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Número 3 - Septiembre/Octubre 99
Entrevista con Victoria Shaw - Victoria Shaw, Nuevos
Horizontes
Randy Howard, sentida pérdida en el mundo
del bluegrass
Steve Earle & Del McCoury, profundo desacuerdo
Country Rendez-Vous Festival, la Meca del Country
en Francia
Victoria Shaw, Nuevos Horizontes
Nuevos
y amplios horizontes se han abierto en 1999 para esta cantautora neoyorquina,
autora de cuatro temas que en su momento llegaron a la cima de la Hot Country
Singles and Tracks ("The river" y "She's every woman" para Garth Brooks,
"I love the way you love me" para John Michael Montgomery y "Too busy being
in love" para Doug Stone). Nuevos horizontes que vienen dados por una serie
de cambios fundamentales en su vida, todos ellos acaecidos recientemente:
en primer lugar, ya no luce la larga melena pelirroja, sino que lleva el
pelo más corto; en segundo lugar, el pasado 22 de junio pasó
por la experience única de la maternidad y dio a luz a su primera
hija, Ruby Cambridge Locknar, fruto de su unión con su esposo y
mánager Robert Locknar; y, finalmente, acaba de lanzar al mercado
norteamericano su primer disco editado en su propio sello, Taffeta Records,
después de dos brillantes álbumes en Reprise Records. El
disco se llama "Old friends, new memories" y es un brillante ejercicio
de cantautor que contiene catorce temas, incluyendo los arriba mencionados
que llegaron al número uno, por primera vez interpretados por la
propia Victoria Shaw. Este trabajo es un claro ejemplo de esencia por encima
de estilo, relativamente escaso en el Nashville actual.
El por qué de este repentino giro en su carrera musical, pasando de una multinacional de prestigio y con un amplio potencial comercial como Reprise Records a su propio sello Taffeta Records, creado muy recientemente, hay que buscarlo en las ventas de sus dos álbumes anteriores, "In full view" y "Victoria Shaw". A pesar de las excelentes críticas que recibieron y de la calurosa respuesta de muchos fans, las cifras de ventas nunca llegaron a los niveles deseados por la compañía. "Estoy muy orgullosa de los dos álbumes que grabé para Reprise, a pesar de que no obtuvieran el éxito comercial que de ellos se esperaba. No sé cuáles fueron los motivos, pero las cosas sucedieron así", comenta una realista Victoria Shaw. Estas expectativas inalcanzables en cuanto a ventas de álbumes hicieron que Victoria meditara su conveniencia de permanecer en Reprise Records. "Empecé a pensar que quizás Reprise no era el lugar más apropiado para mí. Nuestra relación ya había ido todo lo lejos que podía llegar. Enseguida vi claro también que lo que deseaba no era fichar por ninguna otra compañía grande y tener que sufrir otra vez los mismos quebraderos de cabeza".
Fue entonces cuando su marido y mánager Robert Locknar le sugirió olvidarse de las grandes compañías y probar de hacer el álbum que ella deseaba, en su propio sello discográfico. "Queríamos tener la capacidad de decidir en todos y cada uno de los aspectos de realización del disco, incluyendo la promoción, el contenido, el diseño, etc. Ha sido una experiencia interesantísima y de la cual estoy muy orgullosa." Según Victoria Shaw, "La principal diferencia de este álbum con respecto a los que grabé en Reprise es que con él no tuve que preocuparme del formato musical, de la radiodifusión, de las reuniones con los ejecutivos de la compañía... Sólo tuve que escuchar lo que mi corazón decía y hacer exactamente éso". Además de permitir el editar de forma totalmente independiente su música, otro de los atractivos para Victoria Shaw de tener su propio sello es el de poder incluir a otros artistas en el sello Taffeta Records: "Aunque de momento el sello servirá sólo para editar mis trabajos, en el futuro me encantaría tener a otros artistas en él. Espero que alguna vez llegue ese día".
