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Número 7 - Mayo/Junio 00
Entrevista con Kimmie Rhodes
La Diligencia
Kimmie Rhodes, Crónicas de un Viaje
Los aficionados a la buena música country -entendida aquí con toda la extensión de la palabra- saben de la abundancia y de la diversidad que se dan en la escena musical tejana, especialmente en su capital, Austin. Es en esta ciudad o en sus alrededores inmediatos donde han fijado su residencia, entre otros, artistas del calibre de Willie Nelson, Lyle Lovett, Nanci Griffith, Robert Earl Keen, Joe Ely, Jimmie Dale Gilmore, Butch Hancock o la gran cantautora country/folk Kimmie Rhodes quien, aunque originaria de Lubbock, es noticia por la reciente salida al mercado de su nuevo y esperado disco de estudio, "Rich from the journey".
El álbum
ha sido editado en el sello propio, Jackalope Records, y contiene doce
nuevos temas inspirados por algunas recientes experiencias vitales en la
vida de Kimmie Rhodes: "Estas canciones han salido de lo más
profundo de mi corazón, después de perder, por distintos
motivos, a cuatro de mis mejores amigos en los tres últimos años".
Sin embargo, y a pesar de lo desagradable de dichas experiencias y del
esperable corte intimista del álbum, Kimmie Rhodes remarca que no
es un disco triste: "Las canciones de "Rich from the journey" no son
lamentos a lo que perdemos, sino agradecimiento por lo que la vida
nos da y que a veces no valoramos en toda su extensión". Cabe
destacar que existen otros factores que propìcian el aire intimista
que impregna cada nota del disco: por un lado, la música fue grabada
enteramente en un improvisado estudio en su casa de Spicewood, en las afueras
de Austin y, por otro, la destacada participación de su hijo Gabe
en la confección del álbum, desde la interpretación
de varios de los instrumentos hasta la producción del mismo, lo
que le da un relajado aire familiar.
Ciertamente, las diferencias estilísticas con sus dos anteriores álbumes son notables. Si en el soberbio "West Texas heaven" (1996) Kimmie Rhodes daba rienda suelta a su potencial creativo en el terreno del country/folk, con la colaboración de artistas tan legendarios como Willie Nelson, Waylon Jennings o el malogrado Townes Van Zandt, el recopilatorio "Jackalopes, moons and angels" (1998) sintetizaba en un solo disco compacto los mejores temas de sus tres primeros álbumes, dedicados básicamente a la música country y hasta entonces sólo disponibles en vinilo. Según Kimmie, "Con el paso del tiempo, mi estilo y mis gustos han ido sufriendo variaciones. Con "West Texas heaven" intenté conseguir un determinado sonido a lo largo del disco, acústico y con raíces. Sin embargo, en "Rich from the journey" preferí concentrarme canción a canción, dejando que cada una de ellas evolucionara según la inspiración del instante".
Todo
el álbum está impregnado de un cierto aire místico,
que no religioso, lleno de delicadas y envolventes texturas musicales a
base de guitarra acústica, guitarra eléctrica, steel guitar,
piano, armónica, órgano, teclados, bajo y batería,
además de la propia voz de Kimmie Rhodes. Se trata, como en la mayoría
de propuestas provenientes de auténticos cantautores -y no de fabricantes
de "hits" a medida-, de un álbum difícilmente clasificable
pero absolutamente personal, fruto de la inspiración de una persona
ante unas circunstancias vitales concretas. Kimmie es consciente de ello
y sabe que este disco "difícilmente será aceptado por
el "mainstream" actual del country y, de hecho, me sorprendería
mucho que lo fuera. Sin embargo, varias de las canciones del álbum
están claramente basadas en la tradición del country/folk".
