MANGA PARA NOVATOS:
GUIA DE SUPERVIVENCIA

Ryo-Oki


En el manga, como en todo, para cada uno de nosotros ha habido una primera vez. Inesperada, predestinada o sorprendente, ha habido una única ocasión, que no volverá a repetirse, en la que nos encontramos con un cómic, una serie de televisión o un vídeo, y dijimos: ¿qué es esto?

Esta sección pretende orientar un poco a los recién llegados a este mundo extraño y complejo del manga, para que sus primeros pasos en él no resulten tan caóticos como lo fueron los nuestros. O, al menos, para que lo sean con más estilo.

"Me gusta el manga. Y ahora, ¿qué?"

Supongamos que acabas de descubrir que el manga puede ser una afición interesante. Tal vez un amigo, tal vez la televisión te han revelado las delicias de estos dibujos japoneses. Te has decidido a contactar con gente que sepa un poco y quizás has conseguido un fanzine o alguna revista especializada.

Entonces es cuando empiezas a escuchar cosas como "anime" y "OVA", y descubres que de ciertas series ha aparecido en Japón el volumen veintisiete o treinta y ocho (cuando te acercaste al quiosco y lo comentaste te miraron de un modo extraño), que lo que tu pensabas era una serie de vídeos resulta tener cuatro mil quinientas páginas en papel -casi todas sin publicar aquí, por supuesto-, o que las versiones que pasaron por televisión estaban censuradas, o que no puedes conseguir los números atrasados de tal o cual obra, o que...

Aunque también puede ser que no te suceda nada de esto: simplemente, has dado con algo que te gusta, y no sabes por dónde seguir.

Pertrechándonos.

Tu primer objetivo será conseguir un buen proveedor de manganime. Una de las causas más frecuentes de queja entre los aficionados es la extremada dificultad en conseguir una u otra obra, de la clase que sea. Aunque habrás visto que a los quioscos llegan algunas con cierta regularidad, no es menos cierto que la mitad de los lanzamientos no pasan por ellos.

¿Por dónde empezar? En primer lugar debes comprobar que en ciudad no exista un proveedor especializado de cómic. Entre ellos encontrarás normalmente entendidos que cubrirán tus necesidades básicas, y podrás obtener casi todo el material nacional (cómics y vídeos, esencialmente), así como 'merchandising' de calidad muy variable: desde los pósters (no es que sean imprescindibles, claro, pero animan mucho), hasta todo tipo de cards, pasando por figuras, CDs con bandas sonoras, etc.

Si en tu ciudad o pueblo no encuentras ninguna tienda de estas características, y no puedes desplazarte, no desesperes todavía: hay alternativas. En numerosos fanzines y revistas encontrarás publicidad de diversos establecimientos que estarán encantados de abrirte una cuenta y remitirte por correo los pedidos que les hagas. Además, deberías probablemente suscribirte a varios de los numerosos boletines de venta por correo que circulan por ahí, puesto que se hacen cargo de una buena cantidad de saldos y liquidaciones tanto de cómics como de cintas de vídeo que te permitirán ir ampliando -aunque lentamente- tus colecciones.

La tercera fase: el momento de la verdad.

Una de las cosas que aprenderás muy pronto es que los aficionados al manga (otakus, en japonés) siempre estamos quejándonos de no tener suficiente. Y es verdad, no hay suficiente. Probablemente la Biblioteca de Alejandría en manga no sería suficiente, y ni siquiera la legendaria (y borgiana) Biblioteca de Babel.

Pero eso no significa en absoluto que no hay mucho y muy buen manga disponible en español, ya sea en cómic o en formato de vídeo. Así que, ¿por dónde empezar?

Los clásicos.

La respuesta es evidente. Por donde más te guste. Pero no deberías olvidar que el manga, tal como existe en la actualidad, tiene un doble componente: por un lado es arte y por otro mercado.

La producción manga de Japón es simplemente asombrosa. La cantidad de revistas es enorme y su tirada inconcebible en Europa (hablamos de publicaciones semanales que pasan del millón de ejemplares para un país que sólo tiene tres veces la población de España).

Dentro de esta masiva publicación la calidad es muy variada. Puedes encontrarte fácilmente series de mero relleno que repiten fórmulas ya explotadas con éxito al lado de series marginales de difícil comprensión.

Y, junto a ellas, han nacido auténticas obras maestras. Son obras que, a pesar de los años transcurridos desde su aparición, siguen considerándose puntos de referencia para el manga posterior.

Estas son las que no deberías perderte.

Afortunadamente para nosotros, muchas han sido traducidas a nuestro idioma. Al llegar a este punto deberás hacer una distinción vital: si bien las obras de cómic puedes (más o menos) conseguirlas, las de vídeo tienen una distribución mucho más difícil, y las series que han pasado por televisión ninguna en absoluto.

Y es que en televisión hemos visto cosas excelentes: KOR, Saint Seiya, Maison Ikokku, DragonBall, City Hunter... series que simplemente no puedes perderte si realmente quieres llegar a entender (y disfrutar en el camino) el universo que acabas de descubrir.

Pero no desesperes: la política de reposiciones viene en tu ayuda y, tarde o temprano, acabarán cayendo de nuevo. O, si no, siempre puedes recurrir a algún aficionado, asociación o grupo que se preste para grabártelas.

"Mamá, ¿tengo que aprender idiomas?"

Es una pregunta que todo otaku tarde o temprano se hace, de modo que mejor empieces pronto. Dependiendo de tu afición, puedes probar a tomar unas lecciones de japonés: es un idioma difícil, pero no imposible.

Sin embargo, si has decidido que no es lo tuyo, te recomendaría seriamente plantearte la alternativa del inglés. Desde la Segunda Guerra Mundial Japón y Estados Unidos mantiene una relación muy particular, y la afición al manga esá allí tal vez más extendida que en ninguna otra parte, de manera que las traducciones están a la orden del día. Casi todos los proveedores especializados en España ofrecen la posibilidad de conseguir material importado, de modo que eso te puede abrir las puertas de una buena cantidad de obras a las que de otro modo no tendrás acceso.

Para terminar: cosas de la Red.

Para terminar por este mes, un par de consejos para los internautas no experimentados. La Red es simplemente maravillosa si te gusta el manga. Gracias al carácter cada día más gráfico de la web, la explosión manga es algo que no cesa y ha puesto al alcance de todos no solamente ilustraciones originales, sino un 'fan art' de una calidad a veces excepcional, además de archivos con temas musicales, cortos de animación y otras maravillas que irás descubriendo por ti mismo.

Para poder aprovechar en toda su extensíón estas posibilidades deberás cumplir un requisito previo, sin embargo: debes dotar a tu navegador de soporte japonés. Es realmente sencillo, pero hay que hacerlo.

Y, por último, aunque la WWW es quizá lo más atractivo, te recomiendo que no te cierres a otras posibilidades. El viejo y popular ftp en los directorios públicos de servidores como Sunet (ftp.sunet.se) reserva agradabilísimas sorpresas a los que se decidan.


SAKURA