Ocupa tu puesto

 

 

  Ha mordido el silencio
un clamoroso grito.
¡Mi pulmón se va en pedazos
cantando:
"Muera de asfixia.
Mendigo".

Ha subido del fondo
el corazón del río,
y las hojas resecas
han gemido.
Parten voces del viento:
-Tu pulmón es hostil
porque no ha comido-.
¡Dale la sangre roja
que te robó el rico!
Torna al mundo
hoguera, abismo;
pero ocupa tu puesto
derecho, erguido.

¡Rebélate, mísero!
Que eres hombre
con fuerza
de apretar los anillos de hierro
a esos malos profetas
que te olvidan.

 

CERRAR VENTANA