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Raúl González Tuñón
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Los ladrones |
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Ven a verlos por la mañana con la gorra hasta las orejas. Han desvalijado a las viejas del Asilo de las Hermanas. Dilapidarán sus dineros con mujeres y malandrinos en pocilgas y merenderos, en milongas y clandestinos. Oirán un tango de Pracánico y en lo del pena ole con ole mientras sueña con Rocambole las muchachas en el Botánico. Del parque Goal el payador humedecerá sus mejillas cantando sombrías coplillas de sangre, de muerte y de amor. A la noche con la mamúa irán de pura recalada a besar la crencha engrasada que cantó Carlos de la Púa. Y son humanos, inhumanos, fatalistas, sentimentales, inocentes como animales y canallas como cristianos. Ninguna angustia los desgarra cada cual vive como quiere. Cuando la madre se les muere le ponen luto a la guitarra. |