En el Nashville actual empieza a ser habitual que talentos salidos de multinacionales emprendan el arriesgado camino de editar sus trabajos de forma independiente, en busca de la libertad creativa que en algunos casos se les niega. Desde su nuevo sello independiente Victoria Shaw se siente cercana a lo que están haciendo gente como Steve Earle, Kieran Kane, Kevin Welch o Lionel Cartwright: "A pesar de la notable diferencia de estilos, existe una cierta conexión entre lo que unos y otros hacemos. En este aspecto, me siento un poco como la prima lejana de todos ellos". "Old friends, new memories" ha sido producido por otro cantautor, el marido de Kathy Mattea, Jon Vezner, con quien Victoria dice conectar de forma especial: "Ha sido capaz de resaltar todo aquello que yo quería mostar al público. Sin él, el álbum no habría tenido este sonido." Además de la de Jon Vezner, el disco está repleto de colaboraciones de otros compositores de renombre en la industria discográfica de Nashville, como Skip Ewing, Gary Burr, Desmond Child, Steve McClintock o Chuck Cannon, aparte del propio Garth Brooks, co-autor de los dos temas que llegaron a la cima de las listas. Sobre la co-autoría de canciones com otros compositores, Victoria Shaw comenta que "existe un grupo de músicos con los que disfruto muchísimo componiendo canciones. Uno de estos músicos es Gary Burr, a quien admiro desde hace un montón de años, y otro es Desmond Child, quien curiosamente está cosechando en estos momentos un éxito enorme con el material que interpreta Ricky Martin."
Aparte de los temas del nuevo álbum, en los últimos meses Victoria Shaw ha seguido componiendo temas para otros artistas. "Ésta es otra de las formas que tengo de ganarme la vida. Recientemente Anita Cochran y yo hemos co-escrito el tema "That's not what I said", para el que pronto será su nuevo trabajo. También he escrito con Ty Herndon. No me importaría nada que otros artistas se fijaran en el material contenido en "Old friends, new memories" para hacer sus propias versiones. Sería todo un cumplido."
Lógicamente, el hecho de editar de forma independiente este "Old friends, new memories", ha hecho repensar la estrategia de comercialización del mismo. Sin el apoyo de la potente red comercial de Reprise Records, Victoria Shaw piensa basarse en las posibilidades ilimitadas que internet ofrece (los que dispongan de acceso a la red pueden visitar su página oficial en la dirección http://www.victoriashaw.com). "Como artista independiente, me siento una pionera de esta nueva frontera que representa internet. Creo que va a ser un elemento clave de las ventas de mis álbumes en el futuro. Mi objetivo es dar a conocer aún más mi música e intentar vender suficientes álbumes como para permitirme el lujo de continuar trabajando de forma independiente." El que no existan posibilidades de promoción a gran escala del álbum parece no preocupar demasiado a la artista neoyorquina: "En mi opinión, la mejor promoción para mi música será la que hagan las personas que compren el álbum y que lo recomienden a sus conocidos. Así funciona muchas veces." Además, libre ya de los designios de los directivos de Reprise en Nashville, nada impide a Victoria Shaw intentar conquistar a nuevos públicos con su música. "Este ábum es mucho más que música country, es música de Victoria Shaw y creo que puede gustar a un público mucho más amplio. Espero poder aprovechar el éxito que en estos momentos está teniendo en Europa el grupo Boyzone con su versión de "I love the way you love me" y que la gente a la que le guste el tema sienta curiosidad por escuchar más música de sus compositores".
Así que sus nuevas tareas derivadas de la reciente maternidad se lo permitan, Victoria Shaw piensa salir a la carretera para promocionar el nuevo álbum mediante actuaciones en directo, tanto con su propia banda, en recintos de gran capacidad, como en formato de trío acústico para el circuito de pequeños clubs. Victoria Shaw espera también poder tocar y presentar este álbum fuera de los Estados Unidos: "Fuera de los Estados Unidos, el público parece ser mucho más receptivo, ya que agradece el que el artista haga un viaje tan largo para ir a cantar hasta ellos." La experiencia europea de Victoria Shaw es relativamente extensa, con multitud de actuaciones en Francia, Suiza, Alemania, Holanda, Gran Bretaña e Irlanda. "En estos países he conseguido un bonito número de fans, que parece crecer con cada gira. Me gustaría muchísimo también poder tocar en España. Una vez estuve de vacaciones en Madrid y me encantó la ciudad. Tengo también unos amigos en el sur de España y lógicamente me encantaría tocar allí para poder visitarlos, cosa que espero que suceda en el futuro próximo."