Kimmie Rhodes tiene prevista toda una serie de actuaciones para el próximo verano, con el fin de promocionar este reciente "Rich from the journey". De momento están confirmadas un buen número de actuaciones a nivel regional -Texas-, además de festivales como el de Kerrville, también en Texas, el de Edmonton en Canadá y el Tonder Fest, en Dinamarca. Kimmie es una enamorada de Europa, donde ha tocado ya varias veces, y siente que el público europeo le tiene un aprecio especial. "Siempre tengo la sensación de que mi música es mejor apreciada en Europa, ya que al público europeo de música country parece gustarle la vertiente lírica de mis canciones. Habrá que ver cuál es la respuesta ahora, en un momento en el que aumentan las distancias entre el "mainstream" del country y la música típica de los cantautores americanos. Antes eran estilos más próximos, lo que permitía su comparación, pero ahora se trata de dos tipos de música completamente distintos, ambos viables, por supuesto".
En estos momentos, Kimmie Rhodes está en una etapa muy prolífica de su carrera, aunque la cantidad de discos editados con su voz no parezca confirmar tal extremo. Sin embargo, la artista tejana tiene un contrato con Almo-Irving/Rondor Music, una editora que tiene en plantilla a varios compositores y que se dedica a vender los temas que éstos escriben a aquellos artistas que no tienen el suficiente talento para escribir buenas canciones -aunque quizás sean unos intérpretes excepcionales y, por ejemplo, George Strait, Reba McEntire, Wynonna Judd o Trisha Yearwood responderían a tal perfil-. Sus canciones han sido grabadas, entre otros, por Willie Nelson, Emmylou Harris, Wynonna Judd, Trisha Yearwood, Joe Ely y Waylon Jennings, y también han sido incluidas en bandas sonoras de películas como "Babe: A pig in the city", "Mrs. Winterbourne", "Happy, Texas" o en la serie de televisión "Touched by an angel". Además, Kimmie Rhodes acaba de escribir un puñado de nuevas canciones con gente tan conocida como Pam Tillis, Emmylou Harris e incluso el rockero Peter Frampton.
Entre los proyectos de inmediato futuro, Kimmie explica que "estamos empezando a grabar un álbum de canciones de amor, que previsiblemente llevará el título de "Love me like a song" y que podría salir a la venta para el Día de los Enamorados (el 14 de febrero) del 2001". Sin embargo, esta actividad casi frenética no es una cuestión pasajera, sino que "escribo canciones casi cada día y, para bien o para mal, tengo más canciones de las que nunca podría llegar a editar si dejara ahora mismo de componer y empezara a grabar". Sobre los temas que elige a la hora de escribir una canción comenta: "Incluso el más pequeño detalle puede ser una fuente de inspiración, siempre y cuando uno esté prestando la debida atención y tenga la debida sensibilidad. Donde una persona ve un simple grano de arena otra puede ver el universo entero. No me preocupo por los temas de mis canciones, escribo sobre lo que veo y siento y luego evalúo el resultado final, que suele ser mejor y más fresco de lo que sería si trabajara con temas preconcebidos. Además, el propio proceso productivo es así más entretenido. Al menos, en mi caso, las cosas funcionan así".
El hecho de que Austin sea una ciudad especialmente rica en cuanto a lo musical genera una enorme competencia entre los artistas, aunque Kimmie prefiere ver el lado positivo de esta situación: "Austin es una ciudad muy propicia para los artistas, ya que siempre hay nuevas ideas flotando en el ambiente. Además, muchos de estos artistas, como por ejemplo Joe Ely o Jimmie Dale Gilmore son grandes amigos míos, por lo que no siento que esté en competencia con ellos. Se respeta muchísimo el trabajo de los demás y nos ayudamos mútuamente siempre que es posible. Además, en estos momentos la creación musical independiente está en su máximo esplendor desde siempre, lo cual nos beneficia enormemente".
