cómo , colaborando en el proceso interno redactivo ,
previo a la edición del Diario . Preparábamos el contenido que saldría a la
calle , a los kioskos, a Chiloé , y a
toda la Provincia de Llanquihue .
Podríamos acotar que aún no era un Diario Regional , en el extenso significado
de la palabra . Dedicarse a esta tarea solemne precisaba que cada uno de los
componentes del equipo periodístico y quienes solamente colaborábamos , sin
serlo , pero con alguna capacidad , afición y disposición a la labor que se
hilvanaba , dedicáramos el máximo de nuestro esfuerzo , a veces , hasta en
jornadas de 12 y 14 horas . No había días festivos . Y los turnos eran
abrumadoramente exigentes .
El personal realmente profesional estaba conformado por el Director , Alejandro Gutierrez Barría , periodista
universitario de hermoso , poético a veces ,
estilo en su redacción , logrando gran profundidad en el contenido de
sus editoriales , columnas , comentarios ,
cuyos temas eran de gran actualidad . Se destacó en ese lapso y sobresale durante toda su carrera ,
preferentemente , por su gran amor al terruño , el cual defendía con pasión .
Recomendaba y sugería objetivos y modos de acción , además de señalar
diplomáticamente , errores y omisiones
. Con gran experiencia en la Dirección de un Medio de Comunicación , por tener
muchos años a su haber de ejercicio en la profesión . Persona muy religiosa
, calzaba perfectamente en el
ideario que siempre ostentó en su
doctrina el Diario de tan rancia estirpe y holgura ancestral . En síntesis , un
digno émulo de don Emilio Hofmann , el Gran Director del Diario , en su mejor
época de vida austera , no sensacionalista y tan necesario y requerido por los
puertomontinos . Como persona , supo compartir amistosamente con sus
subalternos . Traspasó su energía creadora , su tenacidad indesmentida y su
esperanza de que todo se arreglaría para bien de todos . A quien le consultó sobre qué hacer en los
momentos más difíciles satisfizo su ego . Pero ...¡ hay que ver que hubo
momentos radicalmente tremendos eran aquellos , en que existía la posibilidad
de que el diario no apareciera al día
siguiente ! Quienes integrábamos ese equipo de redacción solamente , pudimos
captar y sentir el desasociego , la impotencia que abrumaba al personal , al
prever que presuntamente no se podría
salir adelante . Y hubo momentos en que nos mirábamos las caras preguntándonos
en silencio cual sería la solución a lo indetenible, a lo inexorable , a lo
dramático del fin ..., y de esa manera , tan poco digna . Pero el milagro
ocurriría . Todo aquel maremagnum de problemas era endosado a los ejecutivos
administrativos , que a su vez le traspasaban sus cuitas a los empresarios o
más bien a los directores de la empresa
, y específicamente al sr. Ferrada , personas todas , que también merecerían
se escribiera su histórica gestión de salvar al Diario de la inmolación . Pero así y todo , nosotros , los que
hilábamos en la redacción el formato del ejemplar de la mañana siguiente ,
tendríamos en muchas ocasiones , que solucionar los prqueños asuntos a menudo
prácticos y materiales que a veces
fueron de envergadura . Para ello
aplicábamos nuestro ingenio .
El Diario , después de toda la general
incertidumbre , el padecer y las negras emociones calladas , veía la luz del
día , temprano en la madrugada , y sus menesteres de distribución ejecutaban
sus movimientos una vez más . Sería , tal vez la treinta y nueve mil cincuenta
y cinco ava vez que "El Llanquihue" saldría con su frescor noticioso
a pregonarse por las calles aquellas mañanas de Diciembre que siguieron a
la incredulidad .
Otro de los personeros compositores en la lid de preparación del matutino era
don Luis Jorquera . Periodista , también titulado , que muchas veces redactó
los editoriales en circunstancias que subrogaba al Director en sus eventuales
y obligadas ausencias por motivos totalmente justificados . No lo conocí muy
profundamente . Se le veía como un caballero bonachón , de bastante edad , por
lo tanto , respetable y respetado , a pesar de que también alternaba con el
personal , a veces , en son de broma , y otras , departiendo alegrías y
sinsabores bajo el alero llanquihuano ,
con aquella pequeña comunidad investigadora del acaecer local , comentarista de
la vida , promotor de la noticia nacional e internacional y editora de las
novedades en el acaecer de la vida local y mundial para que la pequeña urbe
melipullense y sus cercanos vecinos chilotes y lacustres se impusieran en la
medida de lo posible de la mayor parte de lo ocurrido en el seno del mundo .
Traigo a colación a la única reportera
mujer , que calzaba perfectamente en el quehacer periodístico de auquella
camada noticiosa , Doña Mirta Vega Barría , producto de la escuela práctica del
periodismo . Trabajaba con nosotros en la época de las vacas flacas . Es decir
, nosotros trabajábamos con esa inquieta
Dama, obstinada buscadora de la noticia y acertada Comentarista del
Devenir Local . Fuimos testigo de su acuciocidad y terquedad en conseguir las
entrevistas indispensables y actuales para matizar los espacios que ella redactaba . Tenía por arma , además de su pluma precisa , que calcaba en su
estilo la verdad de los hechos , el teléfono , y cuando éste se cortaba no
dudaba en salir a la calle a buscar un aparato para comunicarse con los
personajes claves que debía entrevistar .
