GUIA PRACTICA DEL MANGA: LOS GENEROS


Por Nicolás F. Pardo

"Una buena manera de escaquearse a una orden
es andarse con rodeos. 'Por supuesto,
señor, correcto, lo he entendido, en
cuanto ponga las herramientas
a punto, sí, señor..., ejem,
¿podría esperar un momento a que
las coloque en el suelo
y las vaya ordenando por tamaños, formas,
colores y número de serie?'"

(Paranoia, Consejos para Traidores)

Como todos sabemos bien, las clasificaciones son algo tremendamente útil: generan interminables discusiones, toma una enorme cantidad de tiempo establecerlas (y más aún mantenerlas al día), nos permiten confundir lo que está claro y en, suma, ordenar las cosas de modo que nadie sea capaz de entenderse.

Esta sección pretende contribuir a estas importantes funciones en lo que al manganime se refiere, de modo que me veo en la obligación de hacer una doble advertencia:


Es difícil establecer una clasificación clara del manga. El manga puede ser categorizado desde muy diversos puntos de vista: los personajes, el tema o la clase de mundo en que se desarrolla la historia pueden dar lugar a diferentes encuadres, de modo que una misma obra podría ser considerada de espadas y brujería, de chicas guerreras o de personaje colectivo, ordenaciones todas ellas perfectamente compatibles.

Por tanto vamos a establecer una distinción previa en la que casi todos podremos estar de acuerdo: hay manga mainstream y manga marginal.

Corrientes principal y marginal en el manga.

Ni la principal es absoluta ni la marginal lo es tanto, pero estas etiquetas pueden bien definir un fenómeno que todos hemos observado: hay dos clases de manga. Por un lado encontramos obras como 'Dragon Ball', 'Ruin Explorers o 'Bastard' por poner ejemplos publicados en España, en las que tanto los personajes como el curso de la acción son medianamente predecibles.

En realidad, casi todo el manga que se publica fuera de Japón pertenece a esta 'corriente principal', en la que podemos distinguir una sólidas 'reglas del arte' y que, aun con todas sus variantes, siguen fórmulas de probado éxito.

Junto a ella, o más bien a su sombra, existe sin embargo un segundo tipo de manga que tiene poco que ver con este, y que se aproxima en cierto modo al cómic europeo. Buen ejemplo de este tipo de hacer es 'Regreso al mar', de Satoshi Kon, o 'Qué horror de apartamento', que huyen de los que podríamos denominar tópicos del manga para adentrarse en una realidad diferente en la que los personajes son más humanos tal vez, donde la fantasía ocupa un lugar diferente y la realidad tiene las aristas más cortantes.

La corriente principal: Shonen y Shojo.

Dentro del 'mainstream' del manga, lo más usual es distinguir entre 'Shonen manga' y 'Shojo manga', o 'Manga para chicos' y 'Manga para chicas', como tradicionalmente suele traducirse.

En realidad no se trata de clases de manga en sí mismas, sino de amplias categorías que engloban a su vez los auténticos géneros. En este sentido, es muy representativa la página web de Kodansha, con su distinción entre "Revistas para hombres" (Shonen manga) y "Revistas para mujeres" (Shojo manga).

Lo que podemos concluir es que en la actualidad, la utilidad real de esta clasficicación es que nos permite distinguir entre dos tipos de concepción gráfica muy diferentes (formas de los rostros, preponderancia de un tipo u otro de ojos, cuerpos más estilizados, etc.) y selección y tratamiento argumental distintos, más que entre categorías propiamente dichas.

Dojinshi y 'mangwa'.

Nuevamente, no se trata de categorías, sino que aquí la clasificación se realiza en función del origen de la obra.

Se denomina 'dojinshi' al manga hecho por aficionados, generalmente en el propio Japón, que toma como protagonistas a los de las series más conocidas, para hacerles vivir aventuras alternativas y, muchas veces, paródicas. Aunque el 'dojinshi' es, por tanto, manga de aficionados, no lo es de principiantes, y no suele contar con personajes originales.

'Mangwa' ha sido utilizado, a falta de término mejor, para etiquetar los cómics 'estilo manga' que se realizan fuera del Japón. Su principal rasgo es que imitan sobre todo el grafismo de los japoneses (las caras, el tratamiento de los fondos y los cuerpos) aunque no tienen tal aproximación (en general) en cuanto al ritmo, los temas ni el desarrollo argumental, de modo que entre ellos puede encontrarse desde la pura y simple copia, a obras netamente norteamericanas dibujadas en estilo manga. De particular éxito han gozado los trabajos de Benn Dunn (Ninja High School, descarada imitación del estilo Takahashi) o la de Adam Warren (en España, Bubblegum Crisis, basada en los OVA's del mismo título).

Un caso aparte: el hentai.

Se denomina hentai al manganime erótico. La producción japonesa de este género es muy abundante, y parte de ella comienza a llegar a Occidente, lo que genera tal vez la más importante polémica del manga entre ciertos sectores, que consideran que los dibujos animados son cosas 'para niños'.