Un elemento esencial no sólo en la carrera de Kimmie Rhodes sino también en su vida privada es su marido Joe Gracey. Ambos se conocieron en Austin en 1979, cuando Joe Gracey ejercía de músico, productor y DJ, y era una de las piezas clave de la revitalización del country en Texas en los años 70. Según cuenta el propio Joe Gracey, los principios fueron difíciles, ya que "éramos hippies que amábamos la música country, y eso era difícil de aceptar para una sociedad tan conservadora como la tejana, incluso en el terreno musical". Ya en 1981, Kimmie Rhodes & The Jackalope Brothers, con Joe Gracey a la cabeza, grabaron su primer álbum en el estudio de Willie Nelson, al que siguieron "Man in the moon" en 1985 y "Angels get the blues" en 1989, grabado en los legendarios estudios Sun de Memphis. Posteriormente siguieron los mencionados "West Texas heaven", el recopilatorio "Jackalopes, moons and angels" y el recientísimo "Rich from the journey". Sin embargo, la tarea musical de Joe Gracey no se ciñe tan sólo a colaborar con su esposa, sino que ha ejercido y sigue ejerciendo de productor e ingeniero de sonido en algunos de los álbumes más emblemáticos de la escena musical de Austin. Sin ir más lejos, entre sus últimos proyectos se encuentra la co-producción y ingeniería de sonido del nuevo álbum de un legendario artista tejano de los 70, Bobby Earl Smith, así como la ingeniería de sonido del que será nuevo álbum de Willie Nelson, un disco de homenaje a Hank Williams grabado junto a Larry Butler. Sin duda, todo un personaje!
Esta es la novedad entorno a Kimmie Rhodes, una cantautora country/folk
que escribe maravillosas cancions y que además las canta con una
voz angelical. Sobre "West Texas heaven" el periódico americano
USA Today escribió: "Escucharlo es como dar un dulce y tranquilo
paseo por la pradera tejana", además de señalarlo como uno
de los mejores 10 álbumes country del año. Habrá que
ver qué dirán esas críticas especializadas sobre el
nuevo álbum, pero seguro que no les va a dejar indiferentes. Mientras,
seguiremos degustando sus discos con la esperanza de verla actuar
en España un día de éstos, como parte de sus giras
por Europa. No es mucho soñar, ¿verdad?
En "La diligencia", el programa de música country de Ona Catalana no nos da pereza nadar a contracorriente, si conviene. Cuando el mundo "oficial" del country lanza estereotipos uno tras otro a la busca del disco superventas -está claro que las grandes discográficas en Nashville están apostando por discos, no por carreras artísticas-, en La Diligencia nos hemos rebelado un poquito y hemos aumentado la cuota del country más tradicional. Si hasta ahora la estructura del programa incluía un repaso de cerca de media hora a las principales incidencias del Top 20 de la Billboard Hot Country Singles & Tracks, la insistente permanencia en las listas de temas mayoritariamente insulsos nos ha hecho recapacitar. ¿Es éste el country que nos gusta programar?. No. ¿Tiene sentido todavía pinchar, por ejemplo, a Shania Twain cuando está sonando en todas las emisoras pop de radio-fórmula del país? Nos parece que no. ¿Tenemos algo mejor que programar? Sí. Si lo hacemos, ¿vamos a disfrutar más haciendo el programa? Sí. Estaba claro que el análisis de la situación no dejaba lugar a dudas: había que volver a los orígenes.
Para ello, y a costa de una parte del tiempo dedicado al repaso de dicha lista, a principios de año empezamos una nueva sección llamada "El retrovisor", que intenta ser una mirada a la historia reciente de la música country y que supone una ampliación de una sección anterior llamada "La vitrina", en la que intentábamos recoger aquellos temas que más nos habían impactado algunos años atrás. En "El retrovisor" suenan cada semana tres temas que atestiguan la calidad musical de la mejor música country de los años 80 y principios de los 90, sin olvidar, si conviene, los cada vez más lejanos 70. Sin ir más lejos, en estos pocos meses han sonado en esta sección, entre otros, personajes como Clint Black, Alan Jackson, Michael Martin Murphey, Alison Krauss & Union Station, Kimmie Rhodes, Alvin Crow & The Pleasant Valley Boys, The Nitty Gritty Dirt Band, Emmylou Harris & The Nash Ramblers o Lyle Lovett, toda una ensalada variada con lo mejor del género.
