|
-Ve tú también en paz, bienaventurada virgen.
Que te sea fácil dejar esta larga frecuentación.
Eurípides
nosotras
una vez fuimos novias
era un tiempo celeste y dramático
dábamos besos de un riesgo incalculable
no sabíamos nada de heroínas
más nos negábamos a ver
más éramos cautivas
y una vez fuimos mito
un trofeo de sábana manchada
damas sin rango
brujas
decorándole el tedio a los libros de historia
y una vez habitamos el Olimpo
tejimos el camino de los hombres
fuimos de diosa a bestia
de monstruo a piedra
inmortales de mármol para qué
dura una eternidad esta ironía
nosotras
una vez fuimos novias
era un tiempo insensato y ardiente
besar sin despintarse era difícil
las ciegas
cargábamos un lastre de reinas traicionadas
musas con portaligas quemadas en la hoguera
decapitadas
siervas |