Julia Prilutzky Farny    

 

Dame tu brazo, amor...

 

  Dame tu brazo, amor, y caminemos,
Dame tu mano y sírveme de guía.
Ya no quiero saber si es noche o día:
Mis ojos están ciegos. Avancemos.
Dame tu estar, amor, en los extremos,
Tu presencia y tu infiel sabiduría:
Por los caminos de la sangre mía
Ya no sé si es que vamos o volvemos.
Y no me digas nada. No es preciso.
Deja que vuelva al pórtico indeciso 
Desde donde no escucho ni presencio:
Todo fue dicho ya, tan a menudo,
Que ahora tengo miedo, amor, y dudo
De aquello que está al borde del silencio.

 

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