¿Por qué considerar al 'hentai' un caso separado? La razón principal es la proliferación de subgéneros y la enorme difusión de algunos casos especiales, sobre todo a través de Internet.

Así, nos encontramos con que el 'hentai' abarca todos los géneros relacionados con el sexo en Occidente, más algunos propios, pero con una característica que los distingue de su contrapartida occidental: las protagonistas son muchas veces adolescentes (con el escándalo que eso genera: recordemos 'Angel' de U-Jin).

Una última nota que creo conveniente comentar es el hecho de que el 'dojinshi' alcanza aquí su máximo campo de expresión, de modo que por cada serie de éxito que aparece en Japón, existe su contrapartida 'hentai', en ocasiones de una extraordinaria calidad. Caso destacado es el de 'Sailor Moon', culpable en gran parte de las 'hentai wars' en la Red y que dispone de su propio grupo de noticias en USENET (alt.hentai.sailor-moon).

Profundizando en los géneros.

Al fin llegamos al corazón de este artículo. Esto es lo que esperábais al leer el título del artículo. Así que, sin más preámbulos:

  • El género fantástico: también conocido como 'de espadas y brujería', es fácilmente reconocible por sus personajes, que suelen ser guerreros, magos o poseedores de extrañas cualidades, y los mundos en que se desarrolla, de neta ambientación medieval (del medievo europeo), y entre cuyos representantes más claros puede citarse la 'Crónica de la Guerra de Lodoss', más conocida como 'Record of Lodoss War'.

  • El género de lucha: o de artes marciales en todas sus variantes. En él los protagonistas se ven obligados por diversos motivos a enfrentarse sucesivamente a enemigos más y más poderosos. Una buena parte de las series de esta clase tiene su origen en los correspondientes juegos electrónicos, como 'Street Fighter', 'Fatal Fury' o 'Samurai Shodown', pero sin duda las más conocidas en España son 'Bola de Dragón' y 'Los Caballeros del Zodíaco'.

  • La 'soap opera': muchas veces se etiqueta a este tipo de manga como 'comedia estudiantil'. Si bien es cierto que en la gran mayoría de las ocasiones la acción (normalmente amorosa, normalmente un triángulo -bien que de cuatro esquinas-) se desarrolla entre estudiantes, no siempre es así. La característica es el enredo romántico, y sus grandes exponentes por estos lares han sido 'Kimagure Orange Road', 'Maison Ikokku' y 'Video Girl Ai'.

  • Humor: aunque llegan a nuestro país menos de las deseables, lo cierto es que hay series japonesas cuyo ingrediente principal es el puro y simple humor. Como muestra, 'Dash Kappei', esto es, nuestro inefable 'Chicho Terremoto', capaz de burlarse en un solo episodio de las series deportivas, de ciencia ficción, románticas y de lucha. Y sin respirar.

  • Mecha: derivado de 'mech', 'mechanism', etc. Son las obras en las que grandes robots articulados son los protagonistas. Uno de los primeros manga que llegó a la televisión española era precisamente 'Mazinger Z', y dejó, ya por aquel entonces, una huella imborrable en los críos que éramos. Después vimos 'Robotech', y descubrimos que el mundo de los robots podía ser realmente apasionante.

  • Las series deportivas: si algo conviene al espíritu japonés es el deporte. Es un pueblo del que podríamos decir que fomenta por encima de cualquier otra cosa el espíritu de equipo, tanto en la vida como en el trabajo, y el manga de deportes no podía dejar de ser la gran estrella. En España, desde 'Touch' (Bateadores) a 'Captain Tsubasa' (Oliver y Benji) pasando por mil y una series que han explorado los deportes más extraños.

  • Ciencia ficción: este género no podía dejar de ser fundamental en el país más tecnificado del mundo. Nosotros intuimos el siglo veintiuno, pero en Japón llevan viviendo en él una década. Así nos encontramos obras maestras como 'Akira' o 'Roujin Z', ambas de Otomo, que examinan un futuro cercano, junto a otras que nos sumergen en milenios por venir, como 'Héroes de la Galaxia' o 'Grey'.

  • Cyberpunk: probablemente se me discuta que separe esta categoría de la anterior, pero creo que existen buenas razones para hacerlo. En primer lugar, el hecho de que Japón cuente con un gran maestro en este campo como es Masamune Shirow ya lo justificaría, pero es que además, en el manga cyberpunk se respira un aire distinto de la mera ciencia ficción. Y bien lo prueban las páginas de 'Alita' o 'Genocyber'.

  • Heroínas: una de las características más acusadas del manga es la capacidad de crear deslumbrantes personajes femeninos. Sucede sin embargo que en muchas ocasiones es más fácil decidir que una obra concreta pertenece a un género más asentado (como fantasía o ciencia ficción) que admitir que lo que sostiene la obra es la fuerza de estos personajes. De modo que queda al gusto de cada cual, por lo que, como excepción, no citaré ninguno.

