Sorry, your browser doesn't support Java(tm).

Sorry, your browser doesn't support Java(tm).

¿Cómo puedo ayudar a alguien que tiene hiv/sida?

"Antes de comprometerse en un proyecto de servicio, uno debe hacer una introspección y examinar su capacidad para esa práctica: si su corazón está lleno de amor desinteresado, de humildad, de compasión, si su cabeza está llena de entendimiento y conocimiento del problema y su solución, si sus manos están anhelando dar ese toque de alivio, si puede con gusto ofrecer y compartir su tiempo, su energía y habilidades para ayudar a quienes tienen gran necesidad. Estas cualidades pueden germinar y crecer solo cuando se establecen en la conciencia de la Realidad de la Unidad".

Sathya Sai Baba

Mensajes sobre el servicio.

Poder escuchar sin prejuicios

Despojarnos de toda actitud crítica

Si nuestra decisión es trabajar con un tema como el hiv/sida, es fundamental que tengamos una actitud amplia y libres de todo prejuicio, especialmente con respecto a la sexualidad y al estilo de vida de los pacientes. Debemos respetar y abarcar puntos de vista que pueden ser radicalmente opuesto a los nuestros.

Es necesario que sepamos, en primer lugar, dónde estamos situados nosotros respecto a todos los aspectos que moviliza el sida: el sexo, los miedos, la salud, la enfermedad, la muerte, la relación con la verdad, etc.

En ningún momento criticaremos y juzgaremos. Evitaremos, por ejemplo, la típica pregunta de cómo se produjo el contagio. Nadie tiene derecho a preguntar eso y , por otra parte, simplemente no sirve. Es más importante saber primero cómo se siente, cual es su necesidad actual, de que manera lo que le ofrecemos puede ayudarle a ampliar su visión.

Cuando uno utiliza la pregunta ¿porqué? se dispara la necesidad de justificación, generando en el otro culpa y verguenza y disminuyendo la autoestima. Lo más importante es que podamos escuchar al ser que tenemos enfrente, más allá del hiv/sida. Es alguien que está atravesando una situación muy dolorosa y quizás podamos ayudarlo. Veamos a continuación un texto que llegó a nuestras manos, que vale la pena reproducir aquí:

"Cuando te pido que me escuches y empiezas a darme consejos, es que no escuchaste mi pedido. Cuando te pido que me escuches y empiezas a decirme porqué yo no debería sentir de esa forma, te estás metiendo con mis sentimientos. Cuando te pido que me escuches, y sientes que tienes que hacer algo para solucionar mis problema, estás errado. Sí, por extraño que parezca.

¡Escuchame!. Lo que te pido es solamente que me escuches. No tienes que hablar ni hacer nada; solo escucharme. Los consejos no son muy valiosos, se consiguen en cualquier diario o revista.

Además, yo todavía puedo hacer cosas por mí mismo, o estoy derrotado. Por eso cuando te pones a hacer por mí, algo que yo podría hacer por mí mismo, solo estás contribuyendo a mi sensación de miedo e insuficiencia. En cambio, desde el momento en que puedes aceptar el simple hecho de que yo haga lo que haga y sienta lo que sienta por irracional que pueda parecer, yo puedo entonces dejar de tratar de convencerte y utilizar mi energía para explorar lo que hay detrás de mis emociones. Y cuando eso está claro, las respuestas son obvias, y ya no necesito consejos.

Quizás sea por ésto que las oraciones a Dios funcionan, porque Dios es mudo y no trata de dar consejos o arreglar situaciones.

Dios te escucha y te deja hacer tu trabajo.

Por lo tanto... ¿Podrías escucharme simplemente?. Y si tú quieres hablar, espera por tu turno, y yo procuraré solamente escucharte.

 

 

Webmaster, diseño y realización: Guillermo Leffler

Investigación, redacción y traducción: Mónica Ferreiro de Leffler

Todos los derechos reservados, Copyright La Cueva de Cristal, 1999

Agradecemos a:

por sus hermosos backgrounds`

Thanks PatThanks Pat for creating this beautiful background!!

Estas escuchando

"Whenever you call"