Leo

 

 

  El león simboliza el quinto signo del zodíaco, al que pertenecen las personas nacidas entre el 23 de julio y el 22 de agosto. El Sol, que gobierna este signo, confiere a los naturales de Leo, confianza y entusiasmo que, según los astrólogos, los hace tan resolutivos que bordean la testarudez, aunque esconden un gran sentido creativo.

          Leo, quinto signo del zodiaco, simbolizado por el león. Las personas nacidas entre el 23 de julio y el 22 de agosto pertenecen al signo de Leo. Leo es un signo de fuego, regido por el Sol.

            Los leo son majestuosos, egocéntricos, generosos y de buen corazón. Tienen fama de proteger con celo a quienes los rodean, en especial a los niños y a los débiles. Necesitan ser en todo momento el centro de atención y pueden ser muy sensibles. En opinión de los astrólogos los leo sucumben ante las alabanzas y se dejan persuadir con facilidad por halagos. Son creativos y apasionados. Poseen una enorme capacidad de organización y son líderes por naturaleza.

          A los leo les encanta pasarlo bien y consideran que la vida no vale la pena a menos que se aderece con un toque de elegancia y distinción. La vida nocturna, el juego y las fiestas atraen de forma especial a los nacidos bajo este signo, que muestran cierta tendencia a la ostentación. Los leo piensan que se merecen lo mejor y esta convicción a menudo les ayuda a conquistar las cosas buenas. A las personas nacidas bajo el signo de Leo les gusta hacer grandes planes y aunque fracasen consiguen ver el lado positivo, en ocasiones pecando de falta de realismo. Entre las profesiones relacionadas con el signo figuran el espectáculo, las artes, la belleza y la cosmética, la inversión especulativa y el juego. Destacados leo fueron Napoleón Bonaparte, la princesa Margarita de Inglaterra, Mae West, Salvador Allende, Simón Bolívar, Emiliano Zapata, Alfred Hitchcock y Mussolini.

 

23 julio - 23 agosto

            Voluntad sostenida y empeño por imponerse. Desbordante ardor que desea hacer extensible a todo lo que le rodea. Deseos de prestigio y respeto social. Atacado en su orgullo puede mostrarse tiránico. Le desagrada sobremanera los enfrentamientos esquivos de otras personas. Nobleza y magnanimidad. Su progenie ocupa un lugar importante en la consecución de sus logros existenciales. La teatralidad y la grandiosidad están presentes en sus actuaciones. Sabe muy bien llamar la atención sobre sí para conseguir que le presten atención.

Buey

 

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