|
DELEGACION SAN LUIS
POTOSI
UNA TRISTE HISTORIA VERDADERA
- Querido hijo: ¿sabes?...
- El día de hoy me encuentro limpiando tu habitación... Aún recuerdo cuando cumpliste tu primer año de vida papá y yo estabamos tan orgullosos de ti, pues habías llegado a darle vida a nuestras vidas, todo era tan cotidiano sin ti.
- Aùn recuerdo aquel empleo que yo tenìa en el almacén de juguetes, donde pasaba todo el día surtiendo los caprichosos pedidos de los niños que ahí llegaban a comprar juguetes con sus padres... !ah¡ que días tan agotadores, pero en fin, esa era mi vida diaria, hasta las 8 de la noche que papá llegaba por mi para marcharnos a casa, todo era igual, una cena normal y después a dormir.
- Pero recuerdo que un día, !fue un gran día¡, cuando el médico me mandó a hacer unos análisis por mis malestares y descubrimos que tu venìas en camino. Ese día no fui a trabajar, prepare una rica cena y esperé a papá para darle la noticia. El se puso feliz y desde aquel día no me permitió volver al trabajo. El se la pasaba comprando cosas para tu pequeña habitación y yo, desde luego, tejiendo como lo hacía mi madre.
- Ahora que han transcurrido
ya dos años y miro tu foto, recuerdo lo dulce de tu mirada de niño
inocente y tierno, pero... de pronto viene a mi mente lo que ocurrió
aquella noche:
" ... yo recogía
los platos de la mesa y tu estabas en tu cuna junto al sillón, parecía
que estabas dormido y no te presté importancia hasta que cayeron
unos platos al piso y no te despertaste con el ruido. Me pareció
extraño y corrí hacia ti. Ahí descubrí que
estabas morado y apenas respirabas, yo me asusté y grité
pero era inútil, papá se había ido a llevar a unos
invitados y poco a poco vi como dejabas de emitir ruiditos extraños
dejando de respirar. Yo te alze de los pies y te di varias nalgadas, pero
fue inútil, poco después tu corazoncito dejaría de
latir... Yo sentí como mi corazón se apagaba con el tuyo,
pero no fue así, tuve que soportar cargar con este sentimiento desde
hace 2 años. Aún cuando mi vecina, que presenció todo
desde el ventanal y llamó al servicio de urgencias de la localidad,
los paramédicos llegaron en tan sólo 4 minutos desde una
distancia realmente lejana y me dijeron que ya nada podían hacer
..."
Hoy, a dos años de este triste episodio que marcó nuestras vidas para siempre, tendrás una hermanita que ya pronto nacerá. Nuevamente ya todo esta listo para recibirla, papá y yo estamos muy alegres, pero además ahora si estamos realmente preparados, pues sabemos dar primeros auxilios, pues...
cuando los segundos cuentan... ya nada vuelve a ser igual.