Manuelita
SAENZ

LA RELACION CON BOLIVAR
..........................................................por Carlos Alvarez Saa

LOS PRIMEROS AÑOS

LA INCORPORACION A LA LUCHA LIBERTARIA

EL ENCUENTRO CON BOLIVAR

LA INCORPORACION AL EJERCITO

LA RELACION CON BOLIVAR

LA INFLUENCIA MILITAR Y POLITICA

LA ACCION POLITICA

LA MUERTE DE BOLIVAR

LA VIDA EN PAITA

Visite en Quito el "Museo de Manuelita Sáenz", Calle Junin 709 y Montufar

Las relaciones afectivas entre Manuela y Bolívar con frecuencia son epistolares por las constantes separaciones. En abril de 1825, después de un apartamiento de casi un año, los dos intercambian las siguientes cartas: "...Comprar perfumes, vestidos costosos, joyas no halagan mi vanidad. Tan solo sus palabras logran hacer[o. Si usted me escribiera con letras diminutas y cartas grandototas yo estaría más que feliz...". (1)

En el Cuartel de Ica, el 21 de abril de 1825, Bolívar escribe a Manuela quejándose: "Sin embargo todo se empaña en la remembranza de tu imagen vestal y hermosa, casi que causante de esta lucha interna de mi corazón que se halla entre mis deberes: la disciplina, mi trabajo intelectual y el amor. No sabes Manuela mía como te ansía este corazón viejo y cansado, en el deseo ferviente de que tu presencia lo rejuvenezca y lo haga palpitar al nuevo ritmo de como sano...". (2)

Bolívar denota una permanente batalla interior entre su amor hacia Manuela y la situación social particular de ella. Cuando pasan temporadas juntos en Lima, tal situación resulta molesta para el doctor Thorne, que en aquella época reside en Lima. La actitud diplomática y delicadeza del Libertador están en juego, mientras Manuela da poca o ninguna importancia a tal situación.

Desde Lima, el 1 de mayo de 1825, Manuela replica a una insinuación de separarse hecha por Bolívar en los siguientes términos: "...No hay que huir de la felicidad cuando ésta se encuentra tan cerca y tan sólo debemos arrepentimos de las cosas que no hemos hecho en esta vida... Dígame usted: ¿quién puede juzgarnos por amor? Todos confabulan y se unen para impedir que dos seres se amen, pero, atados a convencionalismos y llenos de hipocresía. ¿Porqué su Excelencia y mi humilde persona no podemos amarnos? Si hemos encontrado la felicidad hay que atesoraría. Según los auspicios de lo que Usted llama moral, debo entonces seguir sacrificándome porque cometí el error de creer que amaré siempre a la persona con quien me casé?..." (3)

Notas :

1. Epistolario.
2. Epistolario.
3. Epistolario.

 

Esta página ha sido creada por Nicolás Palacios, en Bogotá, Colombia. Ultima actualización: 14 de Febrero de 1999. Copyright (c) de los autores mencionados en la fuente.