Esta es la nueva realidad personal y profesional de Victoria Shaw, una
artista que, por encima de estilos y modas, sigue fiel a su estilo como
cantautora. "Old friends, new memories" es un álbum delicioso para
disfrutar en los momentos más tranquilos e íntimos y que
merece ser descubierto por el gran público. "Espero que los lectores
de la revista Jambalaya-Country Music Magazine tengan el deseo y la oportunidad
de conocer mi música. Seguramente, algunos de ellos se van a sorprender
de lo familiares que les resultan algunas de mis canciones. Para ellos,
seré una vieja amiga que no sabían que conocían."
Randy Howard, sentida pérdida en el mundo del bluegrass
A
los 38 años y después de una dura lucha contra el cáncer,
Randy Howard, uno de los mejores fiddlers (violinistas) actuales, murió
el pasado 29 de junio en su domicilio de Nashville. Nacido en Milledgeville,
Georgia, Randy ganó más de 300 concursos instrumentales,
incluyendo los más prestigiosos como el de Union Grove, en North
Carolina (1979), el National Championship (vencedor en 8 ocasiones) o el
Tennessee Old Time Fiddler Championship (vencedor en 4 ocasiones). También
ganó el Grand Masters Fiddle Championship en 1985 y el National
Mandolin Championship en 1990. Aparte de su talento con el violín
y la mandolina, Randy Howard también dominaba profusamente la guitarra
acústica y la eléctrica.
Como músico de sesión, Randy participó, entre otros, en las grabaciones de álbumes de gente como Garth Brooks, Steve Wariner, Faith Hill, Rhonda Vincent, Ricky Skaggs, Sweethearts of the Rodeo, Shelby Lynne, J.D. Crowe and the New South, The Lonesome River Band, Dale Ann Bradley y Kathy Chiavola, con quien compartió escenario durante varios años. En 1993 grabó su álbum de debut, "Survival of the Fiddlist" y justo antes de morir finalizó su álbum póstumo, "I rest my case". El álbum cuenta con la colaboración de conocidísimos artistas, tanto de bluegrass como de country, entre ellos Garth Brooks.
Parece
ser que la relación entre Randy y Garth fue siempre muy buena. Existe
una bella anécdota sobre dicha amistad, contada por el propio Randy
algunos meses antes de morir. Parece ser que al finalizar la sesión
de grabación del mencionado tema "Fit for a king" para el álbum
"Sevens", y mientras la mayoría de músicos guardaban sus
instrumentos, Randy se dirigió a uno de ellos, Carl Jackson, y empezó
a tocar el inicio de "The fields have turned brown". Garth se dio cuenta
e inmediatamente empezó a cantar la letra del tema, ante la sorpresa
mayúscula de Randy y Carl. Randy se dirigió a Garth y le
preguntó que cómo sabía él esa canción,
a lo que Garth respondió que era una de las favoritas de su padre.
Garth llamó de nuevo a los músicos al estudio y grabaron
el tema completo "The fields have turned brown", con el que Garth obsequió
a su padre. Según Randy, se trataba de una electrizante versión
country. Pasados los meses, Randy estaba trabajando en su segundo y póstumo
álbum y llamó a Garth, quien estaba en San Diego jugando
al béisbol, para pedirle permiso para utilizar la grabación
de su voz resutante de aquella sesión, con la que pensaba realizar
una versión bluegrass del tema e incluirla en el disco. No sólo
Garth Brooks le dio el permiso para hacerlo, sino que se desplazó
hasta Nashville para grabar de nuevo el tema, cediéndole además
los derechos de la grabación para que los ingresos derivados de
la venta del disco ayudaran a hacer frente a los elevados gastos de la
enfermedad. Obviamente, hasta su muerte Randy Howard sólo tuvo palabras
de agradecimiento ante la generosidad y humanidad de Garth Brooks.
Randy Howard fue enterrado en su Georgia natal, aunque es quizás
en Nashville donde más se ha llorado su pérdida. En esta
ciudad, el pasado lunes 5 de julio se ofició una misa en su memoria,
a la que asistieron un gran número de músicos y artistas,
entre ellos unos 25 violinistas profesionales. Allí estaban los
grandes, Stuart Duncan, Vassar Clements, Buddy Spicher y Kurt Storey, entre
otros, quienes tocaron a coro el tema "Lonesome Moonlight Waltz" del mítico
Bill Monroe y el tradicional "Soldier's Joy". Finalmente, 4 días
más tarde, el 9 de julio, se celebró en la meca del bluegrass,
el mundialmente famoso Station Inn, un sentido concierto de homenaje a
Randy Howard, encabezado por Kathy Chiavola. Quizás dentro de un
tiempo los ángeles del cielo dejen sus arpas y cojan el fiddle.