El resto del programa sigue con el formato habitual, es decir, con el repaso a las novedades al principio y con una síntesis de las incidencias más destacables en la Hot Country Singles & Tracks, como entradas importantes al Top 20 o cambio de número uno, por ejemplo. En esta sección, aunque reducida, todavía se han podido escuchar los principales éxitos del momento, como los de Jo Dee Messina, con "Because you love me", de las Dixie Chicks, con "Cowboy take me away", de Faith Hill, con "Breathe", de Tim McGraw, con "My best friend" o de Toby Keith, con "How do you love me now?", actual número 1 en el momento de escribir estas líneas.
El apartado de repaso a las novedades también ha sufrido un notable "back to the roots", ya que cada semana intentamos programar, por ejemplo, algo de bluegrass, un género que cada vez goza de mejor salud y en el que no es raro encontrar incursiones de artistas no habituales como Steve Earle, Jim Lauderdale o la propia Dolly Parton. Así, los oyentes del programa han podido degustar en estos meses los nuevos trabajos de Robin & Linda Williams (espléndido), del guitarrista Bryan Sutton, del violinista Aubrie Haynie, de la nueva banda Nickel Creek y de los eclécticos Bad Livers, en este caso con un álbum muy alejado de los sonidos acústicos, todos ellos editados por un sello, Sugar Hill, que además acaba de estrenar distribución en España. Otros artistas de bluegrass que han formado parte de las selecciones del programa han sido Larry Cordle & Lonesome Standard Time y el austríaco Mike Lomoz, con su curiosa versión acústica del clásico de los Deep Purple "Smoke on the water". También han sonado varios temas del álbum "Choice Picks", un recomendabilísimo disco de recopilación de los artistas premiados por la International Bluegrass Music Association en los últimos 10 años. Ahí están, nada más y nada menos, The Del McCoury Band, The Nashville Bluegrass Band, The Lonesome River Band (a quienes podremos ver este año en la XIII edición del Country Rendez-Vous Festival de Craponne-sur-Arzon, en Francia), Hot Rize, Lynn Morris, Alison Krauss, Laurie Lewis o Blue Highway, por citar sólo a algunos de ellos. Sin duda, un disco ideal para iniciarse en el bluegrass.
Otras novedades a nuestro parecer interesantes que han hecho su aparición en "La Diligencia" estos primeros meses del 2000 son el segundo trabajo del gran cantautor afincado en Austin Slaid Cleaves, "Broke down", un disco imprescindible que le ha llevado a la cima de la lista Gavin Americana; el nuevo álbum del genio Buddy Miller, "Cruel moon"; el nuevo trabajo de Jon Randall, "Willin'", con la colaboración de Kurt Storey en la ingeniería de sonido, un viejo conocido de los habituales del Jambalaya, ya que aterrizó por aquí como violinista de Pam Gadd en el verano del 98; el álbum en solitario del gran compositor Byron Hill, "Gravity", que es también una joya; el disco de debut de Charlie Majors para Dead Reckoning, titulado "444"; el debut en solitario de Steven McClintock, un colaborador habitual de Victoria Shaw, con "Roadwise"; y las novedades de Bloodshot Records, como el álbum de homenaje a los Knitters, el álbum de canciones para cowboys de Sally Timms, el irónicamente titulado "The very best of Robbie Fulks" del artista del mismo nombre, un disco confeccionado con temas inéditos, o el álbum de Rex Hobart & The Misery Boys, "Forever always ends", repleto de honky-tonk del bueno.
Este es el rápido resumen del primer trimestre del 2000 en "La
Diligencia", el programa de música country de la cadena Ona Catalana.
Esperamos que este resumen pueda ser de interés y de utilidad para
aquellos aficionados a la música country fuera de la zona de cobertura
del programa (por el momento tan sólo la provincia de Girona). Seguiremos
informando.
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