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A Thiago de Mello
I
Cuando te desnudas, luz en la selva,
tumbas tu sombra al río
y tu primer hijo te brota
como un cervatillo.
Amazonas, de caballera acuática
y piel lacerada,
todos los recodos mueren
en tus carnes invertebras.
Hace ya siglos, cuando los conquistadores
plantaron la oscuridad,
recogieron la sombra blanca del alba
y te cercenaron el pecho.
II
La lluvia de Manaus, Brazil,
es la lluvia de Riberalta, Bolivia,
es la lluvia de Santa Ana, mi pueblo,
es la lluvia de Iquitos, Perú,
es la lluvia de Leticia, Colombia.
Hilos de agua que caen sobre el polvo,
juntos, agua y tierra,
arcilla somos para ya no separamos jamás,
y no hay distancia entre nosotros
y los grandes árboles
que mueren en la noche. |