Decansa en paz, Randy.
Steve Earle & Del McCoury, profundo desacuerdo
Empezaron
siendo la sensación del año, cuando a inicios de 1999 lanzaron
al mercado sus respectivos trabajos ("The mountain" para Steve Earle y
"The Family" para Del McCoury Band). Parecía que la llegada de Steve
Earle al mundo del bluegrass iba a suponer una entrada de aire fresco para
el género, gracias a las nuevas ideas y perspectivas musicales de
un personaje hasta ese momento ajeno al estilo. Así lo recibieron
crítica y público, que respondieron de forma entusiasta a
ambos proyectos, especialmente hacia "The mountain", por lo que suponía
de giro radical en la carrera de Steve Earle.
Las extensas giras invernales y primaverales por Estados Unidos y por el centro y norte de Europa se saldaron también con un considerable éxito de público, con carteles de "No hay entradas" colgados en muchos recintos. Pues bien, la sorpresa llegó cuando a finales de Mayo el propio Earle anunció que se cancelaban las actuaciones previstas para el mes de junio -que incluían el prestigioso festival de Telluride-, dado el cansancio acumulado durante los intensos meses anteriores. Sospechosamente, la nota continuaba agradeciendo la valiosa colaboración de Del McCoury y su banda y deseándoles lo mejor en su próxima gira de promoción del álbum "The family". La siguiente sorpresa llegó el pasado 21 de junio, cuando otra vez Steve Earle anunció la reanudación de su gira bluegrass con una nueva formación, los Bluegrass Dukes, que incluía a artistas tan destacados como Tim O'Brien (mandolina, armonías vocales), Darrell Scott (banjo, dobro, armonías vocales), Casey Driessen (fiddle) y Dennis Crouch (bajo).
Por su parte, Del McCoury habló también de los acontencimientos sucedidos durante las giras con Steve Earle y de los verdaderos motivos que le habían impulsado (a Del, no a Steve) a romper la colaboración. "En realidad no conocí bien a Steve Earle hasta que empezamos nuestra primera gira con él. Enseguida me di cuenta de que todavía era demasiado alocado. Esta es la razón por la que decidí interrumpir nuestra colaboración." De todos los vicios de Steve Earle parece ser que el que más crispó a Del McCoury fue el de soltar tacos desde el escenario, entre canción y canción, en los festivales de bluegrass. "Todavía teníamos 10 actuaciones en la costa este y otras 10 en la oeste y decidí que Steve no debía seguir entre la gente del bluegrass. A mi me gusta que las actuaciones se muevan en un ambiente de educación y respeto y no debe haber lugar en el escenario para la vulgaridad ni nada por el estilo."
Así pues, y a pesar de centrarse en un aspecto que para muchos
prodría ser considerado como trivial, parece ser que las diferencias
entre el partriarca de los McCoury y Steve Earle se han hecho tan insalvables
como para provocar la cancelación de las actuaciones pendientes
y como para que Steve Earle las haya reanudado con una nueva formación.
Ahí quedará para la historia de la música bluegrass
una colaboración única entre dos grandísimos talentos,
provenientes de mundos diametralemente opuestos, aunque unidos por la música.
Afortunados son aquellos que ya posean su copia "The Mountain" y, especialmente,
aquellos que hayan tenido la oportunidad, ahora ya histórica, de
verlos juntos sobre el escenario.
Country Rendez-Vous, la Meca del Country en Francia
Meca: Ciudad de Arabia Saudita donde acuden en peregrinación los fieles al Islam. Por extensión, lugar frecuentado por los adeptos a una determinada manifestación cultural, política, deportiva o religiosa.
Días 30 y 31 de julio y 1 de agosto de 1999. Catorce mil personas en los tres días de festival, 14 artistas, casi 24 horas de música, tiendas y tenderetes con artesanía india, ropa vaquera, CDs, revistas, bares, una emisora de radio propia del festival.... Estos son algunos de los atractivos que ofreció la XII edición de uno de los más concurridos -si no el más concurrido- y más prestigiosos festivales de música country en Europa: el Country Rendez-Vous Festival. Cada año, durante el último fin de semana de julio y en Craponne-sur-Arzon, en el departamento de la Haute Loire (Alta Loira), se celebra este festival que congrega a miles de aficionados a la música americana.
