Navarra (Nafarroa)

El blasón navarro tiene su origen en la batalla de las Navas de Tolosa. Las armas que Navarra traía eran de gules pleno. Sin embargo, en dicha batalla fue la intervención de su rey, Sancho VII "el Fuerte", valiente y decisiva, peleando con arrojo contra los moros. La tienda del jefe enemigo, Miramamolín, estaba rodeada con fuertes cadenas a las que estaba sujeto una auténtica muralla de esclavos; saltar o romper ese obstáculo era harto difícil. Empero el rey navarro, espoleando su caballo, se enfiló hacia el muro de esclavos y, al llegar a él, con un espectacular salto de su montura, pasó por encima, sirviendo este ejemplo a otros caballeros que lo secundaron. Dice la tradición que Sancho VII con un hacha asestó tales golpes a las cadenas, que éstas al fin se rompieron, liberando a los esclavos y originando la huída en desbandada de los enemigos.

Como reconocimiento a su heroico acto y en memoria de tal hazaña, incorporó a sus armas las cadenas, cargando en su centro una esmeralda que obtuvo en el botín, la cual portaba el rey moro vencido en su turbante. Son, pues, las armas de Navarra: En campo de gules, cadenas de oro, puestas en orla, aspa y cruz, cargadas en su centro con una esmeralda de su color.


También Comunidad Autónoma uniprovincial
 

Navarra

Son las mismas armas las de la provincia y las de la Comunidad Autónoma, pues se confunden. Es es, en campo de gules, cadenas de oro, puestas en orla, aspa y cruz, cargadas en su centro con una esmeralda de su color.




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