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Muerto de Amor |
| No lo sabe mi brazo, ni mi pierna, ni el hilo de mi voz, ni mi cintura, ni lo sabe la luna que está interna en mi jardín de amor y calentura. Y yo estoy muerto, sí, como una tierna rosa, o una gacela en la llanura, como un agua redonda en la cisterna o un perro de amarilla dentadura. Y hoy que es Corpus, Seńor, he paseado mi cadáver de amor iluminado, como un espantapájaros siniestro. La gente, sin asombro, me ha mirado y ninguno el sombrero se ha quitado para rezarme un triste Padrenuestro. |