Algunos son aficionados al country más actual y suspiran por ver a las estrellas de este estilo, provenientes de Nashville, otros son fans de los sonidos acústicos y trepidantes a la vez del bluegrass, algunos quizás buscan la originalidad de la música francófona de Louisiana, siempre presente en el festival, y otros -aquellos que son virtuosos de algún instrumento, quizás los menos- se predisponen a vivir a fondo el ambiente del cámping del festival, lleno de músicos amateurs que improvisan jam sessions en cualquier rincón del mismo. En definitiva, una vorágine de gente, de aplastante mayoría francesa, pero también con representantes españoles, británicos y holandeses, entre otras nacionalidades, que se reúnen para disfrutar de este único acontecimiento en pleno macizo central francés.
La edición de este año, la doceava, ha contado con un cartel exquisito, calificativo merecido sobretodo después de haber podido ver en directo las actuaciones y de comprobar el increible nivel de algunos de los artistas, desconocidos hasta ahora para quien suscribe estas líneas. A parte de los nombres conocidos por la gran mayoría, como Hal Ketchum, Brady Seals y Chad Brock, de los que hablaremos al final, hay que hacer mención sobretodo de la sorpresa mayúscula del festival: The Jeff Little Trio, un trío eminentemente instrumental liderado por el pianista Jeff Little y que encadiló al público. Este grupo actuó en la tarde del tercer día -domingo- y arrancó los aplausos más rabiosos de la audiencia con su mezcla de bluegrass, jazz, ragtime y swing, a la que tuvo que contentar con tres bises. Del delirio posterior basta con decir que no hubo CDs para todos aquellos que lo quisieron adquirir.
Otra de las revelaciones del festival fue el recién formado grupo de bluegrass franco-italo-americano, The Lucky Frogs, que fue el segundo grupo en abrir el festival el viernes por la noche y que calentó definitivamente los ánimos de los asistentes. El virtuosismo de Thierry Lecoq com la mandolina y el fiddle, de Jean-Marc Delon con el banjo y del matrimonio Jean-Marie Peschiutta y Natalie Shelar con la guitarra acústica y el bajo, respectivamente, así como las excelentes voces del cuarteto, quedaron de manifiesto a lo largo de la hora larga de su actuación, en la que desfilaron grandes temas del bluegrass y del country, como "My Rose of Old Kentucky" (Bill Monroe), "High Lonesome Sound" (Vince Gill), "Something that we do" (Clint Black) o "Bowling green" (Laurie Lewis).
Un nivel similar de entusiasmo entre el público despertaron el sábado por la noche los canadienses Foster Martin Band en su primera actuación a este lado del Atlántico. Poderosos, directos como el rayo, su música es una inyección a la vena de country del bueno por parte de un grupo que recuerda enormemente a los Alabama de los buenos tiempos. Con tres álbumes en el mercado, titulados "Willy's bar and grill", "Ragtop Chevy" y el reciente "Moonshine n' Moonlight", tienen una amplia legión de fans y llenan estadios de 30.000 personas en el Canadá, donde son ya una banda de culto.
Dejando los highlights del festival a un lado y siguiendo un orden cronológico, hay que decir que el festival empezó el viernes con un grupo francés llamado General Store, con un repertorio basado en versiones de clásicos del country, como el mítico "City of New Orleans", con el que empezaron la actuación. A los General Store le siguieron los mencionados The Lucky Frogs, quienes dejaron paso a una banda como Markus Rill & The Gunslingers, representativa de lo que actualmente se viene a llamar country alternativo o alt.country, un estilo donde se fusionan el country, el rock, el folk y el blues. Tres versiones, las de "Blue moon of Kentucky", "Ghost riders in the sky" y "Waiting around to die" de Townes Van Zandt, y el resto de temas propios confeccionaron el repertorio de esta banda que pasó con notable la prueba de presentar este nuevo estilo por primera vez en el festival. Para aquellos que sean amantes de los sonidos y voces a lo John Mellencamp o Steve Earle, es muy recomendable el nuevo -segundo- trabajo de esta banda, "The devil and the open road", editado en España por el sello independiente Moby Disk. Finalmente, la noche terminó con la presentación en Europa de la nueva estrella de Warner Records, Chad Brock.
