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Ocupa tu puesto |
| Ha mordido el silencio un clamoroso grito. ¡Mi pulmón se va en pedazos cantando: "Muera de asfixia. Mendigo". Ha subido del fondo el corazón del río, y las hojas resecas han gemido. Parten voces del viento: -Tu pulmón es hostil porque no ha comido-. ¡Dale la sangre roja que te robó el rico! Torna al mundo hoguera, abismo; pero ocupa tu puesto derecho, erguido. ¡Rebélate, mísero! Que eres hombre con fuerza de apretar los anillos de hierro a esos malos profetas que te olvidan. |