    En este apartado hay quien hace una subclasificación:

    • Chicas con pistolas

    • Chicas con espadas.

  • Héroes: la contrapartida del anterior, carpeta de los manga en los que la personalidad del protagonista masculino (normalmente sólo uno, al contrario que en la anterior), determina toda la serie. Ejemplos de esto pueden serlo 'City Hunter', 'Golgo 13' o 'Lupin III'.

  • Yakuza: en Japón un tema recurrente, aunque a nuestro país han llegado muy pocos mangas de este género. Sin embargo, 'Crying Freeman' sobresale con fuerza propia debido tanto a la potencia de su dibujo como a la seriedad del argumento.

  • Históricas: la historia del Japón está llena de mitos y leyendas que el manga se ha encargado de explorar. Hay que recordar que se trata de una nación que pasa casi directamente de la Edad Media al siglo veinte, y que hace poco más de cien años la casta samurái seguía aún sus costumbres tradicionales. En España podemos mencionar 'Kamui' e 'Ikkyu', por citar dos ejemplos.

  • El género de terror: nuevamente en España hemos podido disfrutar de muy pocas obras inquietantes. El manga, con su ritmo lento y su dibujo a tinta, parece especialmente adecuado para crear ambientes siniestros, y 'Horobi' nos deja claro que el resultado puede ser... perturbador.

  • Los monstruos: distinto del anterior, aunque conexo, es el género de monstruos. En él, uno o varios héroes se dedican a combatir a las fuerzas del mal, encarnadas en monstruos salidos de las pesadillas de un anatomista. Casos claros lo constituyen el genial 'Devilman' de Go Nagai, y 'Wicked City'.

  • "Erotic grotesque": un nuevo caso de género a caballo de otros varios que, por razón de sus especiales caracteres, creo merecedor de categoría propia. Altísimas dosis de sexo y violencia son sus ingredientes esenciales, y la combinación produce y extraño efecto que lo aleja del simple gore y lo convierte en un canto a la fuerza y brutalidad. La muestra más relevante la tenemos en la controvertida 'Urotsukidoji', que nos enseña que el poder y la bondad no suelen ir unidos. Hay protagonistas, pero no hay 'buenos'.

  • Comedias de transformaciones: abandonamos los escenarios sangrientos para adentrarnos en uno de los géneros más divertidos y populares que nos ha dado el manga. En él, el protagonista, o su familia, o sus amigos, o todo el mundo, sufre una transformación cada vez que se produce una determinada circunstancia, lo que genera los equívocos más extraños, normalmente aderezados con salsas picantes o un poco de amor. Por supuesto, todos estamos ya pensando en 'Ranma nibunnoichi', la magistral obra coral de Rumiko Takahashi y sus inolvidables personajes.

  • Las 'magical girls': género que podría también denominarse de 'sailor fuku'. 'Fuku' significa en japonés 'vestido'. El 'sailor fuku' es el uniforme que las adolescentes han de llevar en la escuela secundaria, y que ha ganado la condición de mito dentro y fuera del manga. Aquí las protagonistas son una o varias adolescentes (que visten normalmente el uniforme del colegio) que por alguna razón adquieren poderes especiales, y los emplean en hacer el bien y 'defender el amor y la justicia', como diría Usagi. Mención especial aquí merece 'Sailor Moon', cuya difusión en Occidente ha sido extraordinaria.

  • Las 'idol girls': superficialmente similar al anterior, esta clase de manga presenta sin embargo diferencias importantes. Ambos constituyen el cuerpo principal de lo que suele denominarse 'shojo manga', comentado más arriba. El argumento suele tratar sobre el objetivo de la protagonista de convertirse en 'idol singer' (no doy con una traducción exacta, quizá porque el fenómeno no existe aquí con esas características) y el lento camino que lleva a su consecución. En España destacaron 'Yoko y Saki', así como 'Eriko'.

  • El manga infantil: como suele decirse, el último, pero ni de lejos el menos importante. Porque en España el manga ha sido siempre visto, o bien por niños, o bien por una relativa minoría de otakus que lo ha disfrutado como un placer privado. Pero series clásicas como y 'Marco' las han -hemos- visto tanto niños como mayores (estos con la excusa de aquellos) y se han integrado en el imaginario colectivo de toda una generación. Aparte, quiero mencionar también los 'dibujos de animales', como 'Banner y Flapi' o 'La aldea del arce', magníficas muestras de dibujos infantiles.

Epílogo.

En esta sección no he pretendido, ni mucho menos, agotar el tema, y así, se quedan en el tintero asuntos tales como el 'gekiga', los manga de 'salary-man' y las 'office-ladies', además de cuestiones conexas como la de la caricatura o las series costumbristas, tan importantes en Japón.

Asimismo, no he tratado de realizar un catálogo de obras de cada género, sino simplemente de aportar algunos ejemplos representativos que han sido publicados en España.

Lo único que espero que todo lo anterior no haya resultado demasiado confuso. Y es que una clasificación del manganime existente requeriría un tratado entero, y aún así seguría resultando discutible.


SAKURA