Las actuaciones del sábado empezaron con lluvia y con el cuarteto franco-americano de old-time Ida Red que hizo las delicias del público con sus sonidos tradicionales procedentes de las profundidades de los Apalaches, seguido por una excelente Rosie y su banda de acompañamiento, The Rebels. Temas propios de buen country-rock y mucha energía en escena le permitieron contactar perfectamente con el sector más "eléctrico" de la audiencia. Acto seguido, le tocó el turno a uno de las auténticas leyendas vivas del banjo, J.D. Crowe y su banda the New South, quienes, a pesar de tener un nuevo trabajo en el mercado titulado "Come On Down To My World", no ofrecieron ninguna pieza del mismo durante su actuación en este Country Rendez-Vous Festival. Nacido en Lexington, Kentucky, en 1937, J.D. Crowe se acompañó para esta gira de unos New South de lujo, con Richard Bennett a la guitarra acústica y voz solista y Jimmy Gaudreau a la mandolina, como miembros más destacados. Como era de esperar, J.D. Crowe ofreció un repertorio de bluegrass tradicional a rabiar, sin concesiones, con un banjo preeminente en la mayoría de temas, demostrando que sigue estando en plena forma musical a sus 62 años. Finalmente, para completar la noche actuó otra de las grandes estrellas de Warner Records, el ex-líder de los Little Texas, Brady Seals, y los ya mencionados y sorprendentes Foster Martin Band.
El domingo las actuaciones se produjeron bajo un sol de justicia, que ayudó a elevar una temperatura que se fue caldeando a medida que se iban sucediendo las actuaciones. Empezaron los franceses Midnight Rodeo, todavía con el dobrista Bruno Liger como líder, aunque con una nueva formación respecto a la que aparece en su primer CD, "Get some work done" y demostraron que son una de las grandes bandas de country acústico y bluegrass francesas de la actualidad. La tarde continuó con una destacable y poco conocida voz femenina del country actual, Teresa Farris, quien utilizó la banda de Brady Seals para presentar los temas de su repertorio, incluyendo sus pequeños éxitos "Naked in the pouring rain" y "All I need".
La buena actuación de Teresa Farris predispuso al público para la siguiente actuación, la ya comentada gran revelación del festival, la del Jeff Little Trio. A continuación vino el plato fuerte del festival, la actuación del magnífico cantautor Hal Ketchum, mientras que la lista de actuaciones se cerró con la banda francesa Zydeconnexion, quienes acercaron por primera vez el zydeco a los asistentes a este festival. Posteriormente, y como verdadero telón final con el que dijeron adiós a los asistentes, todos los artistas se reunieron en el escenario para interpretar, en forma de improvisada jam session, dos temas tan populares como "Blue moon of Kentucky" y "Will the circle be unbroken".
Y después del repaso cronológico de las actuaciones, ya tan sólo queda comentar las de los tres "grandes": Chad Brock, Brady Seals y Hal Ketchum. De los tres, Chad Brock fue el más flojo, con diferencia. Para quien escribe estas líneas -y supongo que habría opiniones para todos los gustos, en un sentido o en otro-, fue un poco la decepción del festival, ya que siempre se espera más de un artista de una major label como Warner. Con un sonido excelente, con músicos de primer nivel, con una banda completa, incluyendo fiddle y steel guitar, ¿por qué, a mi modesto entender, pinchó Chad Brock en este Country Rendez-Vous Festival? Pues por varios motivos: en primer lugar, se notó la falta de repertorio de un artista que tiene un solo álbum, ya que tuvo que recurrir a varias versiones ("The running kind" y "Big city" de Merle Haggard, "Sweet home Alabama" de Lynyrd Skynyrd, "Keep your hands to yourself" de los Georgia Satellites y "Can't get enough of your love" de Bad Company), además de alargar innecesariamente muchos temas con solos interminables de los diversos miembros de la banda, incluyendo un solo de batería. Además, Chad Brock demostró poco carisma en el escenario y recurrió a trucos sensibleros y que no venían a cuento para nada, como el declararse a su novia en el escenario a medio concierto, con el cual consumió también unos cuantos minutos que podrían haber sido dedicados a otra canción. Me pregunto si en cada concierto de esta gira europea hace lo mismo...