Viene en seguida , otro personaje
especial , colaborador en la tarea por sacar adelante, cada día , el
tradicional Matutino de la Ciudad -Puerto . Nos referimos a Sergio Millar Soto
, un hombre que amaba y ama los temas de historia y le agradaba y le agrada
sobremanera escribir en tal sentido . Pero su cuño histórico se complementaba y
palpitaba también con el acontecer diario en todos los rubros de la vida . Era
entonces un eficaz contribuyente a la realización de la tarea general del
Diario que navegaba , entre las peripecias económicas , en el Salón de
Redacción . Le hacía a todo . Se
multiplicaba igual que el resto , tecleando también en los PC , en que había que digitar las crónicas
noticiosas . Vimos y comprendimos cómo le apasiona el tema histórico local . En
sus pocos momentos de ocio estaba siempre al pie del PC redactando sus apuntes
históricos , o hilvanando ideas , que debían permanecer escritas ,
cordinándolas , para su posterior proyección lieteraria y su eventual edición
en formato de novela , relato o simplemente narración de hechos verídicos .
Vimos cómo investigaba . Lo encontrábamos periódicamente en el Museo , en la
Biblioteca o hurgando en las Bodegas del Diario , revisando los Llanquihues de épocas pasadas , sacando apuntes y
notas que configuraba , seguramente , en un redactar muy personal, para otorgar
el fácil acceso y entendimiento
meridiano de sus lectores .
El otro eslabón humano en esta tribu
redactora se llamaba Juan Sandoval y su labor se circunscribía a todo lo que
era materia deportiva . Su trabajo era arduo , ya que las actividades en ese
rubro , en Puerto Montt , siempre constituyó una temática abundante y muy leída
por la afición , grupo que mayoritariamente se integraba al de lectores asíduos
de "El Llanquihue . Por lo tanto , el hombre que se ocupaba de estos
espacios debería poseer una gran capacidad además del accionar ágil ,
claro, y de gran conocimiento del tema
para su exitoso y feliz desempeño . Juanito Sandoval exhibía todas esas cualidades
y otras que asomaban en los instantes álgidos de su labor .
Por último , en este osado emprendedor
grupo de redactores , nos contábamos . Eramos como álguien que encajaba
perfectamente en el avatar constructor de la parte escrita de la publicación .
Participábamos de la elocuencia que se da en letras y vocablos , en palabras ,
verbos y oraciones . Penetrábamos muchas veces al ritmo profundo de lo poético
. Esculpíamos en el arte de decir las cosas . Cada cual en su estilo .
Recordamos nítidamente la configuración que hacíamos del espacio " La
Entrevista del Día " . Una columna de moda . Muy solicitada
y muy leida por los lectores de cada día.
Nos faltó tiempo para dar cabida a todos los que directa e
indirectamente nos aludían a la posibilidad de aparecer en nuestro espacio .
Desfilaron por ella personajes del espectro político , social, profesional y
también personajes sencillos y tìpicos que deambulaban dentro de su humildad
bañada de problemas por las calles de la ciudad . Fuimos novedosos . Nuestro
perfiles cubrían todos los rangos del ser humano . Estuvimos además , en esa época , participando de "El
Llanquihue" como columnista diario con nuestro título de Marca Registrada "Altaluz" . También tenía una gran
acogida , y los temas , casi en su mayoría
, obedecían a aspectos sugeridos por lectores que nos encontraban en la calle y
nos insinuaban sobre tal o cual asunto el cual
debería ser abordado periodísticamente . Si hoy día , ustedes revisaran tales publicaciones ,
observarían la oportunidad de los contenidos insertos en la contingencia del
momento .
Colaboramos personalmente , además , en
varios espacios . También hicimos "Reportajes Dominicales " que no
firmábamos con nuestro nombre , sino que constituían gestión del Diario .
Seguramente , en retribución nos otorgaron un
galardón económico,
remumeración , que recibimos al final de nuestro paso por "El
Llanquihue" , cuando la Empresa , finalmente , después de mucha zozobra
general , finiquitó la venta del Diario y en cuyo contrato de compra/venta se
obtuvo la cláusula especial y necesaria , que era , inteligentemente , el
anhelo de los ex propietarios : mantener el nombre "EL LLANQUIHUE" ,
tan arraigado en la afición puertomontina .
Creamos , además , varias Columnas :
" Sépalo " ; " Auditórium " , firmado como Tribuno . En la
sección Cartas del Lector intentábamos
contestar las sugerencias que nos hacían los lectores .
En síntesis , éramos seis personas , las
que multiplicándonos , preparábamos el
cuerpo intelectual escrito del Diario .
Paralelamente , funcionaron sus departamentos de administración , gerencia ( Jorge Gutierrez ), digitación (
Varias jovencitas de cuyo nombre no nos acordamos ) , secretaría (Una agradable
chica de gran atracción física) ,
contabilidad y finanzas , fotografía ( Guido Olavarría Oyarzún y Marcos Jimenez
) , impresión y distribución ( especialistas gráficos de cuyos nombres tampoco
nos acordamos ) . Este plantel era
integrado , como escribíamos , por un
numeroso grupo de personas
especializadas , quienes sufrieron también los albures de la decadencia de
"El Llanquihue " , pero que ,
con todo , permanecieron hasta el final sirviendo en su Fuente Laboral
"".




Estas fotos nos muestran las
viejas imprentas que editaban el Diario El Llanquihue antes del año 1993 .
Yacen en la Casa de Remates que se las adjudicó y que posteriormente vendió
a una Empresa Norteña . Estas
fotos fueron logradas por este
editor y que dejó para la posteridad
obteniéndolas nostálgicamente para mostrarlo a los futuros investigadores
locales de la historia puertomontina .

Desechos
en un montón de papeles botados en el
piso de la vieja casona de de Varas 167 de "El Llanquihue ". Foto
lograda el día en que fue desmantelado
nuestro " Querido Diario El Llanquihue" en su versión original "
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