Plegaria para un niño dormido
quizás tenga flores en su ombligo
Y además con sus dedos que se vuelven pan
barcos de papel sin alta mar
Plegaria para un niño dormido
donde el mundo es un chocolatín
Adonde van mil años dormidos que no están
entre bicicletas de cristal
Sonríe el niño dormido
quizás se sienta gorrión esta vez
Jugueteando inquieto en los jardines de un lugar
que jamás despierto encontrará
Que nadie, nadie despierte al niño
déjenlo que siga soñando felicidad
Destruyendo trapos de lustrar
alejándose de la maldad
Se ríe...
1969