Por otro lado, la forma en que se preparó el concierto también fue deficiente: los tres primeros temas fueron cantados, sin Brock en el escenario, por el guitarrista/violinista de la banda, cosa que se repitió a medio concierto con otro tema más. Todos ellos fueron interpretados a la perfección por el cantante "suplente", lo que dejó una cuestión flotando en el ambiente: ¿por qué no es éste el artista en solitario en vez de Chad Brock, quien además no toca ningún instrumento en el escenario? Sin embargo, es justo reconocer que hubo buenos momentos, aunque fueran escasos. Éstos llegaron cuando Brock interpretó los temas más conocidos de su nuevo álbum, como "Evangeline", "Ordinary life", "Lightning does the work" y "Unbreak my heart". En resumen, una actuación calculada al milímetro y muy profesional, pero al mismo tiempo bastante fría y poco atractiva, a pesar de la excelente voz del artista de Louisiana.
Brady Seals ofreció el sábado una actuación correctísima, con un sonido perfecto y grandes canciones, alternando los temas electrizantes con baladas, aunque aquellos que disfrutan con el country más tradicional seguro que echaron en falta un poco más de diversidad instrumental (mandolina, steel guitar, fiddle). Con una banda formada por músicos jóvenes y con predominio de las guitarras eléctricas, Brady Seals abrió el concierto con un tema de Tom Petty and The Heartbreakers, "You wreck me". Acto seguido, Seals empezó a desgranar los mejores temas de sus dos álbumes en solitario ("Another you, another me", "I fell", "The best is yet to come", "Kickin' and screamin'"), así como temas míticos como "Amy's back in Austin", que había sido ya un éxito con su anterior banda, los conocidísimos Little Texas. Las versiones también estuvieron presentes a lo largo de esta actuación, pudiéndose reconocer, además del tema inicial de Tom Petty, "I hear you knockin'", un tema popularizado por gente como Dwight Yoakam y el rockero Dave Edmunds, y "Revolution #9" de los Beatles.
Finalmente, de los tres grandes nombres del country, fue Hal Ketchum quien tuvo una actuación más lucida, presentando un buen puñado de temas de su recientísimo nuevo trabajo "Awaiting redemption" y adornándolos con viejos éxitos marca de la casa como "Past the point of rescue", que abrió el concierto, "Small town Saturday night" o "Trail of tears", cantada totalmente a capella por Hal Ketchum en solitario. A pesar de contar con una banda reducida, con tan sólo tres miembros (guitarra, bajo y batería, a parte de su propia guitarra acústica), Hal Ketchum ofreció un concierto lleno de matices musicales, mezclando estilos como el country, el folk y el rock, y en el que su privilegiada voz fue un instrumento más y no sólo el elemento mediante el cual se sirve para recitar las interesantes letras de sus canciones. Sin duda, un artista interesante más allá de géneros y modas musicales.
En resumen, un gran cartel, un gran ambiente y una gran organización (¡Felicidades a Georges Carrier y su equipo!) hacen de este Country Rendez-Vous una cita ineludible cada verano para los amantes de la buena música country. Ya están anunciadas las fechas del año que viene: 29, 30 y 31 de julio del año 2000. Sin duda, habrá que empezar a anotarlas ya en la agenda!
Más información:
Página Oficial del Country Rendez-Vous Festival: http://www.festivaldecraponne.com
Página Oficial de Hal Ketchum: http://www.halketchum.com/
Página Oficial de Brady Seals: http://www.bradyseals.com/
Página Oficial de Chad Brock: http://www.wbr.com/nashville/chadbrock/index.html
Página de J.D. Crowe & The New South:
http://www.banjo.com/Profiles/JDCrowe.html
Página Oficial de Foster Martin Band: http://www.wpgumbo.com/fmb/
Página Oficial de Teresa Farris: http://www.asismanagement.com/Teresamain.html
Página Oficial de Markus Rill & The Gunslingers: http://www.markusrill.net
Información sobre Rosie & The Rebels: http://121music.com/pages/cd4/rosie.html
E-mail contacto con The Lucky Frogs (Jean-Marc Delon): jmdelon@avo.net
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