Me lo contaron ayer

 

 

  Me lo contaron ayé 
las lenguas de doble filo, 
que te casaste hase un mé... 
y me quedé tan tranquilo. 

Otro cuarquiera, en mi caso, 
se hubiera echao a llorá... 
Yo, crusándome de braso, 
dije que me daba iguá. 

Nada de pegarme un tiro 
ni de enredarme a mardisiones 
ni apedreá con suspiros 
los vidrios de tus barcones. 

¿Que te has casao? ¡Buena suerte! 
¡Vive sien años contenta 
y a la hora de la muerte... 
Dios no te lo tenga en cuenta! 

Que si ar pié de los artares 
mi nombre se te borró, 
por la gloria de mi mare 
que no te guardo rencó ; 

porque, sin sé tu marío 
ni tu novio, ni tu amante, 
yo soy... quien más t'ha querío... 
¡Con eso tengo bastante!

 

CERRAR VENTANA