Julia Prilutzky Farny    

 

Una hora vendrá

 

  Un día habrá - yo sé - 
cuando una hora 
sea el único tiempo. 
Una hora 
pequeña, pequeñita, 
más pequeña que todas, 
una hora indefensa, indefendible, 
corriendo a su final como hechizada, 
desgarrando sus alas en las rocas, 
despeñándose ciega, 
desbordada, suicida, inerme. Sola. 
Ahora está la tarde y la mañana, 
ahora está la noche. 
Yo me digo que el tiempo es infinito, 
que el tiempo es largo y bueno y dulce, 
que siempre están las rosas. 
Que habrá una rotación de primaveras, 
de inviernos, de veranos y de otoños, 
de soles y de lunas. 
Yo me digo que el tiempo es mío. Y sobra. 
Una hora vendrá y nos hallaremos 
frente a frente, en silencio. 
Con la Otra.

 

CERRAR VENTANA

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