Nuestro País

 

 

El Lunfardo

 

Repertorio de voces y modismos populares de Buenos Aires; al principio utilizado por las corrientes inmigratorias, que con el tiempo se transformó en el lenguaje corriente de los estratos bajos de la sociedad, y que luego se enriqueció con aportes propios, fundamentalmente en los Arrabales de la Ciudad. Algunos de cuyos elementos se incorporaron al habla común de la Ciudad de Buenos Aires y su zona de influencia Cultural, de los cuales todavía usamos muchos de ellos, la mayoría de las veces sin saberlo.

Con la idea de darlo a conocer, ofrecemos una recopilación de Palabras propias del Lunfardo, de frases del Lunfardo y de otras palabras de origen popular que se fueron incluyendo con el tiempo.

 

Cómo Prólogo unas palabras de José Gobello, para aclarar un poco más el tema de las raíces de esta forma de lenguaje:

El tango y el lunfardo ciertamente no son hermanos. El tango tiene sangre negra y el lunfardo la tiene gringa. No estoy tomando partido, en cuanto al tango concierne, en la polémica trabajada entre hispanistas y negrólogos; digo, simplemente, que lo que de español tiene el tango es también de estirpe africana; inclusive el tango andaluz había sido afrocubano. Más claro tengo la cepa lunfarda injertada al árbol del hablar popular de Buenos Aires, en la que tan fuerte tallaban las voces y los giros campesinos.

Considero impropio hablar del tango como una unidad. Sospecho, más bien, que el tango del compadrito -alegre, zafado, veloz en el baile y jacarandoso en el canto- no es el mismo tango del hijo de inmigrantes -triste, sentimental, reconcentrado en el baile, frecuentador de torvas historias de amores y traiciones en su letra-. Al primero lo personifico en Villoldo; al otro, en Contursi. Y bien, ya el tango de Villoldo abrevó en el lunfardo, aunque no muy copiosamente, inclusive porque para aquella época el lunfardo no era muy copioso. Si el lunfardo hubiera sido la conmixtión del habla del compadrito con la del inmigrante, habría derivado al papiamento, a créole, a lengua mixta. Pero, aunque la escuela pública, al afianzar el idioma nacional, que era el castellano, impidió un desaguisado lingüístico más propio de un puerto franco que de una nueva y gloriosa nación, no pudo evitar que algunas voces oriundas de Italia -del italiano mismo, del genovés, del napolitano, del furbesco- se prendieran a los labios del compadrito, que comenzó a italianizar y a mezclar voces de Europa y de la campaña, como el protagonista del tango Ivette, de Pascual Contursi.

José Gobello
Presidente de la Academia Porteña del Lunfardo

 

Recomienda esta página a un amigo Fecha de Última actualización: 14/02/03

Colaboraciones y Sugerencias

detalles2000ar@yahoo.com.ar

Ir a Inicio de Detalles