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| Julia Prilutzky Farny |
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Ya Sabía Yo |
| Sí. Ya sabía yo que aquellas noches de luna sin fulgor de luna opaca son temibles. Se llega a cualquier ser humano fácilmente se conoce su entrañable secreto su gemido guardado su nunca pronunciada palabra. Se acaricia la piel bajo la piel y la sangre escondida dentro de la sangre. Entonces, aquel hombre - o aquella mujer - están desnudos despojados, indefensos. Y pueden ser heridos. O adorados. Sólo se necesita una noche de luna pero de luna turbia: una de esas noches cuando las brujas tiemblan por temor a los hombres. |